El 24 de febrero de 2022 inició la invasión rusa abriendo una crisis mundial y convirtiéndose en un laboratorio armamentístico y tecnológico. Foto: AFP.
Con sus tanques de la era soviética y sus trincheras, la guerra en Ucrania parece suceder en otro siglo, pero aporta, según expertos, sus lecciones para futuras contiendas bélicas. Y es que necesita gran cantidad de armas, alta tecnología y el uso de inteligencia artificial.
En el campo de batalla, es importante detectar los blancos y alcanzarlos rápidamente. La novedad es la “fusión de sensores” (o “sensor fusion”) que permite, combinando diferentes fuentes, obtener una imagen precisa del terreno, señala Stephen Biddle, experto en temas de defensa de la Universidad de Columbia.
En Ucrania, la empresa estadounidense Palantir ha dotado a Kiev de sus herramientas de inteligencia artificial para conocer, en tiempo real, los movimientos de las tropas rusas, sus posiciones y posibles objetivos. Según el director de Palantir, Alex Karp, estas “armas de guerra” novedosas que brindan a sus usuarios una ventaja táctica sobre sus oponentes.
La guerra de drones comenzó en Ucrania, donde los rusos y los ucranianos tienen, en términos generales, las mismas capacidades. Los ejércitos de todo el mundo compiten para dotarse de ellos y piensan en la próxima fase: drones autónomos de última generación, programados para atacar sin intervención humana.
Esto hace temer que estos “robots asesinos” se usen sin supervisión de líderes militares o políticos. Los ucranianos disponen de drones Switchblade de fabricación estadounidense con capacidad de “reconocimiento de objetos” para elegir los blancos. Kiev asegura además que está concibiendo sus propios drones completamente autónomos.
El código abierto
Con la guerra en Ucrania, recuperar información disponible en internet o inteligencia de código abierto (OSINT) se ha vuelto crucial. Cualquiera puede entrar en grupos de Telegram, fotos satelitales, mapas, grupos de discusión en línea y videos de TikTok para obtener información que ayude tanto a geolocalizar objetivos potenciales como a tomar decisiones políticas.
Muchos soldados rusos han pagado con su vida el uso de los teléfonos móviles en Ucrania. Candace Rondeaux, del centro de estudios New America, recuerda que el código abierto ya bullía de información durante los preparativos para la invasión rusa de Ucrania, lanzada el 24 de febrero. “Parte del trabajo es ir literalmente a las plataformas de redes sociales”, asegura.
La defensa aérea
Pese al dinero invertido en aviones furtivos o bombarderos, lo que ha sorprendido a muchos observadores es el papel relativamente limitado de los aviones en la guerra. Se debe a la defensa aérea, es decir, la capacidad de disparar misiles tierra-aire y así dominar el espacio aéreo.
Es una vieja lección, recuerda Stephen Biddle. “Es muy difícil ganar una ofensiva contra una defensa bien preparada”. Lo que Ucrania ha demostrado es que los países necesitan muchas baterías de defensa aérea. Un desafío considerable, puesto que una batería Patriot, de fabricación estadounidense, cuesta más de 1.000 millones de dólares.
Una de las principales lecciones de la guerra en Ucrania es el papel fundamental de los arsenales de municiones y armas, lo cual exige tener muchas existencias y asegurar el abastecimiento. Ucrania carece de todo ello, desde las municiones más simples hasta las más sofisticadas. Esto explica el esfuerzo que están realizando sus aliados para satisfacer la demanda.
Becca Wasser, del Center for a New American Security, afirma que en un reciente simulacro de invasión china de Taiwán quedó patente el “desafío colosal” del reabastecimiento, especialmente de misiles de precisión. Al igual que en Ucrania, dijo, “no podemos limitarnos a suponer que un conflicto entre Estados Unidos y China por Taiwán sería rápido”. Candace Rondeaux considera que Estados Unidos debe compartir tecnología y ayudar a sus aliados dentro de la OTAN a coordinar la producción de armamento.
Descentralización
Según Stephen Biddle, el mando militar descentralizado en Ucrania ha demostrado ser eficaz contra los rusos sobre el terreno. “Un comando rígido y centralizado al estilo ruso es una mala idea desde hace mucho tiempo”, dijo. El problema es que muchos aliados de la OTAN todavía están muy centralizados y es “muy difícil de cambiar”, opina.
