Tras varias suspensio­nes por maniobras dilatorias se inició el juicio oral y público contra el exministro abdista Arnaldo Giuzzio, acusado de cohecho pasivo agravado. El proceso surge a raíz de sus presuntos vínculos con Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua, sindicado como narcotrafi­cante brasileño. El tribunal de sentencia a cargo está inte­grado por los jueces Adriana Planas, Mathias Garcete y Yolanda Morel.

Al inicio de la audiencia oral, la fiscala Verónica Valdez solicitó la inclusión probato­ria de copias espejo del resul­tado de las extracciones de datos de dos teléfonos vincu­lados a Lindomar Reges Fur­tado, otro capo del narcotrá­fico brasileño, considerado en su país como el “rey de la cocaína”. El objetivo es obte­ner información útil para el Ministerio Público.

Asimismo, Valdez indicó “Esta representación pública solicitó al tribunal de senten­cia que se pida a las autori­dades de Brasil una copia de la extracción de datos del segundo celular incautado en la detención de Lindomar Reges Furtado, debido a que el mismo tendría vínculos con Marcus Vinicius Espín­dola. El primero frecuentaba la empresa de Marcus Vini­cius, donde se habrían mate­rializado los hechos acusa­dos; es decir, el pago de la coima a Giuzzio”.

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INTERCAMBIO INTERNACIONAL

La expectativa del Ministe­rio Público es que este inter­cambio de información inter­nacional permita aclarar los supuestos vínculos investiga­dos. Se sospecha que, dada la cercanía de Giuzzio con Mar­cus Vinicius, habrían existido comunicaciones entre ellos, especialmente relacionadas con las alertas sobre el ope­rativo Turf, mediante el cual Reges Furtado logró escapar de los agentes de la Senad por cuestión de segundos.

Por su parte, la defensa de Giuzzio presentó varios incidentes de exclusión probatoria, entre ellos la impugnación de la decla­ración de Marcus Vinicius Espíndola (detenido en Bra­sil), con el fin de anular el caso. Todos los incidentes deberán ser contestados por el Ministerio Público el próximo 25 de febrero, cuando prosiga la audien­cia oral.

CONTEXTO: OPERATIVO TURF

Lindomar Reges Furtado fue detenido en febrero de 2025 en Río de Janeiro. Según las investigacio­nes, formaba parte de una estructura criminal en la que también estaba invo­lucrado Marcus Vinicius.

CHICANAS PARA DILATAR

El inicio del juicio contra el exministro del Interior abdista, Arnaldo Giuzzio, supone no solo el encau­samiento del proceso, sino también el fin de las acciones dilatorias o chicanas. En el proceso por cohecho pasivo agravado (coima), la defensa de Giuzzio había presen­tado al menos una decena de acciones para trabar la acción de la justicia.

Una de las últimas acciones fue hace unos días, cuando a inicios del mes de febrero, el abogado Emilio Fuster, quien se desempeñaba como defensor de Giuzzio, renun­ció a la representación del procesado. Todo esto con la intención de suspender y dilatar el inicio del juicio contra el excolaborador de Mario Abdo Benítez.

Según la investigación fiscal, desde julio de 2021 a febrero de 2022 el entonces ministro del Interior mantuvo con­tacto y comunicación con el narco brasileño (objetivo del operativo Turf y detenido en Brasil por lavado de dinero, tráfico de drogas y tráfico de activos).

Creen que Reges inyectó capital a empresa de Vinicius

Giuzzio en los buenos tiempos con su “amigo” Marcus Vinicius.FOTO: ARCHIVO

Desde la Fiscalía General agilizarán los trámites para lograr la cooperación de la justicia del Brasil.

Con el pedido realizado por el Ministerio Público en el juicio oral que enfrenta el exminis­tro abdista Arnaldo Giuzzio, en relación con la copia espejo de la extracción de datos de los dos teléfonos celulares de Lindomar Reges Furtado, los fiscales buscan establecer elementos de prueba que sus­tenten la sospecha de que la empresa de Marcus Vinicius recibió dinero de la organiza­ción de Reges Furtado.

Esta situación agravaría la situación procesal de Giuzzio, atendiendo a que podría confirmarse que el dinero pro­veniente del narcotráfico ingresó a través de empre­sas de fachada, para traba­jar con el Estado durante el gobierno de Mario Abdo Benítez, cuando el hoy acu­sado era ministro del Interior.

En caso de que el Tribu­nal de Sentencia admita la inclusión probatoria solici­tada desde la propia Fisca­lía General ya se están arbi­trando los medios necesarios para contar con un traduc­tor y enviar el pedido de coo­peración internacional a la justicia de Brasil, con el fin de obtener la información completa sobre los mensa­jes entre Lindomar Reges Furtado y Marcus Vini­cius Espíndola Marques de Padua. Y agregando más, en el juicio oral se le podría advertir a Giuzzio sobre el posible juzgamiento por otros delitos relacionados al narcotráfico.