Por: Micaela Cattáneo

Fotos: Cristóbal Núñez

Arctic Monkeys, Jorge Drexler, The 1975 y Damas Gratis fueron los más ovacionados de la noche del jueves. Desde el público, la primera jornada del festival de música más importante del país, se vivió así.

Tres escenarios, quince artistas. A las 16:00 del jueves pasado, el día 1 del Asunciónico 2019 dejó de ser un anuncio publicitario y se convirtió en un hecho. La Siega Roots y Missmaella abrieron la pista y arrancó la fiesta. Tocaron en paralelo, cada uno en un escenario, mientras la gente iba llegando y ocupando los diversos rincones del Espacio Idesa. La tarde continuó con las presentaciones de Nine Bits, Antenna, The Crayolas, Los Tempranos, Loud Luxury, Partes Iguales, Zhu y La Nuestra.

Para las 20:00, la foto del festival contaba varias escenas en simultáneo: grupos de amigos encontrándose, selfies colectivas, fotos indivuales en la escultura del Asunciónico y en el stand de MUV, un Foodpark hecho de filas largas y aromas atrapantes, una carpa blanca dedicada a emprendedores y sus creaciones, un espacio para maquillar el rostro con brillo, y una multitud de personas adelantándose al escenario del primer plato fuerte de la noche: el cantante uruguayo Jorge Drexler.

Después de tres cuartos de hora, se escuchó la primera canción: En movimiento. La multitud lo recibió con aplausos y gritos de amor, euforia que se mantuvo durante todo el show. Drexler comenzó el concierto con un repertorio que incluyó canciones de su último album, Salvavidas de Hielo, y no olvidó clásicos como Sea, La trama y el descelance, Todo se transforma, Baile en la cueva y Me haces bien.

Entre canciones, interpretó la tan esperada Milonga paraguaya, momento de una calidez y conexión especial entre el público y el artista, pese al formato del show, ya que está acostumbrado a tocar en ambientes más íntimos. Lo resumió, al día siguiente, en su fanpage: “¡Gracias Asunción! Anoche, en Asunciónico, fue una maravilla, sinceramente. No estoy acostumbrado a tocar en estas dimensiones y fue una experiencia de una intensidad inolvidable”.

Al término de su presentación, se escuharon inmediatamente gritos a lo lejos. Se trataba del público ubicado frente al escenario continuo, donde la banda británica de rock alternativo The 1975, entraba con fuerza, cantando su tema Give yourself a try y moviéndose con mucha energía por todo el plató. Entre sus fans, se leían carteles con el término popular “temazo”. La adrenalina no decayó en ningún momento y convivió en los presentes durante los más de 60 minutos del show.

Mientras el nervio de la guitarra eléctrica de The 1975 sonaba fuerte de un lado, el reggae de Armandinho calmaba las aguas hacia el otro extremo del festival. El cantante brasileño creó un ambiente igual de festivo, pero con notas más artesanales, convocando a un público ansioso por escuchar temas inolvidables como Casinha, Desenho de Deus, entre otras.

Faltando pocos minutos para las 23:00, las expectativas fueron creciendo. Y estaba a la vista de todos: quienes estaban lejos del escenario donde tocaba Arctic Monkeys, caminaban deprisa para encontrar un lugar donde tener una panorámica perfecta de la banda británica. Los que llegaron tarde, buscaron refugio detrás de la torre de sonido. La señal era baja, por lo que resultaba imposible comunicarse con los amigos para zambullirse aguas adentro.

Los primeros golpes de la introducción de Do I Wanna know? marcaron el inicio del primer show de los Arctic Monkeys en Paraguay, y el público coreó con volumen al máximo y al unísono, la canción. El concierto duró 2 horas, tiempo en que se disfrutó de un indie rock global en manos del vocalista, Alex Turner, y su equipo de músicos.

El cierre de la primera jornada del Asunciónico quedó a cargo de la icónica banda argentina de cumbia Damas Gratis. Y aunque en esta edición, la lluvia y el barro no fueron un conflicto para los zapatos – como el año pasado – las piernas pesaban por el cansancio acumulado. Pero nada impidió que el público acompañara con ímpetu el “temazo” más esperado de la noche: No te creas tan importante. Una vez más, Pablito Lezcano y su gente, coronando un festival a todo ritmo (ATR).