Según Becca Wasser, Ucrania modernizó el ejército después de que los rusos invadieran Crimea en 2014 y el ejército taiwanés tendrá que hacer lo propio ahora. Otro elemento esencial: la motivación de las tropas. Citando el ejemplo de Ucrania, Stephen Biddle cree que “la motivación para ir a luchar es un factor esencial”. “El tema de si los militares taiwaneses estarían tan motivados como los ucranianos será muy importante”, concluye.
Los bombardeos, ejecutados con misiles y drones, figuran entre los más mortíferos de las últimas semanas y provocaron además al menos 107 heridos en distintas regiones del país. Foto: AFP
Ataques rusos dejan al menos 16 muertos en Ucrania
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Los ataques masivos lanzados por Rusia durante la noche dejaron al menos 16 muertos, principalmente en Kiev y la ciudad portuaria de Odesa, según informaron este jueves las autoridades ucranianas, en un contexto donde las negociaciones para poner fin a la guerra permanecen estancadas tras más de cuatro años de conflicto.
Los bombardeos, ejecutados con misiles y drones, figuran entre los más mortíferos de las últimas semanas y provocaron además al menos 107 heridos en distintas regiones del país, incluidas Kiev, Odesa, Dnipropetrovsk y Járkov.
El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, condenó lo ocurrido y calificó los hechos como “un nuevo ataque atroz contra civiles”, afirmando que Rusia, ante el fracaso de su ofensiva, “opta por aterrorizar deliberadamente a la población”.
Desde el inicio de la invasión, en febrero de 2022, el ejército ruso ha intensificado sus operaciones, lanzando ataques nocturnos casi diarios con misiles y drones, además de recientes bombardeos diurnos que evidencian una escalada en la ofensiva.
En las últimas 24 horas, Rusia disparó 659 drones y 44 misiles, de los cuales las defensas ucranianas lograron interceptar 636 drones y 31 misiles, según datos de la fuerza aérea de Ucrania.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, afirmó que Rusia no merece “ningún levantamiento de sanciones” y sostuvo que “Moscú apuesta por la guerra”, en referencia al estancamiento de las conversaciones diplomáticas.
Por su parte, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció que su país no extenderá la suspensión de sanciones sobre el petróleo ruso almacenado en el mar, medida que había sido implementada para mitigar el impacto del alza de los precios energéticos.
Desde el inicio del conflicto, decenas de miles de civiles han muerto en Ucrania. Solo en Kiev, el alcalde Vitali Klitschko confirmó la muerte de cuatro personas, entre ellas un niño de 12 años, además de 45 heridos, varios de ellos integrantes del personal médico.
Durante la noche, periodistas reportaron fuertes explosiones y la presencia de grandes columnas de humo sobre la capital. En el distrito de Podilski, un edificio residencial sufrió el colapso de su planta baja, y un niño fue rescatado de entre los escombros. Asimismo, un dron impactó contra un edificio de 18 pisos en la misma zona.
En Odesa, donde se registraron al menos nueve fallecidos, se produjeron varias olas de ataques con misiles y drones, según autoridades locales. En la región de Dnipropetrovsk, otras tres personas murieron como consecuencia de bombardeos rusos.
En territorio ruso, en tanto, un ataque nocturno con drones ucranianos dejó dos víctimas fatales, una adolescente de 14 años y una joven, en la ciudad portuaria de Tuapsé, ubicada a orillas del mar Negro, de acuerdo con el gobernador regional Veniamin Kondrátiev.
Se cumplieron cuatro años de la guerra entre Ucrania y Rusia. Es el mayor conflicto militar en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Con miles de muertos y desaparecidos, las guerras y me refiero a todas, pueden y deben ser evitadas.
¿Cómo evitar tanta tragedia? En casi todos los casos y en términos militares, la guerra sobreviene cuando uno de los bandos sabe de su superioridad y conoce de la debilidad de su oponente.
Pero, muchas veces no se toma en cuenta que las guerras de conquista se inician porque una de las partes es económicamente débil. La debilidad económica es conocida por el agresor. Antes de ingresar al territorio el enemigo sabe que los recursos del territorio a ingresar son muy limitados, al punto que el colapso sólo puede ser impedido por la ayuda de otros países.
