Por: Javier Barbero
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Independientemente de lo que haya ocurrido en el pasado, todos tenemos el poder de transformar el dolor y aprender de la experiencia.
Es habitual escuchar historias de personas que viven esperando a que alguien les pida perdón. También puede que ya hayan asumido que eso nunca ocurrirá, y aun así mantienen ese sentimiento dañino dentro de ellos.
Para llegar a recordar lo sucedido sin que duela, para aceptarlo como una etapa más de este juego de la vida, tenemos que vivir el perdón más como una decisión que como un sentimiento.
Cuando decides perdonar o perdonarte por algo, estás abriendo las puertas de tu propia prisión; estás dejando paso a la liberación que supone deshacerse de un peso enorme que no te deja avanzar.
Lo que a menudo olvidamos es que el verdadero perdón nunca vendrá de fuera, sino que ha de nacer de nosotros mismos. Lo más complicado no es perdonar a otros, sino perdonarnos a nosotros mismos.
Perdonar no significa olvidar lo que ha pasado: en los momentos más dolorosos es precisamente donde mejor nos conocemos. Pero quedarse anclado a ese dolor y rememorarlo con frecuencia no nos ayuda a sanar, sino todo lo contrario: mantiene la herida abierta.
El perdón es un camino unidireccional, de adentro hacia fuera, que no necesita ni siquiera que la otra persona implicada lo sepa. Perdonar no significa reconciliación, ni tampoco exculpar. Perdonar significa dejar ir el dolor.
Perdonar significa soltar la mano al pasado para poder caminar sin lastres hacia el futuro. El perdón no es automático; es un proceso, y como todo proceso necesita un tiempo para ir consolidándose. La decisión de perdonar nos lleva a la experiencia de recordar sin que nos duela.
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Trabajar desde la playa: productividad y lifestyle
El escritorio ya no es un lugar fijo, en redes sociales crece una tendencia que mezcla trabajo remoto con escenarios de vacaciones: laptops frente al mar, reuniones por Zoom con fondo de olas y jornadas laborales que terminan en el agua. El concepto se resume en una idea simple pero potente: beach office.
Reels que circulan en redes sociales muestra a personas trabajando desde la playa, combinando tareas laborales con una experiencia que antes estaba reservada exclusivamente para las vacaciones. Esto no es casual, de hecho, forma parte de un fenómeno más amplio impulsado por el trabajo remoto y el contenido aspiracional que domina las plataformas digitales.
El concepto no es nuevo, pero sí está tomando otra dimensión. Hashtags como #beachoffice o #workfromanywhere acumulan miles de publicaciones y reflejan un cambio en la forma en que se percibe el trabajo: menos atado a una oficina y más integrado al estilo de vida.
Detrás de esto hay dos fuerzas claras; por un lado, la consolidación del trabajo remoto tras la pandemia, y por otro, el impacto de Instagram en la forma en que se construyen aspiraciones: destinos, experiencias y hasta formas de trabajar se vuelven virales y replicables.
Esta tendencia lleva a pensar que las redes no solo muestran lugares, también moldean comportamientos, y se está observando con fuerza en destinos como Brasil, México, Bali o el sur de Europa, donde existen infraestructuras pensadas para nómadas digitales: buena conectividad, espacios híbridos y servicios adaptados a quienes trabajan mientras viajan.
Pero el concepto va más allá de solo “trabajar en la playa”, sino de un ecosistema que lo hace posible, y en América Latina, países como Brasil ya capitalizan este movimiento con destinos como Florianópolis o Bahía, donde el concepto de “workation” (trabajar mientras se está de vacaciones) gana terreno. Incluso ciudades costeras están adaptando su oferta para atraer a este nuevo perfil de trabajador.
¿Y en Paraguay, a cuánto estamos de esta tendencia? Aunque no tengamos costa marítima, el fenómeno abre una ventana interesante. Lugares como San Bernardino, Encarnación o incluso destinos internos con fuerte componente natural podrían reinterpretar el concepto: menos “beach office” y más “nature office”. La clave no es el mar, sino la experiencia.
