Desde hace once años trabaja en el rubro y curiosamente descubrió su vocación a través del cine. ¿Sabemos cómo se trabaja detrás de las campañas que vemos? El presidente del Círculo de Creativos del Paraguay nos habla de los desafíos de la profesión.
Por: Jazmín Gómez Fleitas
Fotografía y edición digital: Javier Valdez
Producción: Juan Ángel Monzón
Mauricio (32) se inició en publicidad gracias al cine. Estaba en su tercer año de la carrera de Derecho y trabajaba en un estudio jurídico como paralegal cuando se enteró de algo que cambió su vida. El mejor amigo de su hermano, Manuel Peña de Ojo de Pez, estaba por producir una película, la que se llamaría Universo Servilleta. Él no aguantó la emoción, lo llamó y le dijo que le interesaba trabajar en la película, de lo que sea, con tal de ser parte. Lo aceptaron después de una entrevista y dejó el estudio jurídico.
“Sacaba fotos del backstage, atajaba el micrófono, la claqueta. Me encantó todo y luego me dieron la oportunidad de quedarme a trabajar en la agencia. Ingresé en el área de producción de campo, colgando banderas, bastidores, etc. Luego pasé a proveedores, donde pedíamos presupuestos para lo que necesite cuentas y, finalmente pasé a cuentas y planning de medios. Fui pasando por todas las áreas y aprendiendo muchísimo. Terminé mi carrera en Ojo de Pez como director de cuentas”, relata.
A Mauricio siempre le gustó el séptimo arte, se describe como “fanático” y eso fue lo que lo guió a la profesión que ejerce hace once años. De hecho, obtuvo una media beca para ir a estudiar Cine a los Estados Unidos pero que en su momento no se pudo dar. “Viendo películas, si prestás atención, podés aprender sobre narración, fotografía, actuación, sonido. Y esto es algo que podés aplicar a la publicidad, a las campañas televisivas”, expresa.
Después de cinco años en la agencia donde empezó, se animó a dar el siguiente paso: abrir la suya con un amigo. “Abrimos Garabato hace seis años y empezamos en el quincho de mi casa con Andrés Poggi y una diseñadora a la que pagábamos a pulmón. Teníamos un norte que era humanizar más la profesión, en el sentido de relacionarnos más con el cliente para que nos conozca, conozca al equipo de trabajo, y esa es la filosofía que manejamos hasta hoy”.
Mauricio se cambió a Marketing y Publicidad, luego de tres años y medio de Derecho. “Me abrumaba ponerme la corbata y la camisa todos los días. Mi papá fue el más reacio al cambió de carrera pero lo hice y pude terminarla. En ese tiempo, estábamos montando la agencia y hacíamos de todo. Fue dificíl y tardé en terminarla, pero lo hice”. Garabato es ahora parte de un pequeño holding de cuatro empresas asociadas. Una agencia digital, una de páginas webs y otra de contenido corporativo.
Y Mauricio es el presidente del Círculo de Creativos del Paraguay desde este año. Se sumó hace seis cuando ingresó “caraduramente” aunque él no era creativo. “Me sumé porque quería aprender cómo los creativos veían el mercado y así también fui aprendiendo quiénes eran los referentes en otros países”. Hoy, uno de los objetivos del gremio es justamente, sumar a todos los actores de la publicidad, tengan el cargo o no de creativos.
“Cuando ingresé estaba a cargo Óscar Vera, y se llevó el Festival del Tatakua al Sheraton, para darle realce. Luego vino el de Hernán Rodas, y ahí se desarrolló la inscripción online para las piezas al festival. Ahora queremos continuar con esos cambios. Que toda la gente que integra el rubro se sume. Estamos con unas charlas los miércoles de por medio, donde fotógrafos, gente de digital, está dando su visión de la comunicación y los negocios en la Agencia Oniria, y esto está abierto al público”.