Este es el caso de Ucrania. Tiene el apoyo de la Unión Europea y al comienzo del propio Estados Unidos, pero a la fecha ya no. El presidente norteamericano, Donald Trump, sabe entre otras razones, que la ayuda directa de su país a Ucrania compromete a los contribuyentes norteamericanos de su país hartos de las guerras que se libran muy lejos de sus fronteras, desde las dos guerras mundiales y en todas en las que participó. Mencionemos Corea, Vietnam, Afganistán e Irak.
Ningún país debería depender de la ayuda de otros. Este es el problema de fondo de Ucrania. Su debilidad económica no es de ahora, viene de hace décadas. Con un Estado lujoso y despilfarrador, lejos de lo que el ciudadano de a pie tiene para vivir, la economía ucraniana muestra una caída del 30 por ciento en el ingreso per cápita que, comparado con Polonia, país con iguales características, en ese mismo período aumentó en más del ciento por ciento.
Sobre la debilidad económica se puede saber de varios modos. Cuando hablamos de un país insostenible fiscalmente y con inconvenientes inflacionarios, ya se pueden obtener las primeras conclusiones. Con certeza en ese territorio habrá pobreza, desempleo e inseguridad. Esto es, escasa formación de ahorro e inversión.
El control estatal de la economía trae desempleo, caída del ingreso y corrupción. Pasa en todas partes. En este caso, la debilidad interna de Ucrania pudo haberse corregido con reformas económicas de fondo que lo hubieran hecho mucho más fuerte al punto de disuadir a Rusia a no avanzar contra su territorio.
Rusia desplegó un intenso ataque a lo largo de Ucrania
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Una andanada de misiles y drones rusos mataron a cinco personas e hirieron a una veintena el martes a lo largo de Ucrania, en el ataque más intenso en las últimas semanas, informaron las autoridades. Periodistas de AFP en la ciudad sureña de Zaporiyia, repetidamente golpeada en los ataques rusos, observaron un incendio que arrasaba varios pisos de una torre residencial, cuyas ventanas y balcones quedaron destrozados.
El ataque nocturno ocurrió en momentos de preocupación para Ucrania sobre su capacidad de repeler los bombardeos rusos, al agotarse sus existencias de sistemas estadounidenses de defensa aérea debido a la guerra en Oriente Medio. Rusia disparó por la noche más de 390 drones y 34 misiles balísticos, crucero y guiados, indicaron la fuerza aérea ucraniana y el presidente Volodimir Zelenski.
“Estas cifras claramente muestran que se necesita más protección para salvar vidas de los ataques rusos”, expresó Zelenski en redes sociales. “Es importante continuar apoyando a Ucrania y asegurar que todos los acuerdos de defensa aérea sean implementados a tiempo”, agregó. El ministro Ucraniano de Relaciones Exteriores, Andrii Sibiga, acusó a Moscó de atacar “deliberadamente” a civiles.
En tanto, una tercera ronda de conversaciones mediadas por Estados Unidos para poner fin al conflicto se vio descarrilada por la guerra en Oriente Medio. Ucrania ha intentado canjear su tecnología y capacidad antidrones por misiles de defensa aérea, que requiere con urgencia, y envió expertos militares a los países del Golfo que enfrentan ataques con drones iraníes.
Viviendas e infraestructuras atacadas
En su discurso televisivo diario del lunes por la noche, Zelenski había advertido de la posibilidad de un “ataque masivo” ruso. Los misiles y drones rusos cayeron sobre áreas residenciales e infraestructuras energéticas y de transporte en toda Ucrania, dijeron las autoridades. En Poltava, el jefe de la administración regional, Vitali Diakivnich, reportó al menos dos fallecidos y 12 heridos, incluido un niño de cinco años que permanece bajo cuidados intensivos.
En Zaporiyia, el administrador regional, Ivan Fedorov, anunció un “ataque masivo combinado de misiles y drones” rusos que mató a una persona e hirió a nueve. Un pasajero de 61 años que viajaba en un tren en la región nororiental de Járkov “murió en el acto”, luego de que su vagón fue alcanzado por un dron, informó la fiscalía regional.
