¿Dónde aprendemos a preparar comidas saludables en Asunción? Cuatro locales dedicados a la gastronomía nos revelan la respuesta (y sin consultar con Pinterest).
Por: Micaela Cattáneo /Fotos: Gentileza
Alimentación preventiva
Silvia Cabello -especialista en nutrición estética y consultora de La Marchante- es quien lidera Là Nutry, local que elabora recetas libres de gluten, lactosa, azúcar y conservantes. Junto al nutrichef brasileño André Luiz Da Silva -especialista en nutrición funcional y deportiva- imparte los cursos de comidas para celíacos, autistas, diabéticos e intolerantes a alimentos específicos; además, a personas que buscan mejorar su peso y calidad de vida.
Là Nutry nace en el consultorio de Silvia con la idea de continuar los estudios acerca de una alimentación preventiva de enfermedades, especialmente, la aplicada en el tratamiento del autismo. Basándose en la frase "Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina" del médico de la antigua Grecia, Hipócrates, construye un recetario que incluye desde panes, risottos, pastas, carnes, opciones veganas y hasta tortas; adaptando las fórmulas saludables a los platos ya tradicionales.
El curso se realiza cada seis meses durante una semana por tres horas diarias -de 19:00 a 22:30-, en el local de Là Nutry Healthy Food (Felicia González 1543 casi Julio Correa). Los ingredientes, las degustaciones y el recetario general forman parte del costo inicial del taller de cocina. Para averiguar el precio exacto y la próxima fecha de inicio, marcar al (0981)130 133 o escribir a lanutry@lanutry.com
Vegano y accesible
Si bien La Pink Cow es un restaurante especializado en comida vegana, constantemente, renueva su carta con opciones saludables y accesibles. La Pink -dueña del local- es también la encargada de enseñar las recetas en los cursos de cocina, que por lo general, consisten en preparar patés de semillas, frutos secos, hamburguesas de legumbres o cereales, leches vegetales, mousses y comidas típicas.
Ella, además de estudiar gastronomía tradicional, tomó cursos de cocina vegana en Argentina, Perú y España; asimismo, de cocina nutritiva y dietética. Por ende, las clases de cocina que dirige están orientadas a quienes deseen experimentar nuevos estilos gastronómicos o bien, que hayan implementado en su dieta una alimentación vegana, libre de gluten o TACC (sin trigo, avena, centeno o cebada).
En los cursos, los participantes tienen también la posibilidad de aprender de "personas que vienen de afuera con sus propios emprendimientos", asegura la chef. Los talleres de cocina se realizan en el restaurante (Manduvirá 485 casi 14 de mayo) duran apróximadamente cuatro horas -de 16:00 a 20:00- y no cuentan con fechas preestablecidas; ya que se confirman a través de las redes sociales. El valor no supera los G. 100.000, precio que incluye los ingredientes. Más info al (0981)526 894 o a pinkcow.pedidos@gmail.com
Inspiración fit
Guisela Dancuart es una fit blogger que -desde hace dos años -ofrece talleres de cocina saludable en su local: Fácil y Fit. Desde un principio adoptó el estilo cooking show (preparar platos frente a los comensales, como en la televisión), donde desarrolla entre cinco a seis recetas saladas y dulces pero libres de azúcar, lactosa y harina.
Las opciones que presenta en cada taller van desde tortas de avena y panqueques de banana hasta pastas de zuccini, croquetas de pollo y muffins de vegetales. "Elijo recetas básicas para que, posteriormente, cada participante pueda crear y jugar con lo aprendido", explica Dancuart.
El curso se realiza todos los sábados y dura dos horas, de 10:00 a 12:00 y de 15:00 a 17:00, en el local (25 de mayo 1280 casi Curupyaty). El costo del taller es de G. 110.000, el cual abarca un recetario digital con las recetas elaboradas y otras adicionales. "Te cocinás, te cuidás y te motivás", escribe Gabriela a sus seguidoras en su sitio web www.facilyfit.com, donde da consejos útiles para la cocina sana diaria.