Publicidad desde adentro
El Círculo de Creativos tiene 14 años de antigüedad y para ser miembro sólo se necesita ingresar a la página web y completar los datos, sin nigún costo. “Lanzamos la campaña Estamos abriendo el círculo porque, literalmente, abrimos las puertas a todos los actores de la creatividad paraguaya. Desde artistas a productores de cine, diseñadores gráficos, diseñadores industriales, etc. La publicidad no sólo la logran los que trabajan en una agencia, sino todos los que aportan a que la industria crezca”.
La base de datos de los miembros tuvo que hacerse de vuelta al pasarse al digital, ya que muchos se perdieron. “Todo se hace a pulmón. Nos reunimos fuera del horario de oficina, de 20:30 a 23:00 Queremos que la comunidad se conozca entre sí y también obtenga un beneficio tangible. Por eso, ahora hay descuentos para estudiar en La Guapa o con el fotógrafo Martín Crespo, además de en La Obra Fotógrafos”.
También están renovando la página web y próximamente lanzarán Jahecha, una plataforma donde se podrá ver qué se está haciendo en publicidad en Paraguay. “Es un formato que a nivel mundial ya existe y quisimos replicarlo en el país para que se pueda ver por rubro, agencia o medios, todos los trabajos realizados. Spots de television, avisos de prensa, logotipos, etc. La idea es que todas las agencias tengan acceso a través de un usuario y vayan cargando sus trabajos. Así, cualquier persona del mundo puede ver las campañas y saber qué se está haciendo en el país”.
Mauricio señala que el público local está cambiando la manera en la cual consume publicidad. “Nos pasa mucho que nos dicen que es una campaña muy abstracta o que es un spot que quizás no se entienda, pero no es así. La gente está mucho más crítica y reflexiva, no sólo en la parte técnica, sino en el mensaje”. Además, de que una tendencia mundial es apelar a los sentimientos. “La publicidad está pensada como entretenimiento, y entretenido no significa solamente hacer reír, también llorar, tocar un nervio emocional. Despertar la importancia de algo. Contar una historia bien hecha con tinte emocional es una receta garantizada. Claro, sumado a la ejecución de la idea -risas-.”
Además, el Círculo está buscando hacer un servicio a la comunidad. Hace poco se reunió con Unicef para realizar una campaña 360 con el objetivo de concientizar a la población sobre el cuidado de los primeros 1000 días del niño, desde la gestación en adelante. “Nos reunimos un sábado reciente entre más de 15 profesionales de cinco agencias para desarrollar un concepto, una estrategia de campaña sin costo. Si bien nosotros no tenemos la capacidad de donar algo más tangible como otros gremios, esa es nuestra manera de donar nuestra capacidad en favor de un bien social”.
La campaña se lanzará dentro de poco y es algo que en 14 años del Círculo, se vuelve a hacer por segunda vez. La anterior fue hace siete años, también para Unicef. “Es algo que queremos hacer de manera anual. El servicio nos hace mejores personas. Saber que no sólo ayudamos a vender, sino a salvar la vida de un niño también. Eso no tiene precio”.
Detrás de escena
¿Cómo se hace un spot para televisión? “Eso es todo un hijo para la agencia”, explica Mauricio. Y su parecido con el trabajo del cine, es de seguro, lo que le apasiona. Se inicia desarrollando el concepto o la idea que dará dirección. Una vez que eso se tenga, se pasa a un guión escrito donde se narra qué va suceder, cuántos personajes, si serán sólo fotografías o grabación, etc. Se prepara el storyboard, cuadros dibujados de las escenas, para visualizar la idea. Una vez que esto esté aprobado por el cliente, se contacta a dos o tres productoras. Ellas realizan lo que se llama la “bajada de producción” que consiste en determinar cuántas locaciones existen en el guión (casa, parque, campo, colegio, etc.), cuáles son los actores, el tipo de vestimenta, las cámaras a usarse, el tipo de luz, etc.