Pero el desafío está en la infraestructura, es preciso conectividad estable, espacios adecuados y servicios que acompañen a más de una narrativa. Así como Instagram convirtió playas desconocidas en destinos globales, también puede posicionar nuevas formas de trabajar desde lugares no tradicionales.
Es decir, lo que hoy parece una tendencia aspiracional, trabajar con vista al mar, en realidad es parte de un cambio más profundo: el trabajo deja de ser un lugar y pasa a ser una actividad que se adapta al estilo de vida, y eso, más que una moda, es un cambio estructural.
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Sheraton invita a una experiencia sensorial para crear y disfrutar
Luces cálidas, música suave, lienzos en blanco y copas de vino listas para degustar. Esta es la invitación que tiene el Sheraton Asunción para este sábado 20. Dos horas dedicadas a pintar y a relajarse en un ambiente pensado para estimular la creatividad y el disfrute.
Este sábado 20, los participantes podrán disfrutar de un espacio cálido y distendido en el que cada detalle está cuidado. Lienzos, pinceles y colores esperan sobre la mesa para que cada uno inicie su proceso creativo. No hace falta experiencia, solo ganas de pasarla bien.
El buen vino acompañará la experiencia durante dos horas, de principio a fin. Cada copa invitará a relajarse, conversar, bajar el ritmo y conectar con el momento presente. Los aromas, texturas de la pintura y la calidez del entorno se combinarán para dar lugar a una vivencia multisensorial donde el tiempo parece detenerse.
Durante dos horas, el Sheraton se transforma en un refugio creativo dentro de la ciudad. Las conversaciones se vuelven más distendidas, las risas aparecen, los pinceles se deslizan sobre la superficie y cada participante se lleva no solo su obra, sino también una experiencia diferente, íntima y memorable.
Con esta propuesta, el Sheraton reafirma su apuesta por ofrecer actividades que van más allá de la hotelería tradicional, integrando arte, gastronomía y bienestar en un mismo plan. Una invitación a pintar, brindar y disfrutar, sin apuros y con todos los sentidos.
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Más de 5 años bajo carpa: gestión conjunta dignifica la educación con nuevas obras en Ybycu’i
Con el objetivo de dotar de las mejores condiciones edilicias a las instituciones educativas de gestión oficial, garantizando un servicio de excelencia educativa, el ministro de Educación y Ciencias (MEC) Luis Ramírez, junto con la gobernadora de Paraguarí, Norma Zárate de Monges, participaron de la inauguración de importantes obras en varias escuelas y colegios del noveno departamento.
Una de las primeras mejoras inauguradas tuvo lugar en la Escuela Básica N° 2.204 “Sagrado Corazón de Jesús”, ubicada en la compañía Cordillerita, consistente en la refacción completa de un bloque de cinco aulas con cambio total de techo, encarada por la gobernación local.
Esta institución educativa pública, por más de 5 años recibió a sus alumnos bajo una carpa, donde desarrollaban el proceso de enseñanza y aprendizaje en condiciones precarias.
Desde el años 2019, los padres y docentes de esta humilde escuela que se encuentra en el interior del distrito de Ybycu’i, habían solicitado al Ministerio de Educación y al Gobierno anterior, que se realicen las reparaciones, pero durante todo el mandato del expresidente Mario Abdo no lograron recibir respuesta.
Al respecto, el ministro de Educación destacó que bajo la actual gestión gubernamental y la gestión extraordinaria de la gobernadora Norma Zárate, se logró concretar no solo la reconstrucción de todo un pabellón con 5 aulas totalmente equipadas, con ventiladores de techo, mobiliario nuevo, también la instalación de una nueva cocina y comedor donde los alumnos podrán recibir los alimentos en el marco del programa “Hambre Cero”.
