No es lo mismo comer una porción de queso sentada sobre el sofá que consumirla luego de una rutina de ejercicios de más de media hora. El efecto que tendrá en el cuerpo será distinto. Entonces, ¿cómo saber qué comer antes y después de la actividad física?
Por: Micaela Cattáneo
Entrenar a primera hora del día, quizás, sea una de las mejores y más productivas decisiones que un ser humano -con una larga jornada laboral- puede tomar. Sería reiterativo explicar por qué realizar actividad física por la mañana puede resultar más beneficioso que hacerlo en otro momento del día. Lo cierto es que mientras se esté en movimiento, no importa el “cuándo” ni el “a qué hora”, sino el “cómo” y el “qué se consume”para mantener al cuerpo con suficiente energía.
En ese sentido, el plan nutricional dependerá del objetivo de quien esté entrenando. “Si lo que se desea es perder grasa, el plan debe ser hipocalórico. Es decir, bajo en calorías. Hay que calcular alrededor de 500 calorías menos de lo que la persona requiere diariamente para lograr que el cuerpo utilice las reservas de grasa. En cambio, si se necesita lo contrario, serían 500 calorías más; ya que el cuerpo utilizará ese extra de energía para la formación del tejido muscular”, explica Laura Rojas, nutricionista deportivo.
Según Sonia Mereles, nutricionista del Centro Médico Ravenna, es importante que la persona que lleva una dieta hipocalórica consuma antes de entrenar alimentos ricos en fructuosa -una forma de azúcar que se encuentra en los vegetales, las frutas y la miel- y, una vez terminado el entrenamiento, completar el desayuno. “Para entrenar a las siete de la mañana, tengo que levantarme de una a media hora antes y comer una fruta, rica en fructuosa que, a su vez, se convierte en glucosa; con esto, mi cuerpo tiene una reserva de energía”, empieza.
Y continúa: “Al volver de entrenar puedo comer un huevo, un poco de almendras y acompañarlos con un café o té con leche o incluso un vaso de yogur con una fruta, si es que así lo deseo. No realizo el ejercicio sin comer absolutamente nada, consumo un alimento liviano antes y después lo completo con el desayuno”.
¿Qué sucede si se entrena en ayunas? El organismo busca de dónde nutrirse de energía. Es ahí donde la glucosa almacenada -también llamada glucógeno- tanto en el hígado como en los músculos, debería actuar. Pero después de ocho a doce horas sin comer nada, las reservas hepáticas y de los músculos son más bajas o casi nulas; por ende, nuestro cuerpo busca una segunda fuente de energía: las grasas.
Sobre el punto, Mereles reflexiona. “No está comprobado científicamente que entrenar en ayunas funcione. A un atleta no lo puedo arriesgar de tal forma porque debe proteger su masa muscular, que es la metabólicamente activa. Si lo mando a entrenar en ayunas, obligo a que su cuerpo consuma la proteína que le queda porque este no toca su reserva grasa; ya que esta en un deportista, probablemente, sea mínima”.
“En caso de que no sea un atleta; es decir, una persona que quiera bajar de peso, puede funcionarle porque justamente lo que se busca es agotar esa reserva para quemar grasa. Igual, yo no recomendaría hacer ejercicios sin previa alimentación”, agregó. Por su parte, Rojas concuerda pero destaca un dato a tener en cuenta: “Si uno quiere perder peso, puede resultar útil, siempre y cuando el entrenamiento no sea de larga duración ni de muy alta intensidad para lo que está acostumbrada esa persona”.
Una cuestión hormonal
Sí, el estado en el que se encuentran las hormonas también influye en cómo los alimentos son absorbidos por el organismo. Por dar un ejemplo, “una mujer que se encuentra en el período menstrual deberá consumir más proteínas de alto valor biológico (carnes rojas, huevo, pollo y pescado). Primero, para recuperar el hierro que se pierde durante esta etapa y, segundo, para reponer proteínas y que el músculo se reponga más rápido”, comenta la profesional de Ravenna.
“Podemos también hablar de ciertos sistemas hormonales que influyen para bien o para mal”, sostiene Laura, también antropometrista ISAK 3 y nutricionista del Club Olimpia. “Hay ciertas hormonas que regulan la absorción de grasas, carbohidratos e incluso proteínas como la insulina y el glucagó, ambos secretados por el hígado”, añade.
“Por ejemplo, cuando los niveles de azúcar en la sagre son elevados, la insulina aumenta el transporte de este hasta el interior de las células, favoreciendo su utilización y almacenamiento. Por el contrario, el glucagón aparece cuando la insulina está baja, actuando de forma opuesta”, continúa.