“Un desgloce detallado de los ítems que envían con el presupuesto. Se elige uno y empieza lo que se llama preproducción. Cástings para los protagonistas del spot, el vestuario, la locación. Una vez que se tenga todo se pasa al día de grabación. Dependiendo de la complejidad del guión, esto se termina en una jornada o más. Luego a postproducción. Se edita el material y cuando está listo se presenta al cliente. Si no hay ajustes, ya va al aire. En este proceso estamos hablando de 30 a 40 días o más. Desde que arranca el pedido, se saca la idea y prepara el guión, unos 15 días, en la producción de 15 a 20 días y, para salir al aire, otros cinco días”.
Festival Tatakua
El festival de ideas, donde se premia lo mejor de la creatividad en el país tiene fecha a confirmar para septiembre, cambiando su modalidad: se irá al centro histórico de Asunción durante tres días. “Queremos adueñarnos de ese espacio público. Las charlas y talleres impartidas por los miembros del jurado internacional que vendrán, serán en distintos lugares los dos primeros días, como para que uno vaya recorriendo el centro, y terminarán con un concierto. El tercer día es la gala en el Teatro del Hotel Guaraní”. Todas las piezas inscriptas al festival se podrán observar en distintos lugares del centro.
Annecy 2026: Karla Castañeda y el exilio de los “niños cuervo”
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Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
La animadora tapatía Karla Castañeda compite en la selección oficial del certamen francés más prestigioso del mundo con "Canción de Noche", una fábula en stop-motion sobre la ausencia, la migración y el perdón. Tras dos años de aislamiento en Zacatecas y su paso por el equipo de Guillermo del Toro, Castañeda desnuda los sacrificios de la animación independiente en Latinoamérica.
Detrás de cada segundo de magia en la pantalla, hay horas de oscuridad, soledad y tierra roja. Mientras la industria cinematográfica global voltea sus ojos hacia el Festival Internacional de Animación de Annecy —la meca indiscutida de la disciplina—, la mexicana Karla Castañeda llega a la exigente selección oficial con una obra que late con el pulso, el dolor y la resiliencia de su país.
Originaria de Guadalajara, Jalisco, Castañeda es una de las pocas voces latinoamericanas que logran colarse en la competitiva grilla de Annecy. Su nuevo cortometraje, Canción de Noche, es el resultado de dos años de encierro en un pequeño pueblo de Zacatecas, donde la naturaleza, un estudio artesanal y un equipo de apenas cuatro personas bastaron para crear una fábula oscura sobre la ausencia y la violencia.
La fantasía como espejo de una realidad hostil
Lejos de ser un simple ejercicio estético, Canción de Noche es una profunda crítica social envuelta en realismo mágico. La historia se sitúa en un pueblo donde la música es el alma de la gente, pero donde la sombra del exilio involuntario lo acecha todo.
“Es una historia sobre una madre y un hijo que se quedan solos cuando el padre tiene que irse a la frontera, al exilio, a buscar cómo mandar de comer a su familia”, explica la directora. “De pronto, en ese hogar lleno de música, llega la maldad. Yo los quise representar como los ‘niños cuervo’, que son esos ‘niños halcones’ de 10 o 12 años a los que los adultos les pagan para vigilar o hacer daño”.
El cortometraje no rehúye al dolor, pero tampoco cae en el panfleto. Cuando los “niños cuervo” le arrancan el corazón a la madre, el niño protagonista emprende un viaje de venganza que, en un giro magistral, desemboca en el perdón. “El niño levanta la máscara del otro niño, se da cuenta de que es un niño como él, que llora y tiene sentimientos. Decide perdonarlo, absolverlo, y se lleva a su madre en una barca tocando la tuba, de donde empiezan a salir mariposas. Es el legado musical, es la catarsis”, relata. A través de la fantasía de Canción de Noche, Castañeda logra universalizar el desgarrador fenómeno de las familias mexicanas fracturadas por la migración y la violencia.
