El Ministerio Público aguarda la respuesta de un exhorto remitido a Brasil en el marco de la causa que investiga al exministro del Interior, Arnaldo Giuzzio. El pedido apunta a obtener eventuales mensajes, audios u otras comunicaciones que, según sospechas surgidas en la investigación, podrían haber existido entre Giuzzio y el presunto narco brasileño Lindomar Reges Furtado.
Este último, considerado el Rey de la Cocaína y detenido en febrero de 2025 en Río de Janeiro, formaba parte de una estructura criminal en la que también estaba involucrado Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua, el “amigo” de Giuzzio, cuyos favores provocaron la destitución del exministro y su procesamiento por cohecho pasivo agravado.
La solicitud se centra en datos que estarían en poder de las autoridades brasileñas y que, de confirmarse su existencia y contenido, podrían aportar elementos relevantes para el proceso abierto en Paraguay. La expectativa del Ministerio Público es que este intercambio de información internacional permita aclarar aspectos aún pendientes sobre los vínculos que se investigan dentro de la causa, ya que los fiscales paraguayos sospechan que, dada la cercanía de Giuzzio con Marcus Vinicius, habrían existido comunicaciones entre ellos, especialmente en relación con las alertas sobre el operativo Turf, durante el cual Lindomar logró escapar de los agentes de la Senad por cuestión de segundos.
INCORPORACIÓN AL EXPEDIENTE
Por ahora, no hay certezas sobre la naturaleza de estas comunicaciones ni sobre su alcance, pero la Fiscalía considera que su eventual incorporación al expediente podría tener incidencia en el desarrollo del juicio. De hecho, si se confirma el vínculo a través de mensajes u otro tipo de comunicación, la situación procesal de Giuzzio podría agravarse, ya que no solo sería investigado y acusado por cohecho pasivo, sino también por tráfico de estupefacientes.
Mientras tanto, el avance del caso queda supeditado a la respuesta oficial que llegue desde Brasil.