Y en Jersón, los ataques rusos “mataron a un civil en su propia casa”, según las autoridades locales. En el campo de batalla, el ejército ruso informó el martes que capturó una aldea ucraniana en la región de Járkov. Rusia invadió Ucrania en febrero de 2022 y ocupa grandes extensiones en el sur y este del país, al tiempo que lanza ataques diarios con drones y misiles contra su país vecino.
Huyeron de la guerra en Ucrania y encontraron en Paraguay su espacio
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“Paraguay superó todas nuestras expectativas: los miedos no se confirmaron y las esperanzas se cumplieron”, dice el artista Axander “Suricoma” Babich, mostrando la alegría de saber confirmada la intuición que tuvieron con su compañera, Anastasia Alforova, de que este rincón sudamericano al que arribaron en 2024, sería un sitio de bienestar. Sus dibujos y grabados sorprenden en redes sociales, muestras y galerías por la precisión de su técnica, por la aprehensión del espacio paraguayo con un afecto especial.
Hoy, todavía lidiando con las dificultades del español y aventurándose al guaraní, Alexander “Suricoma” Babich ya disfruta de “la tradición del tereré” y cuenta que antes de venir “leía que la mayoría de la gente siempre lleva un termo y guampa consigo, pero no lo creía hasta verlo”.
En sus redes sociales posteó su ranking de temas paraguayos: “Sí, realmente me gusta la música y el gusto musical de los paraguayos. Como complemento, por supuesto, está la cocina y la parrilla con la mejor carne del mundo y la tradición de que casi todas las casas están equipadas para el asado. Me encantan la chipa y el mbeyú”, reseña.
Con su esposa hacen un equipo artístico que va teniendo alta repercusión en medios digitales, muestras y galerías locales. “En esto me ayuda mi esposa Anastasia que es videógrafa y una verdadera estratega de marketing, porque este se ha convertido en una parte importante del trabajo del artista. Ella crea contenido para Instagram, promueve mi trabajo y ayuda a construir un diálogo con el espectador. Trabajamos como un equipo: yo creo mundos y ella hace que se vuelvan visibles y comprensibles”, destaca.
Alexander Babich posa con una de sus obras
“HUYAMOS DE LA GUERRA”
Pero todo tuvo un proceso de gestación: “La noche antes de nuestra boda, mi futura esposa y yo nos despertamos por un ataque con lanzagranadas, uno de los primeros actos de sabotaje militar, en 2014. Hoy en Járkov eso ya es algo cotidiano: bombardeos de artillería, el zumbido de drones y la oscuridad total por la noche. Pero en ese momento, fue un verdadero shock”, cuenta de aquellos tiempos de los inicios de las hostilidades en su Ucrania natal.
“Nos dimos cuenta de que no somos árboles, porque la evolución nos dio la capacidad de movernos y decidimos construir nuestra vida juntos lejos de la guerra”, explica.
“Después de nuestra primera emigración espontánea a Polonia, nos tomamos muy en serio la elección del siguiente país: establecimos criterios, ‘señales de alerta’ y pusimos la libertad como lo más importante. Entendimos que solo la libertad da verdadera seguridad a las personas y que solo un país libre puede ofrecer condiciones para ser feliz”, sigue narrando de ese momento tan especial.
Lo curioso del caso, la conclusión: “Según nuestro propio ranking, el país más libre del mundo resultó ser Paraguay y hacia aquí vinimos”.
También tuvo otras señales: “Incluso cuando vivía en Polonia, las estadísticas de Spotify mostraron que mi gusto musical coincidía más con la ciudad de Asunción. Ese fue también un aliciente para elegir el país. La gente mala no escucha buena música, y lo que más me gusta son las personas que escuchan y la interpretan”, destaca.
Pero la historia no termina ahí, “por aquel entonces, tenía sueños todas las noches sobre un país fantástico y caluroso. Parte del paisaje inusual eran unos majestuosos tótems que al despertarme dibujé. Incluso diseñé un juego de ajedrez inspirado en ellos. Hoy me parece que esos sueños eran sobre Paraguay. Y esos tótems los representé en mi obra ASU-2316”, cuenta.
Una nave espacial sobre el Palacio de López
TEMAS FAVORITOS
Apasionado del dibujo, lo cotidiano y lo fantástico conviven en su obra. “Me gusta crear mundos, en cualquier forma: diseño industrial, escultura, cómics y ahora gráfica. Para mí lo más importante es el mundo en sí, no la forma en que se presenta”, define.