Hacer animación en México: entre el serrucho y la cinta médica
Si la historia de Canción de Noche es conmovedora, su detrás de cámara es una epopeya de la artesanía latinoamericana. Para lograr los texturizados y escenarios del filme, Castañeda no recurrió a estudios gigantescos, sino a la geografía misma de Zacatecas, con el apoyo de la Secretaría de Cultura local y las bandas de viento del pueblo.
“Yo tenía que ir a cortar los árboles al cerro. Me llevaba mi serrucho, caminaba 40 minutos, y si se acababa la batería de mis herramientas, tenía que regresar. Agarraba tierra roja de costales, me subía a la maqueta y ponía los costales. Tenía muchísima alergia, pero todo el arte me lo tenía que levantar yo”, recuerda la animadora.
Esta realidad contrasta con los procesos de producción en Europa o Estados Unidos, donde los departamentos están fragmentados. “En México tienes que hacer todo solito. ¿Cómo solucionas esto? Pues con cinta médica, con hilo, cosiendo para que parezca una herida. Es cómo solucionarla en México, es la vida misma”, sentencia.
De Guillermo del Toro a los gigantes de Annecy
El talento de Castañeda no pasó desapercibido en la industria internacional. Tras años de trabajar de manera independiente y con apoyos del Imcine, llegó a colaborar en el Departamento de Arte y Diseño de Producción de Pinocho, la obra maestra stop-motion de Guillermo del Toro y Mark Gustafson, donde se encargó de las escenas más oscuras de la muerte y los conejos.
Esa conexión fructificó aún más: actualmente, Castañeda se encuentra coescribiendo junto a del Toro su primer largometraje, El gigante enterrado, un proyecto que mantiene en estricto secreto pero que describe como “muy lindo”.
Para Canción de Noche, la directora logró reunir a un equipo de ensueño que refleja el respeto que su obra ha ganado a nivel global. La música estuvo a cargo del español Fernando Velázquez (compositor de Lo imposible y Un monstruo viene a verme); el color fue tratado por Compadre 3; y los créditos fueron animados por la aclamada portuguesa Regina Pessoa. “Que un músico de esta talla haga la partitura para Canción de Noche, o ver a gente que yo admiro en el mismo programa... es muy lindo", confiesa con emoción.
La animación no es un “hobby”
A pesar de los elogios y de la alfombra roja de Annecy, Castañeda es enfática al defender la dignidad de su oficio, el cual suele ser subestimado por el público general. Para ella, cada proyecto es una forma de procesar el duelo, tal como lo hizo con sus anteriores trabajos Jacinta y La Noria.
“La gente me dice: ‘Qué flojera, qué paciencia’. Pero no es un hobby. Hay gente que dice ‘en mi tiempo libre quiero hacer animación’, y no, no es tu tiempo libre. La animación es algo muy serio, te tienes que tomar 24 horas, sábados y domingos. Trabajas en la oscuridad, es como estar en una mina”, advierte.
Tras dos años de aislamiento en Zacatecas, rodeada de ancianos, mujeres solas y la música de las bandas de viento locales, Karla Castañeda logró traducir el silencio y la tierra roja de México en nueve minutos de poesía visual. Con Canción de Noche, la animadora tapatía no solo compite por un premio en Francia; ofrece al mundo un abrazo cinematográfico a todas las madres que esperan, y a los niños que, incluso en la hostilidad, deciden aprender a tocar la tuba para que vuelvan las mariposas.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
Los directores Ji Zhao y Ke Er Zhu presentan su ópera prima, un viaje onírico por la estepa mongola que retrata los silencios de la familia asiática y defiende la sala de cine como un "templo" inmersivo. Foto: Noelia Vela
Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
En el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy, la alfombra roja se tiende sobre la hierba verde de los Alpes franceses, pero es en la oscuridad de las salas donde ocurre la verdadera magia. Allí, entre los títulos de la competición oficial, brilla con luz propia "Tana", la ópera prima del estudio chino Light Chaser Animation, codirigida por Ji Zhao y Ke Er Zhu. Durante la rueda de prensa tras la proyección, la dinámica de la dupla resultó tan reveladora como su película: mientras Ji Zhao asumió con vehemencia el papel de portavoz y visionario —reflejando la perspectiva paterna que defiende en el filme—, Ke Er Zhu intervino apenas un par de veces para clavar el puñal emocional de la trama, aportando la mirada de la hija.