Asímismo sostiene que hormonas relacionadas con el estrés pueden alterar otros sistemas del cuerpo como la digestión o el crecimiento. “Las tiroideas, por ejemplo, pueden enlentecer (hipotiroidismo) o aumentar (hipertiroidismo) nuestro metabolismo. Todo influye”, agrega.
Lo que hay que saber
Ciertas actividades físicas, como el body combat -ejercicios cardiovasculares inspirados en las artes marciales-, permiten la quema calórica post-ejercicio. “Por lo general, 30 minutos después de finalizar la rutina seguís quemando energía. En este caso, esperaría que pase la media hora para consumir algún alimento. Sólo si se trata de un atleta de alto rendimiento le cargaría energía; ya que la absorción va a ser más rápida”, destaca Mereles.
“Siempre es conveniente tener un plan personalizado”, aclara Rojas. Y continúa: “Hay que tener en cuenta a qué alimentos es tolerable esa persona y a cuáles está más acostumbrada; cuál es el tipo de ejercicio y con qué intensidad y duración lo realiza. Además de la edad, el peso y la composición corporal”.
Antes de entrenar se aconseja consumir alimentos ricos en carbohidratos como frutas, cereales, panes, arroz, papa, batata, entre otros (¡claro! según el momento del día). “También podemos incluir bebidas isotónicas (o deportivas)”, sugiere la profesional. Para después de entrenar es preferible ingerir carbohidratos o proteínas (carne, pescado, pollo, huevos, leche, etc.) y una hidratación adecuada.
Otra manera rápida y práctica de consumir proteínas es a través del conocido whey protein que es como una proteína en polvo extraída del suero de la leche, la cual es considerada como una de las mejores fuentes proteicas para la recuperación post-ejercicio según las investigaciones científicas.
Si bien es difícil diferenciar la alimentación según el tipo de entrenamiento, ya que depende de muchos otros factores, hay modelos a seguir. “Por ejemplo, en la natación el plan de alimentación debe ser alto en calorías porque se entrena por muchas horas. En cambio, con el ciclismo sucede lo contrario: el costo calórico es menor; es decir, se pueden consumir alimentos durante el ejercicio ya que tienen bajo impacto en el sistema digestivo”, señala.
Con los runners el método cambia: “Como el impacto es alto, se debe cuidar el consumo de los alimentos previos, deben ser fáciles de digerir y en volúmenes pequeños. Siempre depende de la intensidad, la frecuencia y la duración del ejercicio y no tanto del deporte en sí”, remata.
La actividad acuática ofrece una alternativa para mantenerse en movimiento, ganar confianza y cuidar el bienestar en distintas etapas de la vida. En Natación Zelada, la atención personalizada es la clave para acompañar cada proceso.
El cuerpo cambia con los años. Las articulaciones pueden resentir ciertos esfuerzos y movimientos cotidianos volverse más difíciles. Para algunas personas, retomar la actividad física significa encontrar una alternativa más amable con el cuerpo. Para otras, el primer paso consiste en vencer un miedo que las acompaña desde la infancia: entrar al agua sin saber nadar.
En ambos casos, la piscina puede abrir una nueva posibilidad. La flotabilidad reduce la carga que soporta el cuerpo y facilita movimientos que, fuera del agua, exigen un esfuerzo mayor. Esa característica convierte al medio acuático en un aliado para ejercitarse, trabajar la resistencia y mantener la movilidad.
“Realizar ejercicios en el agua tiene muchos beneficios que de por sí ya son terapéuticos”, afirmó la profesora Nair Zelada, directora de Natación Zelada. Y es que, a su criterio, la natación reúne ventajas que van más allá del entrenamiento físico, por ejemplo, que todas las partes del cuerpo se mueven en simultáneo, además de que el agua es un sedante y relajante natural. “Lo llaman el deporte ‘todo en uno’. Si las personas supiesen todos los beneficios de la natación no dejarían de nadar un solo día”, aseguró.
La experiencia, sin embargo, cambia según quién se encuentre frente a la piscina. Una persona mayor puede buscar una forma de mantenerse activa sin someter sus articulaciones a un impacto elevado; alguien que lleva tiempo sin ejercitarse puede necesitar recuperar gradualmente su condición física.
En cada caso, la intensidad y los ejercicios deben ajustarse a las posibilidades individuales. Cuando existe una lesión o una condición médica, también es importante contar con orientación profesional: la actividad recreativa no reemplaza un tratamiento de rehabilitación.
Aprender sin vergüenza. El desafío tampoco siempre es físico. Muchos adultos llegan sin haber aprendido a nadar y sienten vergüenza de reconocerlo. Otros conservan el recuerdo de un susto durante la infancia que transformó el agua en una fuente de temor.
“Es normal que el adulto tenga miedo, ya que es un medio desconocido para ellos y, en la mayoría de los casos, son personas que han tenido un susto en su infancia y eso ha quedado grabado”, explicó la directora.
