El presidente de la República, Santiago Peña, convoca al titular del Consejo de Administración del Instituto de Previsión Social (IPS), Jorge Brítez, y le exige la implementación de cambios estructurales urgentes en la institución previsional, tras las reiteradas quejas de los asegurados por deficiencias en la atención médica y la falta de insumos básicos.
De momento, Brítez continúa al frente del ente, aunque queda condicionado a la adopción de medidas concretas que permitan revertir las falencias denunciadas, especialmente la escasez de medicamentos, equipos médicos en mal estado y la crítica situación en áreas consideradas prioritarias. En los últimos días, estas carencias generan múltiples denuncias públicas por parte de pacientes y familiares, que exigen respuestas inmediatas del sistema de salud previsional.
El caso que genera mayor conmoción es la muerte de un asegurado en el Hospital Central del IPS, presuntamente a causa de negligencia médica y la falta de funcionamiento de un equipo de hemodinamia. El hecho profundiza el malestar social y acelera la intervención directa del Poder Ejecutivo en la problemática del ente.
IMPULSO DE CAMBIOS
A través de la red social X, la Presidencia de la República informa que “el presidente de la República, Santiago Peña, recibió al presidente del IPS, Jorge Brítez, y exigió impulsar cambios estructurales importantes, especialmente en áreas prioritarias de la institución”, dejando en claro el nivel de preocupación del Gobierno por la situación del sistema previsional.
Tras su retorno de Emiratos Árabes Unidos, el jefe de Estado convoca de manera urgente a Brítez a una reunión que se desarrolla en la mañana de este lunes en la residencia presidencial Mburuvicha Róga. El encuentro se centra en evaluar el estado actual del IPS y definir una hoja de ruta para corregir las deficiencias señaladas.
Desde el Ejecutivo señalan que se espera que el presidente del IPS brinde una conferencia de prensa junto a su equipo técnico, en la que dará a conocer los ajustes y medidas que serán implementados en respuesta a las exigencias del mandatario. El Gobierno busca así enviar una señal política clara ante el creciente reclamo ciudadano por un servicio de salud eficiente y digno para los asegurados.

