La idea es que ambos países avancen en una política que facilite la movilidad de empresarios y contribuya a fortalecer los vínculos económicos.
El exministro de Relaciones Exteriores y analista político, Euclides Acevedo, calificó como auspicioso para el Paraguay el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva como mandatario brasileño, tras sostener que, mediante la reelección del líder del Partido de los Trabajadores, ambos países deberán abocarse a la construcción de una política migratoria empresarial y una cooperación bilateral en el ámbito de la defensa nacional.
En una entrevista con el programa “Así son las cosas” del canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media, Acevedo opinó que “no debemos agarrarnos de las equivocaciones históricas de Lula, sino quedarnos con su frase en la cual refiere que quiere un vecino rico y no un vecino pobre, y bueno, que nuestras relaciones permitan la prosperidad económica para ambos países”.
“En los últimos tiempos Lula no se llevaba muy bien con el presidente Santiago Peña, había mutuos desplantes; sin embargo, Peña fue uno de los primeros en felicitar al presidente Lula, lo cual revela un poco que nuestro alineamiento dócil y de muy mal gusto –para mí– hacia Estados Unidos resulta auspicioso para las futuras relaciones bilaterales, que obviamente las debemos mantener con mucho cuidado, cautela, pero al mismo tiempo con mucho entusiasmo, ya que es nuestro principal mercado, nuestro vecino eterno y, por sobre todo, porque tenemos el activo más importante que es la Itaipú”, indicó.
“No debemos centrarnos solamente en la cuestión meramente comercial, sino estimular el fortalecimiento y la resurrección del Mercosur, una política medioambiental que nos permita ubicarnos en posiciones importantes en el mundo y, por qué no decirlo, tener una política bilateral en materia de defensa, no solamente contra el crimen organizado, sino contra todos aquellos que quieren penetrar nuestra soberanía política, cultural y energética”, comentó.
Acevedo acotó: “Creo que es auspicioso el triunfo de Lula para el Paraguay en términos económicos.
Lo que sí va a faltar es una política migratoria empresarial o industrial que permita que el desembarco de capital y empresas brasileras no venga de manera desprolija o desordenada, sino que Paraguay las admita, pero injertadas a un proyecto nacional de desarrollo industrial; que no solamente seamos refugio de quienes huyan del corset fiscal que le puede imponer una política de justicia social como es la política de Lula, sino que vengan y se adecúen a nuestro proyecto”.

