El Ministerio Público pidió el sobreseimiento definitivo del exministro de Obras Públicas Ramón Jiménez Gaona en este caso por no existir elementos que lleven a suponer que hubo perjuicio patrimonial. Los fiscales del caso concluyeron que no hubo malversación, que no hubo pago sin obra, además de la existencia de 40 % de avance, así como la validación por fiscalizadores internacionales y el BID, y de que existía viabilidad técnica.
De acuerdo al requerimiento de sobreseimiento de parte de los fiscales Nathalia Silva, Yeimy Adle y Giovanni Grisetti, terminada la etapa de investigación, fue establecer si Jiménez Gaona había causado un perjuicio patrimonial al Estado. La evidencia física y documental señala que existe correspondencia entre las obras realizadas y certificadas y los pagos realizados.
Es decir, durante su periodo de gestión se pagó por lo efectivamente construido y certificado. En lo referido a los pagos por infraestructura esto fue validado por consorcios internacionales que intervinieron como fiscalizadores y por el propio Banco Interamericano de Desarrollo (BID), según destaca el documento de los fiscales. Asimismo, la Fiscalía señala que es imperativo distinguir entre un proyecto inconcluso y un perjuicio penal.
De acuerdo al Ministerio Público, la administración de Jiménez Gaona –que concluyó en agosto 2018– entregó una obra con un avance del 40 % aproximadamente según el informe pericial de la firma internacional Conexig LLC, plenamente funcional y útil dentro de su etapa cronológica, respaldada además por un sólido esquema de garantías (pólizas de seguro y fiel cumplimiento).
NO HUBO MALVERSACIÓN
No existe una sola prueba técnica del ámbito privado y público que indiquen que las obras ejecutadas valieran menos de lo que fue pagado, de tal manera a permitir hablar de un perjuicio. Desde otra perspectiva, tampoco ha podido establecerse que los fondos del proyecto hayan sido malversados o utilizados para otros fines; por el contrario, se ha podido verificar que no se han afectado a obras públicas, sino que todos ellos fueron utilizados en los fines del proyecto.
Además, se ha descartado la hipótesis inicial de la supuesta inviabilidad del proyecto; desde el punto de vista técnico, no se han encontrado suficientes elementos de juicio que permitan sostener razonablemente que la obra era inviable desde su inicio.
Asimismo, se descarta la supuesta “falta de utilidad” de lo construido; es decir, la no culminación es consecuencia de una decisión de no continuar con la obra y de demolerla, adoptada con posterioridad a la administración de Jiménez Gaona; la obra no quedó inconclusa por una inviabilidad técnica, sino por una decisión posterior a la administración del extitular del MOPC.
Ratifican que el proyecto técnicamente era viable
Tarek Tuma, abogado del exministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Ramón Jiménez Gaona, sostuvo que el pedido fiscal de sobreseimiento definitivo para su cliente expone que el Metrobús era un proyecto viable y que debió ser ejecutado en varios periodos presidenciales.
“Finalmente el Ministerio Público, después de un análisis exhaustivo y de varias pericias con sus ampliaciones, entendió lo que venimos sosteniendo hace 10 años, que el Metrobús era un proyecto viable, que en la administración del doctor Jiménez Gaona, se llevó a cabalidad, hasta un punto donde terminó su mandato y se entregó al siguiente”, indicó a La Nación/Nación Media.
El pedido de sobreseimiento definitivo de Jiménez Gaona fue realizado por los fiscales Nathalia Silva, Yeimy Adle y Giovanni Grisetti. Tuma calificó el pedido de sobreseimiento definitivo como “un acto de madurez” por parte de la Fiscalía.
“Es lo que no solamente corresponde hoy, correspondía hace mucho tiempo. A título personal estoy muy contento ya que el caso se investigó exhaustiva y profundamente y finalmente llegaron a esta conclusión”, dijo.
El acta de imputación fiscal contra Arnoldo Wiens refiere que este, al asumir el cargo de ministro de Obras Públicas en agosto del 2018, tenía la obligación de resguardar el patrimonio estatal y garantizar la continuidad de las obras del Metrobús, adjudicado a la firma portuguesa Mota Engil.
“Ramón Jiménez Gaona recibió un mandato del Congreso paraguayo a través de una ley donde se le ordenó llevar adelante este proyecto.

