El juicio del exministro abdista de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), Arnaldo Giuzzio, por su presunto nexo con el criminal brasileño Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua, será el próximo 17 de febrero.
El supuesto narco fue el objetivo de la Operación Turf, desplegada el 15 de febrero de 2022 en Paraguay y Brasil, al igual que Lindomar Reges Furtado, quien había logrado fugarse, señalado como el Rey de la Cocaína y vinculado con el prófugo uruguayo Sebastián Marset, según la investigación brasileña.
La investigación paraguaya develó chats entre Giuzzio (quien entonces ejercía el cargo de ministro del Interior) y Espíndola desde julio de 2021 hasta febrero de 2022, incluso a horas de la captura del segundo en Brasil, con un llamativo mensaje sobre el pago pendiente por la reparación de una camioneta, por lo que el brasileño supuso que el ministro se había equivocado de “Marcus”.
LINDOMAR
En tanto, el esquema de Marset estaba en la mira de la Operación Smart, que inició en mayo de 2021 y descubrió que Reges operaba para la misma organización criminal. Smart y Turf derivaron en la Operación A Ultranza Py, lanzada el 22 de febrero de 2022. Giuzzio encabezó la Senad entre agosto de 2018 y el 22 de enero de 2021, cuando pasó a Interior; y fue reemplazado por Zully Rolón, su mano derecha en el ente antidrogas, quien seguía en el cargo cuando se realizó Turf.
En su fuga desde un barrio privado de Hernandarias, Reges dejó un teléfono iPhone que fue incautado en el marco de la Operación Turf. El 14 de abril de 2025, el juez Osmar Legal autorizó a la Fiscalía paraguaya extraer los datos del aparato telefónico, a pedido del agente fiscal José Martín Morínigo. Mientras que Reges fue atrapado dos meses antes, el 2 de febrero de 2025, en un condominio ubicado en un barrio lujoso de Río de Janeiro, en Brasil.

