Durante el gobierno de Mario Abdo Benítez, la administración del IPS exoneró el pago de sumas millonarias a la empresa de su familia política. Los documentos sobre el cobro del Instituto de Previsión Social (IPS) a la empresa hotelera muestran una verdad irrefutable: la exoneración de multas e intereses millonarios por parte del ente, pese a litigios ganados. En la administración de Jorge Brítez la situación se revirtió y de G. 5.557 millones “arreglados” en la era Abdo se logró ingresar G. 9.391 millones a las arcas de la institución.
Los hechos son muy claros y hablan por sí solos, pese al redireccionamiento de cuestionamientos que se quiere hacer del sonado caso del Consorcio Hotelero Sudamericano SA, propiedad de la familia política del expresidente de la República Mario Abdo Benítez, que arrastraba multimillonarias deudas con el Instituto de Previsión Social (IPS) en concepto de aporte obrero patronal.
Después de un largo litigio por el cobro de la mencionada deuda y pese a los juicios ganados para cobro de capital, intereses y multas, por una resolución de fecha 6 de diciembre de 2018, el entonces Consejo de Administración perdonó estas obligaciones a la empresa de la familia de la esposa de Abdo Benítez. Con esta decisión, el monto a percibir por la previsional se redujo a G. 5.557 millones, con facilidades de pago en cómodas cuotas para la firma deudora que aprovechó sus privilegios al punto de incumplir hasta lo acordado. La situación mencionada cambió en el 2024 cuando la Dirección Jurídica de la previsional verificó el incumplimiento y exigió el pago correspondiente por medio de ejecución de cobro, logrando así el IPS cobrar en una primera instancia la suma de G. 7.500 millones y posteriormente la suma de G. 1.891 millones, sumando así un ingreso total de G. 9.391 millones a las arcas de la institución.
Se impulsó igualmente una causa penal por evasión, habiéndose verificado que se descontaba a los empleados, pero no se aportaba al IPS, privando así el Consorcio, familia política de Abdo Benítez, a sus trabajadores de las prestaciones médicas y del derecho a la jubilación, pese a los descuentos que les realizaban en concepto de seguridad social.
ACUERDOS
Así, surgió un primer acuerdo con la empresa Consorcio Hotelero en 2018 con el compromiso de cancelar la deuda a noviembre de ese año, pero esto iba atado a millonaria exoneración de G. 5.224 millones, es decir, casi el 50 % de la deuda, incluso de obligaciones que versaban al año 2003. Por si fuera poco, desde noviembre del 2018 hasta el inicio de la ejecución en febrero de 2024, el Consorcio Hotelero no cumplió con ningún punto del acuerdo homologado, pese a todos los beneficios. Con la actual administración se revirtió la concesión que le dieron en el gobierno anterior a la empresa de la familia política de Abdo Benítez y el IPS logró el cobro de G. 7.500 millones inicialmente y luego, en el primer semestre de 2025, se canceló el total adeudado a la fecha de pago, lo que llevó a que en menos de un año se cobre la suma de más de G. 9.391 millones a favor de los asegurados. Es importante remarcar que, si es que se aceptaba el acuerdo anterior del 2018, IPS iba a tener G. 1.900 millones menos en recursos y deja en evidencia a quienes intentaron sacrificar los derechos de los asegurados con regalías que constituyen un saqueo a la previsional.
HONORARIOS
Además del pago de millonarias multas e intereses, el Consorcio fue obligado a pagar las costas del juicio, decisión judicial utilizada como revancha mediática del abdismo y redireccionó el tema colocando en centro de escándalos al exdirector jurídico y su equipo. Los tiroteos mediáticos ignoran que el propio Consorcio realizó propuestas de pago, e incluso de dación en pago de inmuebles, que fueron rechazadas por no ser convenientes a los intereses del IPS. La empresa tuvo que asumir lo que correspondía, el pago del capital que adeudaban con intereses. En la misma propuesta presentada, solicitaron el pago del 5% (mínimo legal) a los abogados, todo ello abonado y pagado por el Consorcio. Si el propio Consorcio moroso planteó este pago, conforme a las costas que veía venir y considerando todo el regateo a la previsional para esquivar deudas históricas, ¿que presunción puede haber sobre su sorpresiva iniciativa de cubrir los gastos que conlleva cualquier juicio?
Los costos que recayeron en la parte perdidosa, ejecutados conforme a propuesta de la misma en el marco de la Ley, se convirtió en gigantesca campaña mediática con medias verdades. La prensa sangra por la herida de la empresa de la familia política de Abdo Benítez antes que defender el interés de los asegurados e IPS.