«En realidad, es la primera película de nuestro estudio. Y ahora tenemos la suerte de haber sido seleccionados por Annecy. Estamos muy emocionados», confesó Ji Zhao al inicio del encuentro, visiblemente conmovido por el respaldo de la Meca de la animación. Sin embargo, el director no tardó en dejar claro que Tana no es una película para ser consumida en la soledad de una pantalla doméstica. «No se trata solo de lo visual. También se trata de lo que escuchas. Y tenemos una frase que dice: “Una vez que la música está aquí, siempre recordarás el momento”», explicó Zhao, defendiendo el cine como un espacio sagrado. «La mejor parte del cine es que te metes en una caja negra y quedas inmerso. Estás muy centrado en todo lo que te rodea. El sonido envolvente te ayuda a disfrutar, como si estuviéramos en una sala de conciertos. Tienes todo regresando hacia ti desde las diferentes paredes y techos. Esa es la idea».
Dos perspectivas, una misma obra
Preguntados por cómo funciona la codirección, la intervención de Ke Er Zhu fue tan escueta como certera: «Trabajamos juntas y decidimos juntas».
Zhao tomó el relevo para explicar la simbiosis de una década de trabajo conjunto y cómo sus propias vidas se filtraron en el guion. «Llevamos más de 10 años trabajando juntas. Hemos estado muy cerca y concentradas en diferentes partes. La mayoría de las veces, hablamos juntas. Discutimos, por supuesto. Todos los directores tienen diferentes puntos de vista», relató Zhao. «Pero creo que es bueno porque la película trata sobre un padre y una hija. Ella tiene la perspectiva de una hija... Pero ella tiene una hija. Yo tengo una hija. Así que yo tengo la perspectiva del padre. Ella tiene la perspectiva de la hija».
«Como en la película», sentenció brevemente Ke Er Zhu, cerrando el círculo de la metáfora.
Ese conflicto generacional es el corazón de Tana. En la trama, el padre es músico, pero se niega a que su hija siga sus pasos. Zhao contextualizó este choque desde la propia historia de la animación en su país: «Hace 10 o 20 años, no había industria de la animación en China en absoluto. Crecimos viendo animación japonesa y estadounidense. Cuando le decía a nuestros padres: “Voy a hacer animación”, decían: “Eso es algo para niños. ¿No podrías encontrar algo más serio?”». Sin embargo, el director celebra el cambio de los tiempos: «Los padres empiezan a apoyar a sus hijos para que hagan lo que realmente aman. La vida es dura. El trabajo es duro. ¿Por qué no hacer algo que amemos? Eso hará nuestra vida más fácil».
El silencio de la familia asiática
Si Zhao pone la voz de la experiencia y la industria, Ke Er Zhu pone el alma de la cultura oriental. Al ser interpelada sobre su momento favorito de la cinta, la codirectora ofreció una de las reflexiones más hermosas de la jornada, desgranando la idiosincrasia afectiva de Oriente:
«Mi momento favorito es Tana en el río Huangpu de Shanghái... Su padre ama su música. Porque para mí, escuché muchas cosas de mi padre, de otras personas. Pero él nunca me lo dijo», confesó Zhu, con la voz quebrada por la emoción. «Así que es la familia asiática. No estamos acostumbrados a decir “te quiero” o “me importas”. Todo está en las pequeñas cosas».