“Actualmente trabajo simultáneamente en tres series: ‘Vedutas del Paraguay’, ‘Rohayhu Paraguay’ y ‘Paraguay Futurista’. En esencia, es un solo mundo, solo que varían el tiempo y el enfoque: lo cotidiano y lo futurista”, agrega.
“De niño me inspiraba Julio Verne: al estudiarlo, entendí que las ideas de las obras artísticas tarde o temprano se hacen realidad, de una forma u otra. Cuanto más popular es una obra, más gente sueña con ella y empieza a pensar en cómo llevarla a la realidad”, apunta.
Políptico “Libertad a lo coreano”
En “Vedutas…” registra haciendo gala de ductilidad en el “vedutismo”, género pictórico italiano del Settecento (siglo XVIII) donde el artista representa al detalle un paisaje urbano, edificios, etc.
Suricoma comenta sobre su versión de la Iglesia de la Candelaria de Areguá: “A veces, como autor, me gusta experimentar e introducir un poco más de estilización, como en esta obra. Los árboles aquí son más arquitectónicos lo que los hace lucir un poco más mágicos, algo que, en mi opinión, encaja muy bien con este paisaje… Estoy muy agradecido con mis amigos paraguayos que me llevaron y me mostraron este lugar: nos sentamos allí, tomamos tereré y observamos cómo los últimos rayos del sol caían sobre el lago Ypacaraí. Por cierto, mis amigos se esconden en la gráfica detrás de los árboles”, concluye bromeando.
En la serie “Rohayhu…” hay pequeños grabados numerados que comercializa a 100 mil guaraníes. “Cada ilustración está hecha con cuidado, numerada, firmada y lista para encontrar su lugar en tu hogar. Se puede pagar por transferencia, y coordinamos entrega o retiro en Asunción”, dice recordando su número telefónico (0987) 202-065. La misma tiene homenajes a las chiperas, al verano, los copetines, la danza de la botella, el campo y la guarania, aunque promete abordar nuevas temáticas.
Suricoma y sus grabados
En la mirada “Futurista…” se pueden apreciar “algunos elementos que me aparecieron en sueños hace mucho tiempo, cuando ni siquiera pensaba en mudarme a Paraguay. Otros se me ocurrieron después de emigrar. Creo que los trenes volverán a circular en Asunción muy pronto, mucho antes del año 2316. Y creo que en Paraguay siempre habrá lugar para los pastizales del ganado, incluso si toda la tierra estuviera completamente urbanizada”, comenta.
LA ANARKIOGRAFÍA
Suricoma desarrolló un concepto particular: la Anarkiografía. Así la define: “es más una filosofía que una técnica. Se suele creer que cuanto más compleja es la técnica, más valor tiene la obra. Pero yo pienso que si la idea es mala, es mala, y las decenas de horas dedicadas a preparar una plancha para un grabado a media tinta (mezzotinta) no mejorarán la obra”.
“Rohayhu verano paraguayo”
Explica entonces que “la idea principal es la libertad frente a la autoridad de la técnica. Puedes hacer lo que quieras, como quieras y con lo que quieras. Es arte porque tú lo consideras así, y eso es suficiente. Anarkiografía: tu arte, tus reglas, tu libertad con uso libre para todos. Para expresar mi posición, inventé el término. La palabra es hermosa por sí misma, y proviene de Anarkio (anarquía en esperanto) y de grafia (del griego graphía “escritura”, “dibujo”, “modo de representación”).
Alexander, de 41 años, estudió y fue profesor en Academia Estatal de Diseño y Artes de Járkov. Fundada en 1921, es una de las más destacadas de su región en diseño gráfico; diseño industrial y ambiental; multimedia; diseño de ropa y calzado, bellas artes, escultura, pintura, arquitectura, restauración y peritaje artístico, animación, fotografía, comunicación visual y estudios culturales.
Detalle de un edifico asunceno
Desde esa formación nos cuenta que a los artistas digitales “les resulta más difícil entrar en un museo, mientras que al mencionar la técnica de grabado de “punta seca” muchos entran en éxtasis. Pero la verdad es que todas estas técnicas fueron originalmente formas de simplificar y abaratar la producción, hasta que artistas concretos las elevaron a arte, como Andy Warhol con la serigrafía”, historia.
