Los interventores a los que recurrió el propio extitular del MOPC le dieron su parecer técnico: “Debe darse continuidad al proyecto”. El daño patrimonial ronda los G. 15 mil millones.
Tras la imputación del exministro de Obras Públicas de Mario Abdo Benítez y actual aspirante a la presidencia de la República, Arnoldo Wiens, quedó en evidencia su revanchismo político al truncar un proyecto de obra que beneficiaría a la ciudadanía, pero priorizó la revancha y el ataque hacia adversarios políticos, sin tener en consideración los aspectos técnicos. El proyecto fue iniciado en el periodo de gobierno de Horacio Cartes, con el entonces ministro de Obras, Ramón Jiménez Gaona.
Wiens fue imputado por la presunta comisión de hecho punible de lesión de confianza y daño a obras construidas o medios técnicos de trabajo, por los fiscales Natalhia Silva, Yeimy Adle y Giovanni Griseti. La suspensión del proyecto y de las obras del metrobús ocasionó un supuesto perjuicio de más de G. 14.000 millones en el año 2018.
El entonces ministro Wiens debía llevar adelante el proyecto ya iniciado en el periodo anterior, el mismo, a través de la Resolución n.º 1501/18, de fecha 5 de setiembre de 2018, conformó un equipo interventor del Proyecto RU/BTR que llevó adelante un análisis técnico y financiero sobre la situación de la obra, lo que duró nueve meses. Esta medida paralizó la ejecución de las obras. Al concluir este análisis, el informe fue claro: que las obras deberían continuar, pese a ello se dispuso la destrucción de una parte sustancial de la obra que ya estaba siendo ejecutada, esto haciendo pasar por alto el informe positivo y sin tener en cuenta los informes previos de la Contraloría General de la República, de acuerdo a la investigación realizada por el Ministerio Público. La obra destruida correspondía a las estaciones 19 al 24 del tramo 3 del corredor central sobre la ruta PY02.
UNA DECISIÓN NEFASTA
De acuerdo con los informes que se incluyeron en la investigación, el 23 de octubre de 2023, meses después de asumir el cargo en el MOPC, Wiens había suscrito con la firma Mota-Engil un acta de entendimiento, donde acordaron suspender las obras de los tramos 2 y 3 del Proyecto BTR (Bus de Tránsito Rápido) (…) y marcarían el inicio de la destrucción de las obras realizadas en el marco del proyecto del metrobús”. “Posteriormente, el 1 de abril de 2020, el mismo Arnoldo Wiens Dürksen habría ordenado la destrucción parcial de otras obras –específicamente seis estaciones de autobús– construidas por la empresa Mota-Engil, en cumplimiento al Contrato S.G. n.º 100/2016; la destrucción habría culminado en el mes de mayo de 2020” agrega la descripción fiscal de los hechos que se imputan, puntualizando que el proyecto registrado en ese momento “un avance físico real del 40 % aproximadamente”. Luego de la intimación del 23 de octubre de 2018 a Mota-Engil por parte del interventor Sixto Morínigo, junto con el ingeniero de obras Eligio Pappalardo, quienes alegaron que no existían causales para la suspensión de las obras, que el contratista había notificado por falta de liberación de áreas y conflictos con frentistas. En esa misma fecha, el ministro Wiens suscribió un acta de entendimiento con la empresa para oficializar la suspensión del metrobús, pero también ordenó nuevas obras que no estaban incluidas en el contrato original, lo que la Fiscalía señaló que no correspondían al objetivo original del Proyecto BTR-Metrobús, apartándose de lo establecido en el contrato.
COSTO DEL TRAMO DESTRUIDO
La construcción de esas estaciones, estaciones 19 al 24 del tramo 3 del corredor central sobre la ruta PY02, representaban una inversión estatal de G. 6.924.624.006. A esa cifra se sumó luego un nuevo desembolso de G. 8.030.693.029 destinado a obras de rehabilitación del tránsito mediante intervenciones no contempladas en el contrato original, incorporadas a través del Acta de Entendimiento n.º 2.
Lo que significa que primeramente se pagó por la construcción de la infraestructura del proyecto metrobús y luego por modificarla para un uso distinto. En ambas sumas, la demolición y el costo de las obras sustitutivas, la Fiscalía señala que constituyeron el monto base del perjuicio patrimonial de más de G. 14.000 millones, que se atribuyen a la decisión tomada por Wiens al frente del MOPC y el afán de destruir una obra iniciada por otra gestión de gobierno.

