Sus hermosos bosques y paisajes coloridos hacen de Suecia un destino muy romántico. Además de ser el país escandinavo más poblado, es el quinto más grande de toda Europa, en términos de territorio. ¿Qué estás esperando para preparar tu valija?

Por Nora Vega

Con un estilo de vida sencillo y cercano a la naturaleza, Suecia te invita a deslumbrarte con todo lo que tiene para ofrecer.

En todo el territorio hay una buena red de carreteras, así que trasladarse es súper fácil. Además existen autopistas en algunos tramos entre Estocolmo y Malmö. El autobús es un medio económico de desplazarse por Suecia. Hay una amplia red de compañías y trayectos.

El tren es un medio de transporte muy útil tanto para distancias cortas como largas. Por su puntualidad y su comodidad es un servicio utilizado por muchos suecos y extranjeros. De igual manera el transporte en avión entre diferentes ciudades suecas es rápido y cómodo. El servicio de marítimo tampoco se queda atrás.

Estocolmo

La capital de Suecia es un excelente destino para comenzar a descubrir este país. Esta localidad está repartida sobre un total de 14 islas situadas en el lago Mälaren y se extiende orgullosa hacia el mar Báltico en su extremo oriental. Es una ciudad que se presta para caminar y perderse por su casco viejo y también para hacer un recorrido por sus canales.

Sus grandiosos edificios públicos, palacios, el rico legado histórico y los museos de Estocolmo relatan de una manera espléndida y singular sus 700 años de historia. Gamla Stan, la ciudad vieja, fue donde se fundó Estocolmo en 1252. No hay nada mejor que disfrutar de un paseo y admirar sus preciosas calles adoquinadas.

La famosa plaza Stortoget, que se tiñe de las casas de colores, las iglesias góticas e incluso Mårtens Trotzig gränd (el callejón más estrecho de la ciudad) son lugares que no pueden faltar en tu lista.

Skansen: el museo al aire libre más viejo del mundo, el Museo Vasa y Gamla Stan, Abba The Museum y Fotografiska (el punto de encuentro internacional donde todo gira entorno a la fotografía), son otras atracciones imperdibles.

El Palacio Real de Estocolmo, la residencia oficial de su Majestad el Rey de Suecia, es uno de los palacios más grandes de Europa. Ciertas partes del palacio son accesibles para los turistas. Es una visita obligada.

Otro recomendado es el Ayuntamiento de Estocolmo, el lugar donde está representada la parte administrativa de la capital sueca y también donde se celebra el famoso banquete del Premio Nobel.

Luego de conocer un poco de historia, ir de compras suena como una buena idea. Las boutiques de alto nivel de diseño tanto sueco como internacional de la zona de Östermalm, así como las boutiques de diseñadores independientes suecos y tiendas de moda vintage y retro de Södermalm son el paraíso para los compradores.

Tomar café es un clásico entre tienda y tienda. Bruno Götgatsbacken se presta para saborear una rica bebida caliente. Para el almuerzo, los lugareños invitan a probar los platos tradicionales suecos en Kvarnen y, de regreso de tus compras, no te olvides de pararte en Urban Deli (el sitio favorito de los hipsters) para tomarte un buen vino acompañado de suculentas tapas.

El Bar Cadier se encuentra en el Grand Hôtel y rebosa un estilo clásico por los cuatro costados. Si vas con amigos, en el bar Eriks Gondolen tomá un trago y disfrutá desde lo alto de unas estupendas vistas de la ciudad de Estocolmo. Otra opción es el Bar Orangeriet y el denominado B.A.R., el cual es un cruce entre marisquería, acuario y café bar.

Laponia

Esta ciudad es el hogar de renos, de auroras boreales y también de costumbres ancestrales como la pesca en el hielo y el transporte en trineos tirados por preciosos perros huskies.

Si vas a Laponia sí o sí tenés que hospedarte en el mundialmente famoso hotel de hielo: Icehotel, que ahora se mantiene abierto durante todo el año. Completamente construido con hielo y nieve es una atracción que deja la boca abierta a todos. Aquí vas a poder comer y beber en vajillas de hielo e incluso dormir a -5ºC de temperatura ambiente en camas también hechas con hielo. ¡Una locura!

Si preferís estar en las alturas, el Treehotel de Harads es otro hotel que impresiona. Cuenta actualmente con 7 habitaciones y una sauna entre los árboles. Las habitaciones tienen nombres y diseños únicos como: el nido de pájaro, el cono azul, la cabina, el cubo de espejos, el OVNI, el trébol de cinco hojas o la 7ª habitación. Se encuentra situado a 60 kilómetros al Sur del círculo polar ártico, en el pueblecito de Harads, en la provincia de Norrboten y en él vas a poder maravillarte con las majestuosas vistas sobre el río Lule.

Además, en el verano, la Laponia sueca es un destino excelente para ver uno de los fenómenos naturales más impresionantes del planeta: el sol de medianoche. Éste es un periodo de 24 horas ininterrumpidas de luz solar que tan solo tiene lugar en Europa en el círculo polar ártico. Sin duda, un espectáculo imperdible.

Malmö

Situada al Suroeste de la región de Escania, forma parte de la creciente región de Öresund y está en cierta forma unida a Copenhague en Dinamarca gracias al imponente puente de Öresund.

El urbanismo de la ciudad ha evolucionado en función del desarrollo industrial y de la llegada de nuevos habitantes. En el casco antiguo (Gamla Staden), rodeados por un canal, pueden encontrarse los edificios más turísticos: la iglesia de San Pedro, de inicios del siglo XIV; el Castillo y el Ayuntamiento de Malmö, del siglo XVI. El centro alberga las plazas de Gustavo Adolfo, la Plaza Mayor (Stortorget) y la Pequeña Plaza (Lilla torg), así como la avenida de Södergatan.

A pesar de su gran expansión, Malmö sigue siendo una pequeña ciudad acogedora con grandes proyectos urbanísticos que le permitirán convertirse en una ciudad sostenible y ser la líder mundial en dicho ámbito.

El festival cultural más importante es el Malmöfestivalen, celebrado cada año desde 1985 en la tercera semana de agosto. Durante siete días, las calles de la ciudad se convierten en un escenario para la promoción gratuita de las artes escénicas. Entre otras actividades se programan conciertos, teatro, exhibiciones y ferias gastronómicas.