La defensa de Prieto insistió que declaren más de 50 testigos, situación que ya fue rechazada en la audiencia preliminar y confirmada inclusive en la cámara de apelación.
Con una nueva acusación por corrupción relacionada a un perjuicio patrimonial millonario, este lunes sigue el primer juicio oral contra el exintendente de Ciudad del Este Miguel Prieto, acusado por un meganegociado en la compra de kits de alimento que ocasionó G. 2.130 millones a la comuna esteña en el caso conocido como Tía Chela.
La audiencia oral seguirá con la contestación de los incidentes de los acusados por parte del Ministerio Púbico. Luego se presentarán los alegatos iniciales de la Fiscalía donde se tendrá que sostener la acusación y describir los hechos irregulares del presente proceso penal.
Días atrás la defensa de Prieto insistió que declaren más de 50 testigos, situación que ya fue rechazada en la audiencia preliminar y confirmada inclusive en la cámara de apelación.
ACUSACIÓN
El exintendente de Ciudad del Este Miguel Prieto fue acusado por lesión de confianza por un perjuicio de G. 757 millones. El daño se habría ocasionado a través del pago por obras inexistentes financiadas por el Consejo Local de Salud de la comuna de Alto Paraná. De acuerdo con la investigación fiscal, Prieto habría ordenado diez transferencias a favor del Consejo Local de Salud del Hospital Regional de Ciudad del Este. Una parte importante de estos recursos se habría destinado supuestamente a la inversión física y edilicia dentro del mencionado centro médico.
Estas transferencias fueron ordenadas por la intendencia municipal mediante resoluciones emitidas por el entonces jefe comunal. Según la Fiscalía, los desembolsos se realizaron sin designar a un fiscalizador de obras, sin contar con los dictámenes pertinentes que certificaran la ejecución efectiva de los trabajos, sin planificación previa y sin adecuarse a los mecanismos legales previstos.
OTRO JUICIO ORAL
Asimismo, Prieto deberá afrontar un segundo juicio oral por lesión de confianza, administración en provecho propio y asociación criminal en el denominado Caso Tajy, donde se investiga un daño patrimonial superior a los G. 300 millones. La elevación de esta causa fue resuelta por el juez penal de Garantías Humberto Otazú.

