Los presidentes de Paraguay y Brasil se citaron en Campo Grande para intentar avanzar en un acuerdo concreto sobre las bases financieras del tratado.
La reunión bilateral entre el presidente de Paraguay, Santiago Peña, y su par brasileño, Luiz Inácio “Lula” da Silva, concluyó sin una definición concreta sobre el Anexo C de Itaipú Binacional, uno de los puntos más trascedentes en la agenda energética y financiera entre ambos países. Los mandatarios habrían impulsado avances al diálogo sobre este asunto, pero no hubo resultados concretos.
El encuentro se desarrolló en Campo Grande, en el marco de la COP15, y estaba rodeado de una alta expectativa, especialmente luego de que, en los días previos, los cancilleres de ambas naciones –Rubén Ramírez Lezcano (Paraguay) y Mauro Vieira (Brasil)– adelantaron en Asunción avances significativos en las negociaciones. Sin embargo, el resultado final quedó por debajo de lo proyectado. A diferencia de lo inicialmente anunciado, no se emitió una declaración conjunta al término de la reunión, un hecho que refleja los obstáculos persistentes para alcanzar consensos en torno a la revisión del Anexo C, que regula las condiciones financieras de la hidroeléctrica compartida entre los dos países por más de 50 años.
En sus redes sociales, el jefe de Estado paraguayo indicó que “junto a nuestras delegaciones analizamos los detalles sobre el precio de la energía y su afectación en el desarrollo de nuestras naciones a corto y largo plazo”, precisó el mandatario sin ahondar en más detalles.
El Gobierno paraguayo había puesto énfasis en la necesidad de lograr condiciones más favorables en la comercialización de la energía y en la revisión de los criterios que rigen la estructura de costos y tarifas. Del lado brasileño, si bien existe disposición al diálogo, las posiciones se mantienen cautelosas, atendiendo al impacto que cualquier modificación pueda tener en su matriz energética.
Si bien las conversaciones continúan, el resultado de Campo Grande evidencia que el acuerdo aún requiere de mayores niveles de negociación política y técnica para destrabar un entendimiento definitivo.
La comitiva del presidente Peña estuvo integrada por su primer anillo, entre ellos el jefe del Gabinete, Javier Giménez, y el ministro de Relaciones Exteriores, Rubén Ramírez, además de otros altos funcionarios, que tuvieron de contraparte al presidente Lula da Silva, el canciller Vieira y el ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira.
COP15: PARAGUAY INSTA A LA COOPERACIÓN ENTRE ESTADOS
El presidente de la República, Santiago Peña, participó de la 15.ª reunión de la Conferencia de las Partes de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (COP15 de la CMS), ocasión en la que reafirmó el liderazgo de Paraguay en la conservación de la biodiversidad y las especies migratorias. “Es una honra estar aquí reunido con todos ustedes en Campo Grande, a pocos kilómetros del pantanal, una de las regiones más extraordinarias del planeta y donde nace el río que da nombre a mi país, el Paraguay. Tal como los ríos vastos que irrigan los continentes sudamericanos, la naturaleza fluye y se conecta más allá de nuestras fronteras, llevando vida y desarrollo a nuestros pueblos. Esta conexión está presente en el lema de la COP15, conectar la naturaleza para sostener la vida. Recordando el vínculo que nos une, que une hábitat, vida silvestre y seres humanos, el Paraguay sabe bien de esto”, comentó.
Durante su intervención, el mandatario acotó: “Situado en el corazón de América del Sur, mi país es el punto de convergencia de tres grandes sistemas naturales extraordinarios, el gran Chaco, el Pantanal y las florestas atlánticas. Estas son importantes no solo para las especies migratorias, sino también para los territorios en los que viven nuestras comunidades y que están profundamente vinculados a nuestra historia, cultura y desarrollo económico. Por eso, el Paraguay está convencido de que proteger a las especies migratorias no es solamente una tarea ambiental, es una decisión de desarrollo”.

