Por: Javier Barbero

El conflicto es una parte inevitable de todas las relaciones y se puede enfocar de muchas maneras diferentes. En cualquier caso, el modo en el que se solucionen estos conflictos puede determinar el éxito de una relación.

El humor juega un papel importante en las relaciones de pareja. Compartir el placer del humor crea una sensación de intimidad y conexión entre dos personas, cualidades que definen relaciones exitosas y sólidas. Cuando te reís con los otros, se crea un vínculo positivo entre los dos. Esta unión actúa como un fuerte amortiguador contra el estrés, los desacuerdos, las decepciones y las malas rachas en una relación.

El humor no es una cura milagrosa para los problemas de pareja, pero puede ser una herramienta importante y muy útil para ayudar a superar los momentos difíciles que afectan a todas las relaciones de vez en cuando. Sea cual sea el problema con la pareja, es posible utilizar el humor para ayudar a resolverlo y fortalecer la relación.

Cuando el conflicto y el desacuerdo son un problema habitual en una relación, el buen humor puede ayudar a aligerar la situación y a restaurar la sensación de seguridad y la conexión con el otro. Si se utiliza con habilidad y con respeto —sin que parezca una burla y sin ridiculizar al otro— un poco de humor puede hacer que el conflicto y la tensión se conviertan en una oportunidad para la diversión y la intimidad compartida.

El humor ayuda a mantenerse flexible ante los desafíos de la vida. Pero hay momentos en que el humor no es saludable, porque se utiliza para encubrir la realidad y no hacer frente a las emociones dolorosas. La risa puede ser un disfraz para los sentimientos de dolor, miedo, ira y decepción cuando no se sabe muy bien cómo expresarlos.

El humor puede ayudar a formar un vínculo más fuerte entre la pareja, suavizar las diferencias de opinión (aún sobre los temas más sensibles), disipar la tensión, superar los problemas y contratiempos, ver las cosas con una perspectiva diferente o incluso ser más creativos a la hora de buscar una solución a los problemas.

Basado en un texto de María Rodríguez