Para cambiar hábitos
Kelly Teodor y Aramí Domínguez son egresadas de la carrera de Alta Gastronomía del Centro Garofalo -el primer Instituto Gastronómico del Paraguay-, quienes se encargan de reafirmar, a través de los cursos de cocina sana, que "la comida saludable no tiene por qué ser aburrida".
Ambas aportan, desde sus historias de vida, un estilo diferente al curso. Kelly, que cocina desde pequeña recibiendo la influencia de su padre -ex propietario de un restaurante en Brasil-, expone su búsqueda de recetas sanas y útiles para personas con problemas de salud; mientras, Aramí ofrece su visión como nutricionista y profesional interesada en "cambiar hábitos alimenticios".
El programa del curso se adapta según las necesidades del grupo participante. A partir de este dato, se elaboran recetas para personas vegetarianas, diabéticas, hipertensas, intolerantes a ciertos alimentos, deportistas y niños. El plan incluye desde recetas de masas de pizzas, tartas, panificados y tortas hasta las elaboradas con cereales, legumbres, carnes, guarniciones y salsas.
El curso comprende de cuatro a cinco módulos por año -uno por mes- y cada nivel cuesta G. 400.000, monto que incluye los insumos. Las clases se realizan, normalmente, los viernes de 14:30 a 16:30 en el Centro Garofalo (Tte. Vera 1678 casi San Martín). Más datos al (021) 660 425.
Con el sello Ravenna
Comer sano y en la justa medida, se aprende. Y el Dr. Máximo Ravenna lo avala a través de las recetas elaboradas en el restaurante Petit Bristó (Smart Food). Si bien este lugar se dedica a la elaboración de viandas saludables, organiza en el año cursos de cocina sana para pacientes y no pacientes en etapa de descenso de peso.
Las clases están dirigidas por el chef chileno Juan Lolas -al frente de Goddard Catering Group Paraguay S.A.- y tienen un valor de G. 50.000. En los últimos años, presentó cursos bajo temáticas como: "Un cambio de temporada merece un cambio de menú" o "Echale sal a la vida: cómo preparar platos de fondo y ensaladas saludables". Para estar pendiente de un próximo curso, llamar al (021) 282 009.
Solo el 18% de las carreras de Nutrición habilitadas en Paraguay está acreditado
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La oferta de formación enNutrición creció en Paraguay, pero la acreditación de las carreras todavía alcanza a una proporción reducida. Un análisis de la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes) revela que, de las 53 carreras de grado en Nutrición habilitadas por el Consejo Nacional de Educación Superior (Cones), solo 11 cuentan actualmente con acreditación vigente.
Esto representa una tasa de acreditación del 18% de la oferta habilitada.
El informe de la Aneaes analiza la producción de títulos de grado en Nutrición entre 2023 y 2025, a partir de información del Registro de Títulos del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) y de los procesos de evaluación y acreditación desarrollados por la agencia.
En ese periodo se registraron 1.337 títulos de grado en Nutrición en el país. De ese total, 870 títulos, equivalentes al 65,1%, fueron emitidos por instituciones cuyas carreras cuentan con acreditación, mientras que los 467 restantes (34,9%) corresponden a instituciones sin acreditación vigente.
Uno de los principales datos que arroja el análisis es que, pese a que las carreras acreditadas representan una proporción minoritaria de la oferta habilitada, concentran casi dos tercios de los títulos registrados durante el periodo estudiado.
La Aneaes interpreta este comportamiento como un indicador de la mayor capacidad formativa y trayectoria que tienen las instituciones que cuentan con carreras acreditadas en el área de Nutrición.
El informe de la Aneaes analiza la producción de títulos de grado en Nutrición entre 2023 y 2025. Foto: Gentileza
El escenario también muestra avances en la incorporación de instituciones a los procesos de evaluación. Seis instituciones que no contaban con acreditación vigente ingresaron al circuito evaluativo a través de las convocatorias 2025 y 2026.