MIRAR Y SER MIRADO
Insiste entonces en que “en el mundo contemporáneo, el arte no es solo creación, sino también la capacidad de ser visto. El marketing”.
Desarrolla la idea comentando que “antes a un artista le bastaba con tener un solo mecenas, por ejemplo Leonardo da Vinci trabajó en la corte de Ludovico Sforza y de Francisco I; Velázquez fue pintor de corte de Felipe IV, y Jan Vermeer pintaba para su coleccionista Pieter van Ruijven”, recuerda.
Las series en las que encuentra trabajando el artista actualmente
“Más tarde ese papel lo asumieron los museos, las galerías y los galeristas. Así, Picasso trabajó con el marchante Kahnweiler; Jackson Pollock con Peggy Guggenheim, y las obras de Marcel Duchamp son prácticamente impensables fuera del contexto galerístico. Sin embargo, hoy estamos viviendo una nueva etapa: el artista puede comunicarse directamente con el mundo a través de las redes sociales. Y poco a poco esto deja de ser solo una posibilidad para convertirse en una necesidad, incluso en una obligación”, concluye.
Alexander y su esposa Anastasia Alforova
Un “marcante” casual
Cuenta Alexander que su primera experiencia en el internet fue en un sitio de citas: “Fue allí donde por primera vez conocí el concepto de los apodos (nicknames). ¿Cómo inventar algo único? Mi apellido, Babich, es muy común en Ucrania, y hay muchísimos, miles, con mi mismo nombre y apellido, entonces simplemente cerré los ojos y golpeé el teclado. El resultado me sorprendió: Suricoma”, cuenta.
“¿Qué probabilidad había de que, usando ese método de tecleo, cada vocal estuviera seguida de una consonante? En fin, muchos no me creen, pero fue así que salió y desde entonces he usado este nick en otros sitios, y más tarde se convirtió en mi pseudónimo artístico”, relata.
Ya con el aprendizaje del español, “mi seudónimo cobró nuevos colores. Asociativamente, para mí Suricoma ahora es un sueño de un país del sur, una fantasía, una ensoñación con un país fantástico del sur a través de su creatividad”, arriesga.
Un llamado a la paz
“Lo que más extraño es mi trabajo como profesor en la Academia en Járkov, para mí era valioso e importante”, cuenta Alexander Suricoma Babich con nostalgia y algún dolor.
Resulta que “muchos de mis profesores, que luego se convirtieron en colegas, fallecieron durante los 12 años de guerra. Doce años es mucho tiempo. Se trata principalmente de consecuencias indirectas de la guerra: no murieron por disparos ni explosiones, sino, por ejemplo, por un infarto mientras corrían a un refugio antiaéreo. La mayoría no eran jóvenes, aunque entre ellos había también algunos de mi edad (41 años). Más de la mitad de mis docentes falleció en ese período. Extraño la comunicación con ellos. Podríamos haber seguido en contacto al menos otros veinte años…”, lamenta.
A la hora de analizar cómo llegar a la paz reflexiona: “Hay un viejo anime ‘Un viento llamado amnesia’ (A Wind Named Amnesia/1990). En él, el viento borra toda la memoria de la humanidad, y la trama gira en torno a una pregunta filosófica: ¿merece la humanidad sus recuerdos perdidos o debería desaparecer para siempre?”. Entiende que “la mayoría de los políticos europeos no quieren la paz, y mucho menos el líder del país agresor (Vladimir Putin). Quieren un 1984 al estilo Orwell. Y, lamentablemente, se están acercando a su objetivo con gran éxito. No creo en la estupidez de los políticos ni en la debilidad de los países aliados. Los aliados tienen todos los medios para detener la guerra. Lo más fácil hubiera sido hacerlo en 2014, más difícil en 2022, y ahora aún es más difícil, pero todavía posible. Así que a los políticos simplemente les falta fuerza de voluntad y deseo”, desarrolla.
“Por eso solo nos queda soñar con que un viento de amnesia se lleve la memoria de todos los líderes y altos funcionarios. Que por un instante olviden ambiciones, lemas y juegos de poder, los pseudointereses nacionales, y finalmente vean cómo es el mundo real, sin sus máscaras habituales y sin reglas ilusorias. Entonces, quizá quede claro qué es lo que la humanidad realmente merece o no”, imagina.