“Estamos inaugurando todo un nuevo pabellón con 5 aulas, estamos inaugurando un nuevo comedor, una nueva cocina. Estamos inaugurando aulas que nos ponen orgullosos a todos los paraguayos, porque estamos llegando a una de las compañías más lejanas del noveno departamento”, precisó Ramírez.
Destacó que de esta forma el Gobierno está llegando con calidad, con mejor educación, con mejor alimentos para todos los hijos del Paraguay.
Transformar realidades
A su turno, la gobernadora agradeció el acompañamiento de toda la comitiva de la cartera educativa, a visitar a una de las compañías que se encuentra tierra adentro del departamento de Paraguarí.
“Vinieron a sentir a la gente, y esta es la realidad que queremos ir cambiando con el Gobierno del Paraguay, encabezado por el presidente Santiago Peña. Seguiremos trabajado de esta forma para seguir transformando realidades en el departamento de Paraguarí y en la República del Paraguay”, remarcó.
En comunicación con La Nación/Nación Media, la gobernadora Norma Zárate señaló que cuando comenzaron a hacer un monitoreo en el marco del programa Hambre Cero, les llegó la información e incluso las fotografías sobre cómo daban clases los niños bajo la carpa, haga frío o calor, haya lluvias o vientos fuertes.
“Inmediatamente intervenimos, y prácticamente refaccionamos desde cero, solamente la base quedó y el techo fue totalmente renovado dejando a nuevo el pabellón de 5 aulas. Una de las salas será la cocina comedor, equipamos con sillas, mesas, pupitres todo nuevo. Esta escuela está ubicada en una de las compañías más lejanas de Ybycuí”, comentó.
Precisó que esta escuela cuenta con 150 alumnos de la primaria hasta el 9no grado. “Estas son las realidades que vamos cambiando, no es el primero ya tuvimos otro caso en Yvytumi, que daban clases bajo los árboles y también ya le construimos aulas para ellos. No vamos a cambiar de la noche a la mañana porque son deudas históricas pero paso a paso mostramos que con compromiso y buena gestión se puede hacer mucho”, acotó.
Cabe señalar, que la jornada de Gobierno que encabezó el ministro de Educación, incluyó además, la habilitación de un nuevo y moderno tinglado construido por la Gobernación de Paraguarí en el Colegio “Mauricio Cardozo Ocampos”.
Así como la inauguración de una cocina comedor, materializada con inversión municipal, en la Escuela Básica N° 5.389 “Santa Teresita”, también en la ciudad de Ybycuí.
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“Usar IA positivamente no es reemplazar la enseñanza, sino enriquecerla”
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Archivo/Gentileza
En el presente tecnológico, los adelantos dejan de ser un fin para convertirse en un medio de emancipación intelectual y cultural, asevera esta especialista para asegurar que “la nueva alfabetización no es solo digital: es cognitiva, ética y humana”. Aquí un panorama sobre cómo acercar la inteligencia artificial a la escuela paraguaya.
Sofía Scheid apunta a la base del problema describiendo que el país cuenta “con talento humano y una voluntad política emergente, pero aún carece de los cimientos materiales y normativos que permitan una alfabetización digital e inteligente a escala nacional”.
Ante ello insiste en que “sin infraestructura, formación docente ni gobernanza de datos, la inteligencia artificial no podrá desplegar su potencial pedagógico, institucional ni social. Sin tecnología en las aulas, en Paraguay no hay IA posible. No se puede enseñar con algoritmos si no hay dispositivos y conectividad, la inteligencia artificial es tecnología para las tecnologías”.
Scheid resume el momento educativo paraguayo explicando que “la educación del siglo XXI no consiste en competir con la inteligencia artificial, sino en aprender a pensar con ella, sobre ella y más allá de ella”.
Aquí un diálogo con esta especialista que busca ser parte de “una nueva generación de líderes educativos latinoamericanos que unen la rigurosidad científica, la visión tecnológica y el compromiso con el desarrollo humano”.
–¿Por dónde empezar para hacer posible esa transformación que propone?