En conjunto, estas instituciones representan 304 títulos, equivalentes al 65,1% de los títulos emitidos entre 2023 y 2025 por instituciones que no tenían acreditación vigente.
Desafío pendiente
A pesar de este avance, el informe identifica un grupo de instituciones que todavía permanece fuera de un proceso evaluativo activo. Son seis instituciones, que concentran 163 títulos registrados entre 2023 y 2025, las que actualmente no cuentan con un proceso de evaluación en curso.
Para la Aneaes, estos datos ponen de manifiesto la necesidad de continuar fortaleciendo los mecanismos de evaluación y acreditación, especialmente en una carrera vinculada directamente con el sistema sanitario.
La formación de profesionales de Nutrición tiene incidencia en áreas como la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles, la atención clínica y comunitaria, la seguridad alimentaria y la promoción de hábitos saludables.
En ese contexto, el organismo sostiene que ampliar y consolidar los procesos de aseguramiento de la calidad resulta clave para garantizar una formación profesional adecuada y responder a las necesidades del sistema de salud.
La investigación fue supervisada por el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia (Inserm). Foto: Ilustrativa/Tatjana Baibakova/Shutterstock.com
Asocian consumo de colorantes alimentarios con mayores riesgos para la salud
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Consumir alimentos con algunos colorantes o conservantes está asociado a un mayor riesgo de cáncer, diabetes, enfermedades cardiovasculares e hipertensión, según se desprende de tres estudios franceses publicados este jueves, que aportan más datos sobre los efectos de la comida ultraprocesada. Las investigaciones se centran en el consumo de ciertos aditivos, colorantes alimentarios (E100 a E199) y conservantes y antioxidantes (E200 a E299 y E300 a E399) y en ellos participaron más de 100.000 personas.
Fueron realizados por Sanam Shah y Anaïs Hasenböhler, y supervisados por la epidemióloga Mathilde Touvier, directora de investigación en el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica francés (Inserm). Los estudios han sido publicados por las revistas Diabetes Care, European Journal of Epidemiology y European Heart Journal, y buscan “orientar las políticas públicas”, según un comunicado del Inserm.
Por primera vez, se han confirmado asociaciones entre el consumo de colorantes alimentarios y un mayor riesgo de diabetes tipo 2 y de cáncer; y entre el consumo de conservantes y el riesgo de hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Así, los mayores consumidores de colorantes alimentarios tienen, en comparación con las personas menos expuestas, un riesgo superior a sufrir diabetes tipo 2 (+38 %), un cáncer (+14 %) y un cáncer de mama (+21 % e incluso +32 % en mujeres posmenopáusicas).
Por su parte, los mayores consumidores de conservantes -principalmente sorbato de potasio E202 y ácido cítrico E330- tienen un 24 % más de riesgo de sufrir hipertensión que los menos expuestos, y un riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares un 16 % mayor.
Aunque estos estudios no prueben por sí mismo una relación causa-efecto, se suman a muchos otros que prueban lo nocivos que son los alimentos ultraprocesados, recordó a la AFP Mathilde Touvier.
A nivel mundial, “de 104 estudios que tratan los vínculos entre los alimentos ultraprocesados y la salud, 93 muestran esos efectos nocivos de forma muy coherente”, afirmó. “El volumen de argumentos es bastante fuerte para decir que hay que actuar en el plano de la salud pública”.
La ONG Foodwatch apuntó que estos estudios “deben provocar un electroshock político” y recordó que lleva “años” exigiendo la prohibición de nitritos, por la relación “claramente demostrada” que guardan con el cáncer de colon, y también del aspartamo, otro posible carcinógeno. En enero, dos estudios del mismo equipo demostraron una asociación entre el consumo de conservantes y una mayor frecuencia de cánceres y de diabetes tipo 2.
