La celeridad que aplica (como debe ser) la Contraloría General de la República en la investigación de casos de corrupción y en el estudio de bienes correspondientes a algunas autoridades es simplemente extraordinaria, al punto de que en ciertas ocasiones hasta sorprende con algunas filtraciones en plena etapa preliminar de conclusiones. Sin embargo, existen auditorías que llevan años en los cajones de sus oficinas, curiosamente dilatadas y sin mayores explicaciones por parte del ente de control.
Nadie sabe responder, y desde el ente tampoco pueden explicar por qué la Contraloría General de la República (CGR) actúa con una velocidad tal en la investigación de ciertas denuncias de corrupción que atañen a la agenda de determinados medios de comunicación. Sin embargo, otras denuncias con los mismos vicios de irregularidades, pero que no son temas de tapa de un sector de la prensa, son tratadas con una reserva y lentitud particulares.
Hemos visto en los últimos meses que esos temas de agenda mediática generan la reacción inmediata de la Contraloría que, en cuestión de semanas, hicieron sacudir a algunas autoridades con la filtración de datos preliminares de estudios de correspondencia de bienes. Pero en otros casos el reloj no camina y el silencio esconde rigurosamente los avances que pudieran darse o, simplemente, existe un manifiesto desinterés por parte del ente de control.
CLAN ESTIGARRIBIA
En 2023 comenzaron a saltar una serie de datos de investigación con relación a la fortuna amasada por el exintendente de Villa Elisa, hoy gobernador de Central, Ricardo Estigarribia. El historial de Ricardo, como el de su hermano Sergio Estigarribia, actual intendente de esta ciudad, está minado de denuncias de corrupción y de un crecimiento patrimonial extraordinario en el que toda su familia experimentó un ascenso económico sin asidero, al punto de que la madre de los hermanos pasó de humilde modista de barrio a accionista en una sociedad conformada con USD 1 millón en efectivo.
Nuestro medio publicó una serie de maniobras y casos de desfalco en la municipalidad mediante contrataciones directas adjudicadas a familiares del clan Estigarribia. Concejales de la Municipalidad de Villa Elisa han presionado por una auditoría que, pese a un análisis de gastos de apenas seis meses iniciado en noviembre del 2024, al año y medio no ha reportado ningún resultado. Mientras tanto, el negocio continuó con adjudicaciones directas a operadores, excajeros de tránsito, cuñados, etc.
En noviembre de 2024, la Contraloría también inició un estudio de correspondencia de bienes a los hermanos Estigarribia. “Está en etapa de conclusión” es la reiterada respuesta que nuestro medio recibe cada vez que consulta a la Contraloría por la investigación.
CLAN PEREIRA
El caso del clan Pereira de Encarnación es aún más alevoso. El 13 de diciembre de 2022, hace tres años y tres meses, el Ministerio Público solicitó un examen de correspondencia al clan de los hermanos Javier Pereira Rieve (actual gobernador de Itapúa) y Carlos Pereira Rieve (actual diputado por Itapúa).
La investigación se requirió en el marco de una causa abierta a ambos y a su familia por supuesto enriquecimiento ilícito, posiblemente vinculado al narcotráfico, tráfico de armas, contrabando, ordeño de combustible, entre otros hechos.
Hasta ahora la CGR no emitió dictamen con relación al gobernador. Fuentes de la institución hablan de un alevoso blanqueo en el caso de Carlos Pereira Rieve, pese al meteórico ascenso económico del diputado liberal desde que ingresó a la función pública. De una silla, una mesa y una computadora que sumaban una inversión inicial de G. 50 millones en una empresa, en un tiempo récord de dos años constituía otra firma con una inyección de G. 4.150 millones. Tampoco hay respuesta de la Contraloría con relación al clan Pereira Rieve de Encarnación.
ABDO BENÍTEZ
En agosto de 2023, la Contraloría también inició un examen de correspondencia al expresidente de la República Mario Abdo Benítez. En julio de 2024 detectó que las denuncias periodísticas eran ciertas y que las empresas del exmandatario ganaron 70 veces más durante su gobierno, pero las utilidades fueron redireccionadas a fondos de reserva, lo cual hasta hoy día fue confirmado, y la conclusión quedó varada hace un año y medio.
ARNALDO GIUZZIO
La investigación patrimonial al exministro de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) y del Interior Arnaldo Giuzzio es otro caso que no convence. Después de conocerse que el secretario del gobierno de Abdo compró una propiedad que declaró por G. 1.200 millones en un año duro de la pandemia (2020), la Contraloría no halló ninguna irregularidad, pese a que las inversiones de Giuzzio superaban sus ingresos y a que las cuotas del préstamo consignado para justificar la adquisición, junto con sus gastos, eran mayores a lo que él percibía como funcionario estatal.