Esa música, que actúa como el verdadero lenguaje de ese amor no dicho, fue compuesta e interpretada por Anda Union, un grupo nativo de Mongolia Interior. Zhao recordó el encuentro fortuito que cambió el rumbo del proyecto: «La primera vez que los conocimos, fue en un lugar muy casual. Tocaron para nosotros. Hicieron un “jam”. Y en ese momento, éramos seis o siete personas sentadas ahí. Todos estaban llorando sin entender las palabras. Y eso, creo, nos inspiró a hacer algo. A hacer una película sobre esta música maravillosa pero muy poco conocida. Incluso en China continental, nadie los conoce. Quiero llevarla a una pantalla más grande».
La magia de lo onírico
La película está salpicada de secuencias oníricas donde la realidad se disuelve en fantasía visual. Para Zhao, esto es la esencia misma de su medio: «Creo que cuando escuchas una canción, tienes una imagen en tu cabeza... No tienes que entender ninguna letra o idioma, pero puedes sentir el flujo internacional, la melodía tocándote. Intento transformar la música en mi cabeza en algo visual para compartirlo con la gente... Eso es lo único que la animación puede hacer. Porque la animación puede mostrar algo que no es real».
Esa capacidad de evasión y madurez artística es el reflejo de un boom industrial sin precedentes. «Quizás hace 20 años, nadie veía animación china. No había ningún largometraje», recordó Zhao. «Pero la nueva generación me dijo: “Crecí con tu película White Snake“. Y dijeron que eso los inspiró. Quieren hacer animación desde entonces. Y ahora se están graduando. Es muy conmovedor para mí».
A diferencia de Francia, donde el CNC impulsa el sector, Zhao aclaró que en su país el motor es otro: «No es algo específico para ayudar a la animación... Para la animación, creo que ahora mismo, especialmente la animación 3D, es súper cara. Así que está más impulsada por el mercado. Consigues más taquilla y puedes tener la oportunidad de hacer la siguiente».
Antes de concluir, Ji Zhao lanzó un último y apasionado alegato en favor de la exhibición tradicional.
«Sé que esta película no es solo para el cine. No se trata solo de las imágenes. También es por lo que escuchas», zanjó Zhao, mirando a los presentes. «Por eso respeto el cine. Amo el cine. Por eso sigo haciéndolo. De otra manera podría hacer cortos para streaming online. Eso también puede expresarme. Pero sigo haciendo cine porque amo el formato. Amo el medio. Estoy realmente metido en el cine. Por eso, cuando hacemos la película, queremos que la gente tenga la mejor experiencia dentro de la sala. Así que pusimos mucho esfuerzo».
Ke Er Zhu, desde su discreción, solo asintió con una última y cómplice palabra: «Entiendo». Un broche de oro para una película que, precisamente, trata sobre todo lo que se entiende sin necesidad de ser pronunciado.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
"La oscuridad tiene su público y la animación es un medio maduro", resalta el creador de “Psiconautas, los niños olvidados” o “Unicorn Wars”. Foto: Gentileza
Annecy 2026: Alberto Vázquez, el maestro de la “antifábula” animada
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Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
El cineasta español Alberto Vázquez presentó su nueva obra en el prestigioso festival francés de Annecy. En entrevista exclusiva, desmenuzó su particular universo donde animales tiernos esconden crisis sociales, sarcasmo y una visión del mundo que no busca la condescendencia de los Óscar, sino la emoción genuina a través del contraste.
El Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy es, por derecho propio, la meca de los creadores que mueven los hilos de la ilusión fotograma a fotograma. Allí, entre los pinos y las aguas del lago francés, volvió a brillar el universo mordaz y conmovedor de Alberto Vázquez. Con su película ya estrenada en España hace ocho meses y preparándose para su desembarco en Francia y Estados Unidos, el cineasta disfruta de lo que él mismo define como “una tercera vida” de su obra.
Pero más allá del foco de atención que impone el festival, Vázquez se tomó un momento para desgranar su filosofía creativa. La suya es una obra donde la ternura es solo un caballo de Troya para hablar de las miserias humanas, un espacio donde la animación demuestra estar lejos de ser un género infantil para consolidarse como un lienzo infinito para la crítica social.