Claudia Bordón Riveros, experta en Nutrición Clínica y Salud Pública, expuso los diferenciales terapéuticos de la línea Nutrimil ante el selecto público. Foto: Cristóbal Núñez
Nutrimil: Quimfa presenta su nueva línea de suplementos nutricionales
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Quimfa S.A. lanzó Nutrimil, una propuesta de vanguardia diseñada para transformar la nutrición del adulto mayor a través de la ciencia y la innovación.La presentación reunió a profesionales de la salud y referentes del ámbito nutricional.
Claudia Bordón Riveros, experta en Nutrición Clínica y Salud Pública, coordinadora del Departamento de Nutrición del Grupo Británico y miembro del equipo técnico de Quimfa, expuso los diferenciales terapéuticos de la línea Nutrimil ante el selecto público.
La presentación reunió a profesionales de la salud y referentes del ámbito nutricional. Foto: CN
Nutrimil se incorpora al portafolio de Quimfa como una alternativa orientada a complementar la ingesta nutricional diaria, especialmente en adultos mayores o personas con requerimientos nutricionales específicos.
Está disponible en dos versiones, en latas de 800 gramos: Nutrimil (sabor crema americana), suplemento dietario integral, libre de gluten, que combina carbohidratos, lípidos, fibras, vitaminas y minerales para asegurar la vitalidad del adulto; y Nutrimil DBT (sin sabor), alimento para propósitos médicos específicos, desarrollado para pacientes que requieren un control glucémico estricto sin alterar el sabor de sus comidas o bebidas habituales.
Nutrimil se incorpora al portafolio de Quimfa como una alternativa orientada a complementar la ingesta nutricional diaria. Foto: CN
Con este lanzamiento, Quimfa amplía su propuesta en el ámbito del cuidado integral de la salud, incorporando soluciones orientadas a la nutrición como componente clave del bienestar, cumpliendo los más altos estándares de calidad (elaborados por S.A. La Sibila) que facilitan la adherencia y el bienestar nutricional.
La dieta cetogénica o dieta keto, se convirtió en una de las tendencias alimentarias más comentadas de los últimos tiempos. Aunque muchos la asocian exclusivamente con la pérdida de peso, su aplicación clínica va mucho más allá. Foto: Ilustrativa/Gentileza
Cetosis y salud: la ciencia detrás de la dieta keto
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Lourdes Pintos
lourdes.pintos.@nacionmedia.com
La dieta cetogénica o dieta keto, se convirtió en una de las tendencias alimentarias más comentadas de los últimos tiempos. Aunque muchos la asocian exclusivamente con la pérdida de peso, su aplicación clínica va mucho más allá.
Desde el tratamiento de la epilepsia hasta el manejo de trastornos metabólicos como la diabetes tipo 2 y la resistencia a la insulina, este enfoque nutricional despierta tanto interés como interrogantes.
En diálogo con La Nación/Nación Media, la nutricionista Guadalupe Varela analiza sus beneficios, limitaciones y las claves para implementarla de manera segura.
¿Qué es la dieta keto y en qué se diferencia de otros planes alimenticios bajos en carbohidratos?
La dieta cetogénica o keto es un estilo de alimentación donde se reduce de forma muy marcada el consumo de carbohidratos (harinas, legumbres, frutas y algunos vegetales) y se prioriza el consumo de grasas como principal fuente de energía.
Esto lleva al cuerpo a entrar a un estado metabólico llamado cetosis donde en lugar de utilizar glucosa empieza a producir y utilizar cetonas como fuente de energía. La principal diferencia con otros planes bajos en carbohidratos es el nivel de restricción y el objetivo metabólico.
Por ejemplo, en una alimentación baja en carbohidratos más flexible, la persona puede consumir frutas, algunas legumbres o mayor cantidad de verduras, porque el objetivo es mejorar la calidad de la dieta o controlar el peso.
En cambio, en la keto los carbohidratos suelen limitarse a un rango más bajo (menos de 20g por día) lo que requiere mucha disciplina del paciente.
