Twitter es una de las redes sociales más populares del mundo. Y se ha renovado tanto que ha considerado la creación de un nuevo género literario. ¿Será que en un futuro próximo encontraremos las mejores historias en una serie de tuits?

Por: Micaela Cattáneo

En el 2006 nadie pensó que, después de doce años, gran parte de la población mundial estaría enterándose de lo que sucede en su país, al instante, por una red social antes que por un sitio web o por un diario impreso. Y aunque la digitalización de la información acercó con inmediatez a los lectores las noticias del día a día, nunca tanto como cuando apareció Twitter, la red social de los 140 caracteres.

Twitter es una comunidad social, así como lo es Facebook, LinkedIn o Instagram. Conecta a personas de todo el mundo, a cada segundo. En principio, funcionó como un microblogging dentro de la compañía Odeo, de San Francisco (California). Se trataba de un servicio de mensajería, de textos breves, utilizado por los empleados de la empresa. Pero la dinámica tuvo tanto éxito que sus propios creadores, los funcionarios de la firma, la hicieron trascender entre los internautas de la red de redes: Internet.

Así empezó su historia; una historia con mensajes de 140 caracteres (tuit), seguidores y seguidos, retweets, favoritos, trending topics, menciones, hashtags, mensajes privados, citas y bloqueos y, desde hace muy poco, hilos. Pero para entender como esta última función se hizo tan popular, debemos ir por parte.
Cuando llegó la versión en español, en el 2009, empezamos a familiarizarnos con sus principales funciones: escribir un texto que no supere la cantidad de caracteres establecidos, seguir las cuentas de amigos, conocidos y desconocidos, celebrities, etc. y, a la par, ganar seguidores, volver a publicar un comentario hecho por otros usuarios (retweet o RT), seguir los temas del momento a través de los hashtags (#) y enviar mensajes al buzón de un perfil.
Twitter no se quedó en el molde y evolucionó a medida que fue sumando adeptos. Agregó la opción multimedia, los favoritos (fav) o también llamados “me gusta”, las transmisiones en directo, las encuestas, los tweets fijos y las listas (para organizar la información por tema o interés). Pero la actualización que realmente sorprendió fue la de la ampliación a 280 caracteres en cada tuit.
Según lo aclaró la directora de producto de Twitter, Aliza Rosen, el motivo del cambio radica en que “hay lenguas como el japonés, el coreano o el chino que pueden contener el doble de significado en 140 caracteres. Mientras que en idiomas como el portugués, el francés o el español, se usa el doble de palabras para expresar lo mismo”.
Para muchos de los usuarios, 280 caracteres no fueron suficientes. Por lo que había necesidad de un nuevo reajuste: los tuits en hilos. Se trata de una cadena de mensajes relacionados entre sí que permiten contar historias extensas. Y es que antes, las publicaciones largas eran escritas por parte, en tuits diferentes; a modo de que, quienes se mostraban interesados, las siguieran minuto a minuto.
Pero con la incorporación de esta herramienta, Twitter se convirtió en un formato superinteresante para los escritores, quienes se animaron a desplegar su creatividad narrativa en atrapantes series de tuits. ¿Se tratará de una nueva disciplina literaria?
Los hilos más conocidos
Quizás, la historia más impactante contada en Twitter haya sido la de Manuel Bartual, un diseñador gráfico español al que, en agosto del 2017 —en plenas vacaciones de verano—, le ocurrió algo muy particular. @ManuelBartual: “Ando de vacaciones desde hace un par de días, en un hotel cerca de la playa. Iba todo bien hasta que han comenzado a suceder cosas raras”.
Sin ánimos de adelantar el relato a quienes aún no lo leyeron, este hilo narra la persecución que recibe Manuel por parte de otro hombre que es idéntico a él, durante sus vacaciones en la playa y en el hotel donde se hospeda. Una trama misteriosa que lleva al protagonista a buscar otro alojamiento, crear otra cuenta en Twitter e, incluso, tomar un avión y volver a su hogar.
El hilo denominado Las vacaciones de Manuel Bartual superó los 50.000 retweets, los 100.000 likes y los 4000 comentarios, el año pasado. Luego de la difusión exitosa de su relato ficticio, el autor lanzó su libro El otro Manuel, donde aborda una historia distinta, pero igual de escalofriante que la escrita en su cuenta de Twitter.
El destaque narrativo en Twitter, este año, lo tuvo el usuario Mr. Brightside. Un periodista español que, a través de una foto, descubre al asesino de un crimen. @plot_tuit: “¡@Policia! Acabo de resolver un crimen a través de Twitter y tenéis que tomar cartas en el asunto inmediatamente. Hace días falleció @jor_g_t (en el centro de la foto), y el caso se cerró como un suicidio, pero fue un asesinato y puedo demostrarlo. El asesino está en la foto”, escribía en su cuenta.
El hilo recoge las principales sospechas que tiene el usuario con respecto a la manera en que murió el hombre que se encuentra en la imagen. Algunos elementos de la fotografía lo llevan a investigar el caso y a construir los hechos ocurridos en la noche de su muerte. La trama es estremecedora, aún más cuando el autor enfrenta al verdadero asesino.
El relato superó el medio millón de retweets, los 110.000 likes y los 3000 comentarios. Y es que la cronología de los hechos escrita por Mr. Brightside formaba parte del concurso de hilos creado por la red social: Tuiteratura. Modesto García es el nombre detrás de esta historia, quien resultó ganador de dicho certamen.
Si bien los hilos en Twitter han trascendido a partir de la ficción de Manuel Bartual, resultan muy útiles cuando hay que abordar temas de la realidad. En otras palabras, cuando alguien quiere sentar postura sobre un hecho o cuando desea explicar a profundidad un asunto actual. Mientras todo esto se pone de moda, y un nuevo género literario se gesta, nos queda a nosotros seguir conectados. Aunque eso penda de un hilo.