El caballo de Troya de los “animalitos”
Cuando se le consulta sobre si la animación posee un pasaporte más fácil para la internacionalización que el live action, Vázquez lo tiene claro. Su estética, que bebe de las fábulas clásicas y del anime más “cute”, esconde una estrategia narrativa deliberada.
“Yo trabajo con esta estética cartoon un poco universal, de animalitos. Me recuerda un poco a los inicios del Disney más clásico, recuerdo un poco las fábulas. Entonces, ese tipo de personajes no tienen un tiempo ni un lugar definido. O sea, es como pertenece un poco a la universalidad", explica el director. Y añade: “Tú si ves esta peli, decorado, no sabes bien de dónde es, no sabes bien si es española. O sea, no tiene nada que digas tú, es en español, igual es sentido del humor. O no sabes si es francesa, o americana, o japonesa”.
Póster de "Decorado", el tercer largometraje de Alberto Vázquez, basado en un corto de 2016. Foto: Gentileza
Sin embargo, detrás de esos ojos grandes y cabezones hay una intención mucho más profunda y contrastante. “Son figuras aparentemente dulces. Son animales bonitos para contar historias tristes, por así decirlo. Entonces, me interesa ese contraste entre lo cómico y lo triste. Personajes que hagan reír y llorar al mismo tiempo”, confiesa.
Esta dualidad funciona como una trampa para el espectador desprevenido: “También funciona un poco como un caballo de Troya”, en el sentido de que mucha gente, muchas familias, niños, adolescentes, o chavales, van a ver estas películas, pensando que son una película de humor gamborro... y luego se encuentran con una película bastante triste.
Megacorporaciones, máscaras sociales y la “antimoraleja”
Lejos de los bosques idílicos, el mundo que pinta Vázquez es un reflejo distópico de nuestra contemporaneidad. “Las temáticas que trata son bastante contemporáneas. Megacorporaciones controlan nuestra vida, superficialidad en las relaciones”, señala.
La crítica a la sociedad del espectáculo y la precariedad económica están presentes en cada trazo. “Muchas veces la película habla de eso. La sensación de que estamos todos los días actuando, ¿no? O tenemos un rol en nuestra familia, con nuestros amigos. El trabajo se ve muy claramente. La máscara que llevas, social”, reflexiona.
El retrato que hace de sus protagonistas es despiadado pero empático. Por todo ello, Vázquez no duda en calificar su obra como una “antifábula”. “Sabes que las fábulas tienen moraleja. Bueno, pues esta tiene una antimoraleja. Crea al espectador un mensaje que puede ser contradictorio o puede ser no positivo para él. O sea, al final es una película bastante cínica y bastante sarcástica, irónica, un sentido del humor un poco negro”, sentencia.
Los animadores como actores y un proceso de 12 años
Trasladar este mundo irreal y abstracto a la pantalla requiere de un equipo monumental. “Al final, si juntas todo el equipo, son 200 personas”, revela. El tiempo de producción suele ser de cuatro años, pero la gestación de esta historia en particular ha sido una maratón de 12 años.
“En el año 2012, yo hice una serie de historias cortas de cómic que publiqué en varias revistas. Y luego la salteó al cortometraje. Hice un cortometraje en el 2016-2017, y también estuvo aquí [en Annecy]. Unos años después, conocí al coguionista de esta película, se llama Xavi Manuel, y juntos empezamos a desarrollar un proyecto de serie de animación para adultos... Eso no fue adelante, y entonces dijimos, si llevamos trabajando en esto un año, todas estas ideas las hacemos en un largo. Al final, esta película tiene un proceso de 12 años“, rememora.
En este largo camino, el personaje de Arnaud, a quien “vimos en un corto, y ahora está en el largo”, se convierte en el hilo conductor. Y para darle vida, Vázquez tiene una premisa inquebrantable sobre su equipo: “Los animadores son los actores”.
