Filipinas ofrece la oportunidad de disfrutar de sus paradisíacas playas de arena blanca abrazadas por palmeras. Tus próximas vacaciones pueden ser en una de las zonas geográficas más bellas del mundo. ¿Qué estás esperando? Te invitamos a descubrir este sensacional destino situado en el Sudeste Asiático.

Por: Nora Vega

Este país llama la atención de los viajeros a nivel mundial por su formación geográfica compuesta de más de 7000 islas. Se trata de un país insular que se alza sobre un perfecto Océano Pacífico y al no ser tan concurrido ofrece muchos rincones por descubrir.

Ver a tiburones zorro en Malapascua, disfrutar de los arrecifes multicolor en Mindoro y Tubbataha, maravillarse con los jardines de coral en Anilao o realizar inmersiones nocturnas para ver especies fosforescentes y nadar junto a tiburones ballena, son algunas de las actividades recomendadas.

Lo que más sorprende: el fondo del mar. Miles de fotos serán los recuerdos más increíbles de este destino de ensueño. Filipinas se encuentra en constante desarrollo y apuesta al turismo internacional, es por eso que tiene suficientes atractivos para cualquiera que lo visita. Preparados, listos, ¡ya!

Cómo moverse

El aeropuerto más grande es el Aeropuerto Internacional Ninoy Aquino (NAIA), ubicado en la capital del país, Manila. El 80% de los vuelos internacionales llegan hasta este lugar.

Como Filipinas tiene 70 aeropuertos vas a tener la oportunidad de tomar vuelos internos para recorrer algunas de las islas más lindas del país. Si comprás los tickets con anticipación, esta puede ser una excelente opción.

El barco es otra de las formas más económicas para desplazarse entre islas en Filipinas. Además, es la mejor alternativa para viajar a islas cercanas y se trata del medio de transporte favorito entre los filipinos.

Cuando el destino está muy cerca y te apetece hacer island shopping, buceo o snorkel la opción más tradicional es apostar por una Bangka; se trata de una pequeña barca que funciona a motor y cuenta con palos de bambú ubicados a cada lado.

Finalmente, no podemos dejar de nombrar a los jeepneys, unas fantásticas furgonetas pintadas con colores chillones y llenas de mensajes que te llevan a todas partes.

Manila

Los amantes de Asia estarán felices en Manila, una de las ciudades de Filipinas con mayor diversidad y contrastes. Está ubicada en la costa oriental de la famosa Bahía de Manila, en la isla de Luzón. Hoy en día se trata del centro social, económico y cultural del país.

Si te apasiona la historia tenés que hacer un completo tour por esta ciudad de extremos contrastes. En Intramuros no podés perderte el Fuerte de Santiago, una enorme fortaleza de defensa, que utilizaban los españoles para vislumbrar toda la bahía y protegerse de ataques ajenos.

Manila es una capital muy activa, con una gran oferta de ocio en la que destacan sus centros comerciales, áreas de restauración, museos, iglesias y su vida nocturna. No podés dejar de ir al acuario, ya que es el parque marino más grande de todo el país. Aquí vas a ver con tus propios ojos las especies marinas más extrañas que viven en los mares filipinos.

La isla de Palawan

Todos hablan de la joya verde de Filipinas: la isla de Palawan. Hasta hace unos años este pequeño conjunto de islas estaba habitado tan solo por pájaros. Ir a este paradisiaco lugar será, sin duda alguna, una de las mejores aventuras que vas a vivir en tu vida.

Esta zona enamora a través de sus paisajes espectaculares y dos áreas que son Patrimonio de la Humanidad: el Parque Nacional del río subterráneo de Puerto Princesa y el Parque marino del Arrecife de Tubbataha.

En el Nido se encuentra el archipiélago de Bacuit, un conjunto de islas de formaciones kársticas, lagunas escondidas, playas escondidas, preciosos arrecifes y espectáculos naturales inolvidables. Ahora, si lo que buscás es fiesta y diversión la isla de Boracay es la zona ideal.

Y para aquellos que buscan tranquilidad, la pequeña Malapascua, de menos de tres kilómetros de largo, es un destino tranquilo muy popular, que se encuentra situado al Noreste de la isla de Cebú. Lo ideal es hacer base en Puerto Princesa.

Gastronomía

Por regla general, los filipinos tradicionalmente tienen tres comidas al día: almusal (desayuno), tanghalian (almuerzo) y hapunan (cena), más un aperitivo. La meryenda se come a todas horas del día, en cualquier momento o lugar y acostumbra a referirse a bollos o chocolates. La cocina de Filipinas no tiene comparación.

El arroz es el ingrediente indispensable en todas las comidas, inclusive en el desayuno. Banaue es el mejor punto para observar las terrazas de arroz de Ifugao, que fueron construidas hace más de 2000 y desde entonces han sido explotadas. Este lugar pasó a formar parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

No dejes de probar el halo-halo, un postre que contiene todo lo que te puedas imaginar: judías dulces, plátano caramelizado, garbanzos, boniato, trozos de coco y arroz se mezclan con hielo picado para ofrecer uno de los sabores más singulares del país.

Como curiosidad: el mango filipino entró a formar parte del récord Guiness como la fruta más dulce y jugosa del mundo en una oportunidad y también como el mango más grande.

¿Cuándo ir?

La mejor época para visitar Filipinas es desde noviembre a junio, que es la época seca y, dentro de ese periodo, lo mejor es viajar entre diciembre y marzo, que es cuando el clima es más suave y se evita la temporada alta, que va de finales de marzo a principio de junio, en donde los hoteles suelen encarecer sus tarifas.