El paso de Arnaldo Giuzzio como ministro de la Secretaría Antidrogas y de Interior estuvo marcado por irregularidades que propiciaron no solo un deterioro moral de esas funciones sino la aproximación del esquema del narcotráfico a la gestión del Estado.
La supresión de los controles antidrogas en los puertos, la camioneta que prestó de un capo narco brasileño, o el uso de equipos de inteligencia de la Senad reflejan su nefasto paso por el Gobierno.
Fue nombrado ministro de la Senad el 16 de agosto de 2018 por Mario Abdo Benítez y designado ministro del Interior el 22 de enero de 2021 (del que fue destituido el 22 de febrero de 2022 por sus vínculos narcos). Giuzzio acumuló en estas dos carteras estatales y durante todo el gobierno anterior un historial sospechoso por sus relaciones cercanas con el mundo del tráfico de drogas.
LEVANTAMIENTO DE CONTROLES
En mayo de 2020 por Resolución n.º 142, el entonces zar antidrogas dispuso el cierre permanente de la Dirección de Investigación Aérea Fluvial y Terrestre (DIAFT), encargada de las fiscalizaciones en los puertos privados y del control del tránsito fluvial. Con la supresión de estos controles los envíos de drogas eran cada vez mayores: entre 2020 y 2022 más de 46.500 kilos fueron incautados en puertos europeos, por un valor de 5.650 millones de dólares.
EQUIPOS DE INTELIGENCIA
Asimismo, el exhombre fuerte del gobierno anterior tenía consigo equipos de inteligencia de la Senad. Los entregó a un agente especial de la Senad, quien de acuerdo con una acusación del fiscal Deny Yoon Pak, sería el que filtraba información al narco Miguel Insfrán, alias Tío Rico, respecto a los operativos de la Senad. La evidencia se sustenta en mensajes entre Tío Rico y el también narco Sebastián Marset, donde Insfrán se jacta de su nexo en la Senad y de su amistad con “los de arriba” para evadir los operativos antidrogas.
LA CAMIONETA DE UN NARCO
En la cartera de Interior también continuaron los hechos irregulares. Giuzzio utilizó para vacacionar en Brasil una camioneta de la marca Kia, registrada a nombre de la firma Ombu SA propiedad de Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua, narcotraficante detenido en Brasil y quien habría sido el principal objetivo del operativo Turf realizado en el Paraná Country Club.
Giuzzio quiso explicar que alquiló la camioneta y que no había una huella narco sobre Marcus Vinicius. Sin embargo, Gilberto Enciso, gerente de Ombu, desmintió al ministro sobre el arrendamiento y señaló que fue prestado sin costo alguno.
Marqués de Padua también aparece en fotografías con Giuzzio ya que pretendía convertirse en proveedor de blindados y chalecos antibalas para el Ministerio del Interior y la Policía. Este vínculo podría arrojar conclusiones sobre la negligente labor de la Senad en el operativo que permitió la fuga de Lindomar Reges Furtado (hoy detenido en Brasil). Tras la difusión de este caso, Giuzzio fue destituido del Ministerio del Interior el 22 de febrero de 2022.
UNA SOLA IMPUTACIÓN
A pesar de esta profusa sospecha con altos exponentes del tráfico de drogas, considerados incluso como capos, Giuzzio hasta ahora solo fue imputado por cohecho pasivo. En agosto de 2022, los fiscales Diego Arzamendia y Jorge Arce acusaron a Giuzzio y solicitaron juicio oral por cohecho pasivo agravado en el marco de la causa judicial que indaga sus vínculos con Vinicius.
Brasil tiene prueba clave que la Justicia debe requerir
La Fiscalía paraguaya había solicitado el cruce de mensajes entre Giuzzio y Lindomar Reges Furtado.
- HOY.COM.PY
La Fiscalía había solicitado al Tribunal de Sentencia que se requiera un informe a la Policía Federal del Brasil sobre los supuestos vínculos con el narcotráfico del brasileño Lindomar Reges Furtado, detenido hace un año en Río de Janeiro, en el marco del juicio oral y público que se iniciará el próximo mes contra el exministro abdista Arnaldo Giuzzio.
El pedido fiscal apunta a incorporar como prueba los datos extraídos del teléfono celular de Lindomar, quien formaría parte del entorno del presunto narcotraficante Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua. De ser admitida, esta evidencia podría resultar clave para ampliar la causa y eventualmente incorporar el delito de narcotráfico, ya que actualmente Arnaldo Giuzzio está acusado por supuesto cohecho pasivo agravado (coima).
El juicio oral y público por esta causa fue fijado para el miércoles 18 y jueves 19 de febrero de 2026, a las 8:30, luego de que la Cámara de Apelaciones rechazara el último recurso presentado por la defensa del exsecretario de Estado. El juzgamiento estará a cargo del Tribunal de Sentencia Especializado en Delitos Económicos, presidido por la jueza Adriana Planás Bajac e integrado por Ubaldo Matías Garcete y Yolanda Morel de Ramírez. Ante estos mismos jueces, el fiscal Jorge Arce había solicitado en marzo de 2025 que se incorpore como prueba la desgrabación de los celulares de Lindomar Reges Furtado, quien fue capturado en enero de 2025 en un condominio de lujo del barrio Recreio dos Bandeirantes, en Río de Janeiro.
Lindomar había logrado fugarse en febrero de 2022 durante el fallido operativo de la Fiscalía y la Senad en el Paraná Country Club, en Alto Paraná.