Lejos de los Óscar
La entrevista deriva inevitablemente hacia el elefante (o el unicornio) en la habitación: la industria y los premios. Sus películas, marcadas por un humor negro y una crudeza visual, parecen estar diseñadas para ser “anti-Óscar”.
“Las películas estas son unas películas un poco anti-Oscar a veces. Son muy sarcásticas, muy oscuras, muy crueles a veces. No son películas familiares, son películas muy oscuras. A mí me gusta la oscuridad”, defiende el cineasta.
“La gente paga por ser asustada. Tiene un público, la oscuridad”, argumenta. “No son películas fáciles. Son películas un poco crueles. Unicorn Wars es una película muy violenta. Ultra violenta, yo diría. Son películas que no son para todos los públicos, pero tienen su público".
Para Vázquez, cambiar de registro sería traicionar su propia esencia artística. “Yo hago lo que hago, lo he hecho siempre. Es una visión artística del mundo”, subraya, lanzando una comparación con Lars von Trier.
Mientras la comunidad internacional de animación lo abraza en las calles de Annecy, Vázquez reafirma su compromiso con una visión intransferible. “La animación es un medio maduro. Se puede contar todo tipo de historias”, concluye.
Lejos de buscar la condescendencia de los premios mainstream, el español sigue demostrando que el dibujo animado es, en sus manos, un bisturí perfecto para diseccionar las sombras del alma humana.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
La Asociación Paraguaya de Agencias de Publicidad (Apap) renovó su comisión directiva para el período 2026-2027, con Mauricio Alfaro como nuevo presidente. Foto: Gentileza
Sector publicitario apunta a un 2026 con mayor inversión y estrategias de largo plazo
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El sector publicitario mantiene un escenario alentador en este año 2026, con una recuperación en la inversión y un cambio en la forma en que las marcas distribuyen sus presupuestos. Así lo señaló el presidente de la Asociación Paraguaya de Agencias de Publicidad (Apap), Mauricio Alfaro, en conversación con La Nación/Nación Media, al analizar las perspectivas de la industria.
Alfaro explicó que actualmente las empresas buscan mayor eficiencia en sus inversiones, con un enfoque centrado en la medición de resultados. Esto obliga a las agencias a asumir un rol más estratégico y a fundamentar cada vez mejor sus recomendaciones a los clientes.
Sostuvo que la publicidad continúa creciendo, aunque de manera distinta a años anteriores. “El crecimiento ya no es igual que antes. Está más fragmentado, más digitalizado y más orientado a soluciones integrales”, afirmó, al tiempo de señalar que las agencias capaces de adaptarse a esta realidad serán las mejor posicionadas.
Mauricio Alfaro, presidente de la Apap. Foto: Gentileza
Respecto al cierre del año 2026, el titular de la APAP indicó que prevé un escenario favorable, impulsado por el mayor dinamismo de marcas que ya comenzaron a diseñar sus estrategias para el próximo año y para los grandes eventos internacionales previstos.
A su criterio, este será un año clave para consolidar estrategias de largo plazo, especialmente en sectores como consumo masivo, telecomunicaciones, banca, turismo, retail y entretenimiento. En ese escenario, consideró que las marcas necesitarán diferenciarse con ideas más sólidas, mejor ejecución y un conocimiento más profundo del comportamiento de los consumidores.
Principales desafíos
Entre los principales desafíos, Alfaro mencionó la necesidad de profundizar la profesionalización del sector. Señaló que las agencias ya no pueden limitarse a desarrollar campañas publicitarias, sino que deben incorporar capacidades vinculadas al análisis de datos, tecnología, generación de contenidos, medios, cultura y estrategia de negocios.
Asimismo, advirtió sobre la importancia de fortalecer la formación y retención de talento, además de construir modelos de trabajo más sostenibles frente a clientes que demandan mayor velocidad y mejores resultados. Agregó que el Mundial representa una oportunidad para la industria, aunque también incrementará la competencia, por lo que consideró fundamental la preparación del sector.