–Lo primero es garantizar infraestructura. Más del 40 % de las escuelas públicas carece de acceso regular a internet de calidad o de equipamiento funcional. Sin conectividad no hay datos, ni plataformas, ni experiencias de uso que permitan enseñar o aplicar inteligencia artificial. Por eso propongo una decisión de Estado: la creación de un Consorcio Nacional de Conectividad Educativa (MEC + Mitic + municipios + sector privado) que despliegue fibra óptica municipal y puntos de acceso escolar, priorizando zonas rurales. El programa “Un aula, un nodo inteligente” busca asegurar al menos un dispositivo docente por aula con acceso estable y seguro.
Con ello podremos instalar laboratorios de lectura, idiomas y matemáticas, y lograr la trazabilidad en tiempo real del aprendizaje.
USO CRÍTICO Y PEDAGÓGICO DE LA TECNOLOGÍA
–¿Y los docentes están preparados para esta nueva era?
–No todavía. Los docentes paraguayos no han sido formados de manera sistémica en el uso crítico y pedagógico de la tecnología, y menos aún en plataformas inteligentes o analítica del aprendizaje. El desafío no es solo técnico: es ontológico y ético. Implica comprender cómo la IA amplifica la enseñanza sin perder la primacía pedagógica. Por eso propongo un plan nacional de formación docente en competencias digitales e inteligencia artificial, basado en el MRCDD, con tres ejes estratégicos: formación modular presencial-virtual sobre IA aplicada y mediación inteligente; creación de laboratorios pedagógicos de IA en los institutos de formación docente; formación de equipos de liderazgo digital en cada departamento educativo.
–¿Qué papel juegan los datos en todo esto?
–Sin datos integrados y éticos, la IA no puede aprender, evaluar ni personalizar. Paraguay aún no cuenta con una arquitectura nacional de datos educativos interoperable. Sistemas como el RUE, SIGMEG o MAPA Escolar operan de forma fragmentada. Por eso propongo la creación de la UGDE-IA (Unidad de Gobernanza de Datos Educativos e Inteligencia Artificial), que integre todos los sistemas y establezca un marco regulatorio ético y seguro (DPIA/AIA). Con esta base podremos incubar soluciones edtech (tenología educativa) nacionales y generar evidencia sólida para la toma de decisiones.
LOS ALGORITMOS Y LA ENSEÑANZA
–Usted menciona los algoritmos metacognitivos. ¿Qué significa eso?
–Son algoritmos entrenados en disciplinas básicas: lectura, lenguaje, matemáticas y ciencias para observar cómo aprende un estudiante y ofrecer retroalimentación inmediata. No solo procesan información: modelan el proceso cognitivo, detectan patrones de comprensión o errores persistentes y ajustan la enseñanza en tiempo real. Su desarrollo exige combinar inteligencia artificial avanzada, ingeniería de software, conocimiento pedagógico y gobernanza de datos. En el mundo, solo unas pocas empresas dominan esta tecnología. Pero en Paraguay ya se usa para el aprendizaje del inglés y las matemáticas.
–Más allá de la tecnología, ¿qué debería cambiar en el currículo?
–En un tiempo de saturación de contenidos, la educación debe centrarse en competencias y habilidades, no en acumulación de información. El currículo debe formar para pensar, crear, convivir y resolver. Esta no es una revolución tecnológica, sino una revolución pedagógica: la tecnología es el medio, pero el cambio real ocurre en cómo aprendemos y cómo enseñamos.
LA IA YA ESTÁ EN LAS AULAS
–¿Cómo se usa hoy la IA en las aulas paraguayas?
–Ya está presente, aunque muchas veces sin planificación. Prohibirla no detiene su uso, sino que amplía la brecha entre quienes la usan con sentido y quienes no saben cómo hacerlo. La clave está en enseñar a usarla pedagógica y éticamente.
–¿Qué usos se le puede dar en el proceso de enseñanza-aprendizaje?
