El abogado Ricardo Preda indicó que la imputación del exministro abdista Arnoldo Wiens se fundamenta en elementos sólidos de la investigación fiscal que colocan en evidencia que el proyecto Metrobús fue paralizado por un revanchismo político y no técnico. El extitular de Obras Públicas desoyó la conclusión de su propio equipo interventor, suspendió las obras y ordenó demoler todo lo construido, valuado en de G. 6.900 millones, con el 40 % de avance.
“Los fiscales toman la decisión en la medida de que creen que tienen las evidencias suficientes para sostener sus requerimientos. En este caso son requerimientos muy sólidos, tanto para la imputación como el sobreseimiento definitivo, se nota que los fiscales realmente trabajaron en el caso”, dijo ayer el representante legal del extitular del MOPC, Ramón Jiménez Gaona, al canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media. Las afirmaciones de Preda surgen ante el discurso de victimización esgrimido por Wiens, quien mencionó en sus redes sociales que la imputación fiscal en su contra obedece solo a una persecución política. “Es un discurso vacío. Bajo esa fórmula entonces ningún fiscal va a querer imputar a alguien que es candidato para un cargo porque dirán que ya es una persecución política”, comentó.
Wiens, buscando el ropaje ciudadano, refirió que la Justicia se encuentra al servicio del poder, ya que supuestamente el oficialismo colorado pretende “ganar en tribunales lo que no pueden en las urnas”, olvidando que en las internas coloradas de 2018 terminó siendo derrotado ampliamente por el actual presidente de la República, Santiago Peña, del movimiento Honor Colorado.
Al discurso de Wiens se sumaron las afirmaciones del expresidente de la República Mario Abdo Benítez, quien también, mediante sus redes sociales oficiales, ejerció una defensa férrea a favor del expastor calificándolo como un “hombre honesto y trabajador” y que la Justicia paraguaya se está convirtiendo en un “aparato de persecución”.
“Realmente este tema es inédito, por el hecho de que un gobierno, por cuestiones estrictamente políticas, haya decidido destruir algo que se construyó. Espero que este sea un mensaje de que un país serio no se construye de esa manera, se dejó sin transporte a más de 300.000 personas”, lamentó Preda.
El abogado acotó que “la gente de la empresa Mota Engil se avivó al ver que había un grupo al que no le interesaba el país, sino que le interesaba más el revanchismo político. Dijeron ‘esta es la nuestra’ y cobraron el dinero. Y solo dañaron al Estado paraguayo, lo hicieron solo por una cuestión política”
El libreto de Wiens: se siente un perseguido político
El extitular del MOPC omite referirse a los fundamentos de la imputación fiscal; busca llevar la discusión al plano político.
Siguiendo el libreto de su mentor, Mario Abdo Benítez, y sus compañeros de la causa, los también procesados Arnaldo Giuzzio o Carlos Arregui, el exministro de Obras Públicas Arnoldo Wiens se declaró un “perseguido político”.
Sin embargo, no hizo una sola mención a los argumentos que esgrime el Ministerio Público para imputarlo por lesión de confianza y daños a obras construidas. Agentes de la Unidad Anticorrupción encontraron que hubo daño patrimonial en la demolición de la obra del metrobús, en abril de 2020, ordenada por el MOPC. Está demolición supone un grave daño patrimonial al Estado que ronda los G. 15 mil millones.
En un nuevo capítulo del caso metrobús, los abogados del exministro Arnoldo Wiens presentaron ante la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia una acción de inconstitucionalidad ante la imputación de su defendido.
El equipo legal de Wiens sostiene que existen irregularidades jurídicas en la forma en que se ha desarrollado la imputación, por lo que solicitan que la Corte examine la constitucionalidad del procedimiento seguido.
El acta de imputación fiscal refiere que Wiens, al asumir el cargo de ministro de Obras Públicas en agosto del año 2018, tenía la obligación de resguardar el patrimonio estatal y garantizar la continuidad de las obras del metrobús, adjudicadas a la firma portuguesa Mota Engil. Señala también que antes de la administración de Wiens, el proyecto del metrobús registraba un avance físico del 40 %.
Desde el Ministerio Público se sostiene que el proyecto era viable y que no existían inconvenientes técnicos ni económicos para su paralización.