También hay una diferencia importante en la distribución de macronutrientes, en keto la mayor parte de las calorías proviene de las grasas, con una cantidad moderada de proteínas, mientras que en otras dietas bajas en carbohidratos la proteína suele ser más alta y la grasa no necesariamente es el componente principal.
La nutricionista Guadalupe Varela analiza los beneficios, limitaciones y las claves para implementar la dieta cetogénica de manera segura. Foto: Gentileza
¿Cuáles son los principales beneficios que se le atribuyen a la dieta keto en el control de enfermedades?
En los últimos tiempos se le atribuyen muchísimos beneficios, cada vez más son las personas que defienden este estilo de alimentación. En particular lo que veo en la dieta keto, sobre todo en el contexto de enfermedades, tiene que ver con su impacto a nivel metabólico.
Pero siempre aclaro algo, no es para todos y hay que saber en qué paciente realmente vale la pena usarla. Uno de los usos más claros y mejor respaldados es en la epilepsia refractaria (que no se controla con los medicamentos habituales) especialmente en niños, donde puede ayudar a reducir la frecuencia de las crisis.
En consulta, donde más la utilizo es en pacientes con resistencia a la insulina, prediabetes o diabetes tipo 2. Al bajar de forma importante los carbohidratos se logra controlar mejor los picos de glucosa y eso muchas veces se traduce en una mejora del perfil metabólico en general, incluso con seguimiento adecuado algunos pacientes pueden reducir la medicación.
También está el tema del peso, no es que la dieta keto sea “mágica” pero sí puede ser una herramienta útil en pacientes con obesidad, sobre todo porque ayuda bastante a controlar el apetito y eso facilita la adherencia en muchos casos.
También se habla de su efecto desinflamatorio y es un punto interesante, pero siempre trato de explicar con criterio, en algunos pacientes, sobre todo aquellos con resistencia a la insulina o exceso de grasa corporal, al mejorar el metabolismo y bajar de peso se observa una disminución de marcadores inflamatorios, en ese sentido, no es solo la cetosis en sí, sino todo el contexto, menos picos de glucosa, menor carga de ultraprocesados y una mejor regulación metabólica.
En la práctica, yo no la vendo como una “dieta antiinflamatoria” como tal, el efecto va a depender de cómo esté armada la alimentación, no es lo mismo una keto basada en alimentos reales, con buenas fuentes de grasa, vegetales y proteínas de calidad, que una keto desordenada, alta en ultraprocesados.
La dieta keto no es una dieta “mágica” pero sí puede ser una herramienta útil en pacientes con obesidad. Foto: Ilustrativa
En términos clínicos, ¿para que enfermedad está comprobada que esta dieta puede ser útil?
Donde está claramente comprobada es en el tratamiento de la epilepsia, especialmente en población pediátrica, ahí sí es una herramienta terapéutica validada, incluso utilizada en protocolos médicos.
A nivel metabólico, tiene muy buena evidencia como estrategia en pacientes con obesidad, resistencia a la insulina, prediabetes y diabetes tipo 2. En estos casos, ayuda a mejorar el control glucémico, la sensibilidad a la insulina y otros parámetros metabólicos, siempre con seguimiento profesional.
También hay evidencia interesante en síndrome de ovario poliquístico, sobre todo por su impacto en la insulina, aunque no es la única estrategia posible y hay que individualizar mucho.
Donde soy más prudente es en otras áreas que hoy están en investigación, como enfermedades neurodegenerativas, por ejemplo, Alzheimer o Parkinson y algunos tipos de cáncer o patologías inflamatorias, hay hipótesis y estudios en curso, pero todavía no lo consideramos un tratamiento de primera línea.
¿Qué evidencia científica respalda el uso de la dieta keto en patologías como la diabetes tipo 2 o la epilepsia?
Hay evidencias científicas bien estudiadas como por ejemplo, en epilepsia refractaria, sobre todo en niños está muy respaldada por organismos como la International League Against Epilepsy y guías clínicas que demuestran la reducción de manera significativa de las crisis en pacientes que llevan un estilo de vida keto, por eso se usa como parte del tratamiento bajo supervisión médica.