–Como asistente cognitivo ayuda al estudiante a formular hipótesis, resumir información o resolver problemas paso a paso. Como herramienta docente permite crear secuencias didácticas, diseñar evaluaciones y adaptar materiales. Como objeto de alfabetización: enseña cómo funcionan los algoritmos, qué sesgos tienen y cómo usarlos responsablemente. Usar IA positivamente no es reemplazar la enseñanza, sino enriquecerla, el desafío no es prohibirla, sino enseñar a pensar con ella, sobre ella y más allá de ella.
–Vincula IA y videojuegos educativos. ¿Por qué?
–Porque los videojuegos son ecosistemas de aprendizaje: entornos inmersivos donde el estudiante enfrenta desafíos, ensaya estrategias y recibe retroalimentación inmediata. Activan la motivación, la atención y convierten el error en oportunidad de mejora. Desarrollar o jugar videojuegos implica pensamiento crítico, creatividad, trabajo en equipo y resolución de problemas, integrando múltiples áreas cognitivas y socioemocionales. Integrar IA, ABP (aprendizaje basado en proyectos) y videojuegos no es una moda, sino una disrupción pedagógica necesaria que nos lleva del paradigma de la instrucción al de la mediación inteligente, donde el conocimiento se construye en interacción con sistemas digitales y experiencias significativas.
METODOLOGÍAS ACTIVAS
Para la especialista en educación Sofía Scheid, “la inteligencia artificial también amplifica metodologías activas como el aprendizaje basado en proyectos, el aula invertida, el aprendizaje adaptativo o los microaprendizajes. Permite personalizar, analizar y profundizar el aprendizaje sin deshumanizarlo”.
Según explica, “estas metodologías, potenciadas por la inteligencia artificial, no reemplazan al docente ni la pedagogía: las expanden. La IA permite observar y acompañar el aprendizaje humano con mayor profundidad, siempre que el sentido siga siendo educativo, ético y humano”.
Reitera entonces su frase de cabecera: “El futuro no será del que programe mejor, sino del que comprenda mejor”. Se le pide que amplíe el concepto y apunta: “Significa que el verdadero valor humano frente a la IA no está en escribir código, sino en dar sentido, interpretar y conectar. La escuela no debe enseñar solo a usar herramientas, sino a entender los sistemas, analizar consecuencias y razonar éticamente”.
Así, sostiene que una nueva currícula debe integrar “lenguaje y lectura, para interpretar información compleja; matemática y ciencia, para entender modelos y datos; ciudadanía y ética, para evaluar el impacto humano de las decisiones, y arte y creatividad, para imaginar soluciones originales”.
De esta manera, “el rol del docente se transforma, ya que deja de ser transmisor de contenidos para convertirse en mediador de comprensión. La IA amplía su alcance, pero la humanidad del maestro sigue siendo insustituible. Comprender significa leer el mundo, los algoritmos y las intenciones que los mueven”, concluye.
SOBRE LA ESPECIALISTA
Sofía Scheid es doctora en educación por la Universidad Nacional de Itapúa (Paraguay) junto a la Universidad Metropolitana de Santiago de Chile, experta en transformación digital y pedagogía inteligente.
Su formación académica es diversa: es odontóloga cirujana, Universidad Federal de Santa María (RS, Brasil). MBA en Administración y Gestión, Universidad Americana, Asunción, Paraguay, y también se especializó en Planificación Estratégica en Gobiernos Locales, Centro de Investigación Rural y Urbana (CERUR – MOSHAV, Israel) y en Gerencia y Gobernanza en Políticas Públicas, George Washington University, Washington D.C., EE. UU.
En su trayectoria puede mencionarse que es investigadora, asesora y conferencista en políticas educativas y transformación digital del aprendizaje en Paraguay y América Latina. Integra equipos de Visang Learning Inc. (Seúl, Corea del Sur), compañía líder en innovación educativa global, donde participa en el diseño de contenidos, plataformas de aprendizaje adaptativo y programas de formación en habilidades digitales para docentes