Por: Aura Zelada

Las tarjetas de crédito tienen varias ventajas: son más seguras que llevar efectivo, podés realizar compras por internet, pagar cómodamente tus deudas mensuales con los débitos automáticos y si las utilizás como medio de pago regularmente, al quedar todo registrado en un sólo extracto podés analizar fácilmente tus gastos del mes. Pero, siguen siendo un arma de doble filo. Por eso te doy tres simples consejos a seguir, para que la manejes con mucho cuidado.

No pagar sólo el mínimo

Pagar el monto mínimo de la tarjeta de crédito es uno de los peores negocios que podés hacer. Este mínimo suele ser sólo un 5% de la deuda total, y generalmente, sólo contempla los costos administrativos e intereses. Si sólo pagás el monto mínimo de tu deuda cada vez, podés llegar a estar décadas hasta terminar de cancelarla. Mejor utilizá tu tarjeta de crédito como un medio de pago, no de financiación y tomate la costumbre de pagar su totalidad cada vez.

Controlar el extracto

Una vez me puse a controlar mi extracto y me di cuenta de que venía pagando -desde más de 8 meses- un nuevo servicio de grúa y otras emergencias más que ofrecía el propio banco a sus clientes, el cual era debitado directamente. Como la especificación no era muy clara y el monto era bajo, nunca me llamó tanto la atención (además de que casi nunca revisaba mi extracto). Desde luego que cuando lo descubrí exigí al banco que me devuelvan el dinero, además de expresarles mi enojo.

Pero además de esta experiencia, que me pareció más bien una jugada sucia antes que un error, el banco puede equivocarse. Así que es mejor estar siempre pendiente.

Lo que te recomiendo es que solicites que te envíen el resumen de tus cuentas por e-mail, así lo vas a tener a mano siempre. Si te acostumbrás a leerlo siempre, vas a familiarizarte con esos formatos que pueden resultar muy confusos al principio, pero que rápidamente vas a dominar por completo y así detectar a tiempo cuando algo está fuera de lugar.

Linea de crédito no mayor a tus ingresos

Generalmente, los bancos te dan una línea de crédito en la tarjeta dos o tres veces mayor a tus ingresos mensuales. Y aunque es hermoso ver disponible el triple de nuestro salario ahí nomás en la billetera, debemos saber que ese dinero no es nuestro y que si lo usamos vamos a pagar intereses.

¿Qué es lo que generalmente terminamos haciendo? Decimos que "por las dudas" es bueno tener una línea de crédito de ese tamaño. ¡Mentira! Esa es una de las más grandes mentiras que nos auto-hacemos. Si ganas 5, que tu tarjeta sea de 5 es más que suficiente. Porque de seguro vas a tener otros gastos en efectivo. Así que, si querés tener un "por las dudas", lo mejor sigue siendo contar con un ahorro.

¿Te resulta difícil ahorrar? Te sugiero uno programado.

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