Frente a esa realidad, la confianza es parte esencial del aprendizaje. “En nuestra escuela tenemos preparado un ambiente familiar que les da la confianza necesaria para el nuevo desafío que van a empezar, además de técnicas de aprendizaje y los conocimientos necesarios que hemos adquirido a través de las experiencias para aplicar a cada caso”, agregó.
Por eso, el proceso comienza con una evaluación individual. “En la primera clase se realiza un diagnóstico para conocer el punto de partida y, a partir de ahí, dar un seguimiento”, señaló. No todos avanzan al mismo ritmo ni persiguen el mismo objetivo. La propuesta es acompañar esas diferencias sin convertir el aprendizaje en una carrera.
Una historia que sigue en movimiento. Fundada en Asunción el 28 de diciembre de 1957 por el profesor Patricio Zelada Silva, Natación Zelada mantiene la enseñanza personalizada como uno de sus pilares. Su piscina climatizada permite desarrollar clases durante todo el año, mediante cursos mensuales y grupos limitados. Aunque la demanda aumenta entre noviembre y marzo, el aprendizaje y el ejercicio acuático no tienen por qué quedar restringidos al verano.
En el caso de los niños, aprender a nadar también contribuye a desarrollar habilidades importantes para desenvolverse en el agua, aunque nunca sustituye la supervisión adulta ni las medidas de prevención de accidentes.
La escuela busca preservar el entorno cercano que caracteriza su propuesta. “Nos interesa mantener el ambiente familiar, ya que nuestra especialidad es el primer aprendizaje. Apuntamos a la calidad del trabajo para poder llegar a la excelencia que fue el principal motivo de la creación de Natación Zelada”, reveló su directora.
A veces, el objetivo es mejorar la condición física; otras, superar el miedo o aprender aquello que quedó pendiente durante años. En el agua, cada avance puede convertirse en una conquista personal. Porque volver a empezar no depende de la edad, sino de encontrar el acompañamiento adecuado para dar la primera brazada.
Reserva Mbaracayú: hallan el cuerpo de un hombre con signos de una muerte violenta
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Este miércoles, agentes del departamento de Investigación de Hechos Punibles de la Policía Nacional intervinieron ante el hallazgo del cuerpo sin vida de un hombre de 40 años en la Reserva Natural Mbaracayú, departamento de Canindeyú. Se presume que habría sido ejecutado y se investiga un hecho de homicidio.
Según el reporte policial, el cuerpo de esta persona fue hallado dentro de la reserva natural ubicada a unos 15 kilómetros del casco urbano de Ypejhú.
La víctima fatal fue identificada como Osvaldo Zárate Noguera, de 40 años, quien presentaba signos de haber sido asesinado. Ante la gravedad del hecho y los indicios preliminares que apuntan a una muerte violenta, el procedimiento fue comunicado de inmediato al Ministerio Público.
El agente fiscal de turno dispuso el levantamiento del cadáver y ordenó su traslado inmediato a la morgue del Hospital Distrital de Curuguaty para que el médico forense realice la inspección médica y la autopsia que permitan determinar la causa del fallecimiento.
Efectivos policiales y peritos trabajaron en el lugar del hallazgo levantando evidencias con el objetivo de esclarecer las circunstancias del suceso e identificar a los presuntos responsables del crimen. Todo lo actuado fue puesto a disposición de las autoridades a fin de proseguir con los procedimientos de rigor y las diligencias investigativas.
Cinco minutos de movimiento pueden parecer poco frente a una jornada laboral, pero en empresas en las que las horas frente a una pantalla, las reuniones y las tareas repetitivas forman parte de la rutina, incorporar pausas activas puede convertirse en una herramienta concreta de bienestar, prevención y productividad. La OMS promueve entornos laborales que faciliten la actividad física y reduzcan el tiempo sedentario.
La escena es cotidiana, una persona frente a la computadora, varias horas en la misma posición, una reunión detrás de otra y apenas unos minutos para levantarse. En muchas organizaciones, la jornada laboral se mide por tareas cumplidas, reuniones realizadas y objetivos alcanzados. Pero existe otro indicador que gana espacio en la gestión empresarial: cuánto se mueve la gente mientras trabaja.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que los lugares de trabajo deben ofrecer oportunidades para que los empleados sean físicamente activos y considera las pausas activas como parte de las estrategias para promover una cultura laboral más saludable. Sus documentos sobre actividad física en el trabajo contemplan medidas como breves descansos para hacer ejercicio, estiramientos, caminar o cambiar de postura.