En diabetes tipo 2, la evidencia también es positiva, tenemos a Organizaciones como la American Diabetes Association que reconocen los planes keto y low carb como opción válida en ciertos pacientes.
Se observó que al bajar los carbohidratos y generar cetosis, muchos pacientes mejoran la glucosa, la HbA1c y algunos parámetros lipídicos y además puede ayudar con la pérdida de peso. Eso sí, los resultados dependen de cómo se haga la dieta y de la adherencia de cada persona.
¿Puede esta dieta ayudar en el manejo del sobrepeso y la obesidad a largo plazo, o sus efectos son solo temporales?
Sí totalmente, la dieta keto puede ser muy útil para manejar el sobrepeso y la obesidad porque ayuda a controlar el apetito y facilita la pérdida de peso en muchas personas.
Al reducir los carbohidratos y priorizar las grasas como fuente de energía, se genera saciedad y muchas veces esto hace que las personas coman menos sin sentir hambre constante.
Siempre aclaro que los resultados no dependen solo de la cetosis; la calidad de los alimentos, la distribución de macronutrientes, la planificación de las comidas y sobre todo, el seguimiento profesional son factores determinantes.
Una dieta keto bien estructurada es distinta a una versión desordenada o basada en ultraprocesados y eso impacta directamente en los resultados.
A corto plazo suele ser muy efectiva para perder peso, pero a largo plazo los resultados son más variables, algunas personas logran mantener la pérdida de peso de manera sostenida, otras no y se estancan, en muchos casos depende de cómo se adapte la dieta a su estilo de vida y de la educación nutricional que reciban además de los cambios de estilo de vida. Actividad física y un buen descanso son fundamentales.
Actividad física y un buen descanso son fundamentales para un buen resultado. Foto: Archivo
¿Qué riesgos o efectos secundarios puede tener seguir una dieta keto sin supervisión profesional?
Seguir la dieta keto sin supervisión puede traer algunos riesgos, al principio es común sentir fatiga, mareos, dolor de cabeza o estreñimiento y también hay que cuidar la hidratación y los minerales.
A largo plazo, si la dieta no está bien planificada, pueden aparecer deficiencias de vitaminas o minerales, aumento de colesterol LDL en algunas personas o problemas digestivos.
Mi recomendación siempre es que la dieta keto o cualquier otra dieta se haga con seguimiento profesional. Cada persona es diferente y todos tenemos distintos tipos de requerimientos que debemos completar y es por eso que no puede ser manejada muy ligeramente y sin supervisión.
¿Es una dieta apta para cualquier persona o existen grupos que deberían evitarla?
La dieta keto no es apta para todas las personas. Hay grupos que deben evitarla o al menos tener mucho cuidado, como personas con problemas renales, mujeres embarazadas o en lactancia, y personas con antecedentes de trastornos alimentarios. La restricción de carbohidratos y la alta ingesta de grasas pueden generar complicaciones si no se supervisa correctamente.
En niños y adolescentes, también se necesita un seguimiento muy estricto, porque su crecimiento y desarrollo requieren un equilibrio adecuado de todos los nutrientes y la keto debe adaptarse cuidadosamente a sus necesidades.
Por eso siempre insisto en que la dieta keto debe individualizarse, evaluando primero la salud y los antecedentes de cada persona y, sobre todo, debe implementarse con supervisión profesional, para garantizar que sea segura y efectiva.
¿Cómo influye la dieta keto en la salud cardiovascular, considerando su alto contenido en grasa?
Cuando hablamos de dieta keto y la salud cardiovascular, el tema de las grasas siempre genera preguntas. Es importante aclarar que no todas las grasas son iguales y son malas, la dieta keto bien planificada prioriza grasas saludables como aceite de oliva, aguacate, frutos secos y pescados grasos, en lugar de ultraprocesados o grasas trans que sí pueden ser dañinos.
