Recordamos algunos de los retos más populares de la red y el impacto que cada uno de ellos generó en los internautas, luego de su viralización.

Por: Micaela Cattáneo

El rey de reyes
Se cuenta que, años atrás, Internet era un mundo “inhóspito, vacío y triste” antes de la llegada de Harlem Shake, el desafío virtual que revolucionó la viralización de contenidos de entretenimiento en la red. Y aunque esta pequeña exageración no describe completamente lo que significó este challenge (“reto” en inglés), adelanta, de alguna forma, la dinámica que empezó a funcionar en la red a partir de su aparición.
Pero recordemos primero de qué se trataba. Corría el año 2013, los hashtags —etiquetas que utilizan el numeral (#) para agrupar temas en las redes sociales—, y la plataforma de videos más popular del mundo, YouTube, brotaban de entre la tierra para, por fin, dar sus mejores frutos. No es que estuviesen “enterrados”, pero ese año, como nunca antes, captaban la atención de los internautas con un sólo clic.
En ese momento, el Harlem Shake Challenge era protagonizado por una persona (generalmente enmascarada) que, durante los primeros quince segundos del video, bailaba la canción Harlem Shake, del productor de música estadounidense Harry Baauer, mientras que, quienes acompañaban la escena, permanecían inmóviles o atentos a sus cosas.
La parte interesante y divertida del reto llegaba después de esos quince segundos, cuando el elenco estático, en un segundo acto, comenzaba a moverse sin reglas y vistiendo trajes poco comunes. La versión del ejército de Noruega fue una de las más compartidas, pero originalmente la idea del challenge nace con el blogger Filthy Frank (ver video en YouTube).
Se viralizaron muchísimas versiones, incluso algunas que provocaron pérdidas de trabajo; sin embargo, para entender la magnitud que alcanzó el desafío sólo hay ver la versión de los Los Simpsons. Muy cómica, por cierto. ¿Será que lo predijeron y no lo sabíamos?

¿El más absurdo?

Bueno, a esta altura todos los challenges pueden parecernos absurdos, tontos, innecesarios, etc. Pero ese es el chiste: que en un disparate encontremos un poco de diversión. Claro, siempre y cuando no implique riesgo o peligro. El Planking Challenge cumplía con esos requisitos, por eso fue muy popular en su momento. Pero rememoremos cómo se llevaba el término del dicho al hecho.
Cuando en las redes sociales se viralizaba la foto de una persona acostada boca abajo en un contexto inusual sabíamos que se trataba del planking o mejor conocido como el reto de “hacerse la tabla” o “jugar a acostarse” rígidamente como una. Lo atractivo de este juego eran las locaciones propuestas por los internautas: bares, canchas de fútbol, paradas de bus, espacios públicos, veredas, conciertos, etc.
En una oportunidad, el challenge se salió de control cuando un joven australiano de 20 años murió tras practicar planking en el balcón de su departamento, llevando esta hazaña viral a un extremo que no contemplaba la esencia primera del reto. Desde esa vez, el fenómeno se fue apagando, pero continuó vivo en los que entendieron que el principio de todo humor es la seguridad.

Uno de película

Creo que podríamos afirmar que el Mannequin Challenge fue el desafío más creativo hasta ahora, ¿por qué no?. El reto del maniquí, aquel en el que un grupo de personas permanecía quieto mientras una cámara en movimiento grababa toda la escena, fue uno de los más virales en el 2016. ¿Qué lo hacía tan llamativo?

Claramente, la gracia que generaba estar congelados por unos cuantos segundos, como si fuéramos figuras de cera, esquivando los movimientos automáticos del cuerpo (el de las pestañas, por ejemplo) para no echarlo todo a perder. La idea surgió entre estudiantes de una escuela de Florida y fue tan bien recibida por los internautas que, en un abrir y cerrar de ojos, se propagó por toda la red.
El Mannequin Challenge de los campeones de la NBA en la Casa Blanca, el de Hillary Clinton en un avión, el de la selección española de fútbol en un vestidor y hasta el que fue grabado en una sala de parto hacen de este reto, uno de los más ingeniosos de todos los tiempos.

El más polémico

Este reto es reciente. Se trata del Kiki Challenge, el desafío que puso a bailar al mundo entero a la par de un auto en movimiento. Sonaba In my feelings del rapero canadiense Drake, y automáticamente el copiloto bajaba del vehículo para copiar la coreografía de la canción, mientras el conductor seguía manejando a puertas abiertas.
¿Por qué “el más polémico”? Por el peligro que representaba al llevarse a cabo en las calles de la ciudad. Más allá de eso, varias celebrities lo hicieron, tomando las debidas precauciones, eligiendo zonas poco transitadas. Aún así, el challenge no permaneció por mucho tiempo en la cartelera virtual, y en cuestión de días, otro reto lo sacó del podio.

No era tan sencillo

Señoras y señores, quién haya logrado completar el Dele Alli Challenge merece las cosas más lindas de este mundo. En serio. Cuando empezamos a verlo por Twitter, Facebook e Instagram parecía un reto muy fácil. Pero a la hora de la verdad, muchos (y por supuesto que me incluyo) nos golpeamos contra un muro.
El culpable o ¿héroe? de este desafío es Dele Alli, el jugador del Tottenham Hotspur de Inglaterra, quien festejó sus goles con esta particular mímica: “tres dedos sobre la frente y el pulgar por encima del índice (emulando un círculo a la altura de uno de sus ojos)”, según lo define la prensa. Porque describir su secuencia ha sido una misión imposible, tanto como llevarlo a la práctica.

Desde ese momento, los cibernautas empezaron a mostrar orgullosos sus versiones, solidarizándose también con quiénes aún no lo habían sacado. Tutoriales de 30 segundos, hilos en Twitter e Instagram Stories empujaron la barca digital hacia un mismo puerto: el de imitar a la perfección el gesto.

El festejo del futbolista cobró otro sentido cuando el jugador nigeriano Felix Orode, nacionalizado argentino, reveló su significado en su cuenta de tuiter: “Nigeria está regida por un orden militar donde se cometen hechos atroces sin amparo de las leyes, como la tortura. Los civiles que son arrestados por militares y logran salir con sus ojos intactos hacen este símbolo para mostrar que sobrevivieron”.

Y finalizó su posteo con este mensaje: ”Dele Alli quiso mostrar su apoyo a su gente con este símbolo. De ahora en más, me parece importante que sepan el significado de este challenge , y que no nos olvidemos de las cosas que pasan en el resto del mundo”.