Y es que trabajar no debería significar permanecer inmóvil durante horas. Las llamadas pausas activas son interrupciones breves de la actividad laboral destinadas a incorporar movimiento. Pueden incluir estiramientos, ejercicios suaves de movilidad, caminatas cortas, ejercicios de respiración o simplemente levantarse y cambiar de postura. No requieren necesariamente equipamiento, ropa deportiva ni grandes espacios.
La propia OMS ha señalado que incluso períodos breves de movimiento pueden ayudar a interrumpir largos períodos de sedentarismo. En una de sus recomendaciones sobre mantenerse activo, plantea reducir los períodos prolongados sentado mediante pausas de tres a cinco minutos para levantarse, estirarse o caminar.
Del bienestar a la productividad. Para el colaborador, el beneficio más inmediato es físico. Cambiar de posición, movilizar articulaciones y activar el cuerpo ayuda a reducir la tensión asociada a permanecer durante mucho tiempo sentado o realizando tareas repetitivas.
Pero el impacto no termina en lo corporal. La actividad física regular está asociada con beneficios para la salud mental, el estado de ánimo, la función cognitiva y el bienestar general. La OMS destaca que la actividad física puede reducir síntomas de depresión y ansiedad y favorecer la salud cerebral y el bienestar.
En el ámbito empresarial, esto abre una conversación más amplia. Una organización que incorpora movimiento dentro de la jornada no solamente está ofreciendo un beneficio adicional sino que está trabajando sobre las condiciones en las que sus colaboradores desarrollan su actividad.
La evidencia recopilada por la OMS señala que promover actividad física en el lugar de trabajo puede generar beneficios para la salud y el bienestar, además de contribuir a una mayor productividad y satisfacción laboral. También puede ayudar a reducir lesiones, problemas de salud y ausentismo.
Una pausa no es perder tiempo. Uno de los principales desafíos para implementar estos programas suele ser cultural. En organizaciones orientadas a resultados, detenerse cinco minutos puede interpretarse como una interrupción de la productividad.
La mirada comienza a cambiar cuando la pausa deja de entenderse como tiempo perdido y pasa a formar parte de la gestión preventiva.
Una reunión extensa puede incorporar unos minutos de movimiento. Una jornada frente a pantallas puede interrumpirse para cambiar de postura. Un equipo puede establecer momentos breves para caminar o realizar ejercicios de movilidad. Incluso existen estrategias que proponen reuniones caminando o estaciones de trabajo que permiten alternar entre estar sentado y de pie.
La clave está en que estas iniciativas sean sencillas, inclusivas y sostenibles. La pausa activa no tiene que convertirse en una clase de gimnasio dentro de la oficina. Su objetivo es mucho más básico: romper la inercia de permanecer quietos durante demasiado tiempo.
El Ministerio Públicos dispuso la realización de la autopsia en la morgue judicial de Asunción del cuerpo de la mujer asesinada en Eusebio Ayala. Foto: Archivo
Eusebio Ayala: Fiscalía hará autopsia este martes para extraer proyectiles del cuerpo de la víctima
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Este martes a las 14:00 comenzará la autopsia de la mujer asesinada en la zona de Eusebio Ayala, departamento de Cordillera, cuyo cuerpo fue encontrado en el cementerio local. El procedimiento se llevará a cabo en la Morgue Judicial por disposición de la fiscal encargada del caso, Norma Salinas. La representante del Ministerio Público sostuvo que durante el procedimiento se extraerán los proyectiles, lo que permitirá aportar mayores elementos a la investigación.
En tanto, la segunda mujer fue trasladada a un centro asistencial en estado crítico. La médica forense confirmó que presenta una herida de arma de fuego en la región malar, sin orificio de salida. Aunque fue llevada consciente al hospital, posteriormente debió ser intubada y permanece en estado grave. Los médicos evalúan una intervención por parte de un neurocirujano y la colocación de un catéter intracraneal.
De acuerdo con los datos policiales, la víctima fatal tenía antecedentes penales, mientras que la sobreviviente no registra anotaciones judiciales. El comisario Luis Justiniano, de la Comisaría Séptima, informó que alrededor de las 06:40 ambas mujeres circulaban en moto por las calles Primero de Marzo y Cuarta, en el centro de la ciudad, cuando una camioneta Toyota Fortuner les cerró el paso. Según testimonios, las víctimas conversaron por pocos minutos con los hombres que les bloquearon el camino y luego abordaron el vehículo.
Cerca de las 7:20 se reportó el hallazgo de las dos mujeres en el cementerio local. Una de ellas ya no tenía signos vitales y la otra se encontraba en estado grave, por lo que fue trasladada al Hospital Regional de Caacupé. “Son pobladoras de esta ciudad; estaban participando de una fiesta de jineteada”, mencionó el jefe policial al programa “Dos en la ciudad” de canal Gen y Universo 970 AM/Nación Media.