Una keto bien estructurada puede mejorar algunos factores de riesgo cardiovascular, como aumentar el HDL, reducir triglicéridos y mejorar la sensibilidad a la insulina, sin embargo, en algunas personas puede haber un aumento del colesterol LDL, por eso es fundamental hacer un monitoreo clínico regular además de consumir la suplementación adecuada.
En la práctica, siempre digo que la dieta keto no es un riesgo automático para el corazón, pero sí requiere evaluación individual y seguimiento profesional, sobre todo en personas con antecedentes cardiovasculares. La clave está en la calidad de las grasas que se consume y en no mezclarlas con carbohidratos no permitidos del plan, el famoso “un poquito” no es negociable en esta dieta.
Desde su experiencia ¿Qué errores cometen con mayor frecuencia las personas que intentan hacer dieta keto por su cuenta?
Desde lo que veo en consulta, el error más común de los pacientes es pensar que la dieta keto es “grasa libre”, muchas personas aumentan muchísimo el consumo de quesos, pancetas o embutidos y no hay un control real de porciones, entonces no logran un déficit calórico que es fundamental para un descenso de peso.
También pasa que bajan demasiado la proteína por miedo a salir de cetosis y eso termina afectando la masa muscular y a la vez, descuidan la fibra porque no incorporan suficientes verduras, lo que trae problemas digestivos, además, no se le da importancia al equilibrio de electrolitos.
En las primeras semanas es común que aparezcan síntomas como cansancio, dolor de cabeza o mareos y muchas veces se debe a una mala reposición de sodio, potasio y magnesio, no a la dieta en sí. Otro punto clave es la falta de organización, no planifican, improvisan, usan muchos productos “keto” ultraprocesados y eso hace que no sea sostenible.
¿Qué recomienda a quienes quieren iniciar este tipo de alimentación como parte de un tratamiento o estilo de vida?
Que no la tomen como una dieta de moda, sino como una estrategia que tiene que estar bien armada y con seguimiento profesional. Lo primero, no es solo sacar carbohidratos, hay que ordenar bien la proteína, usar la grasa con criterio y priorizar la comida real.
Segundo, no olvidarse de los vegetales, ahí está gran parte de la fibra y eso hace toda la diferencia en cómo se siente y se sostiene la dieta. También soy muy insistente con la organización, cuando no hay planificación aparecen los errores y es mucho más fácil abandonar el plan.
Otro punto clave es cuidar los electrolitos, sobre todo al inicio, para evitar esos malestares típicos, no olvidar que la actividad física es parte fundamental del proceso. Y, por último, que sea algo sostenible y adaptado a la persona, si no se puede mantener en el tiempo, no sirve, por más que funcione a corto plazo.
¿Desea agregar algo más?
Sí, algo que siempre me gusta decir es que no hay una única manera de comer que funcione para todos, la dieta keto puede ser útil en algunos casos, pero no es para cualquiera ni se puede aplicar sin pensar en cada persona.
Lo más importante es adaptarla a cada uno, ver la historia clínica, los objetivos, cómo come, cómo se siente con la comida, no es lo mismo alguien con resistencia a la insulina que alguien que busca simplemente perder un poco de peso.
También creo que tiene que ser algo que se pueda mantener en el tiempo, no sirve si es demasiado restrictiva o improvisada, los resultados rápidos no duran si no hay estructura y educación detrás. Y siempre vuelvo a lo básico, priorizar comida real, organizar hábitos y hacer que funcione en la vida diaria.
Al final, no importa si es dieta keto u otra estrategia, lo que cuenta es que la persona pueda sostenerla y sentirse bien con lo que come. También es clave entender que los cambios no son de un día para otro, se trata de ir paso a paso y aprender a escuchar al cuerpo, cuando se hace así, los resultados son más reales y sostenibles, y la persona termina incorporando hábitos que se mantienen más allá de cualquier plan puntual.