Rodrigo Estigarribia, juez de la causa, dio trámite a una apelación de Giuzzio. Se espera que sea rechazada.
El próximo 18 de febrero está previsto el inicio del juicio oral y público para Arnaldo Giuzzio, exministro del Interior y extitular de la Senad del gobierno de Mario Abdo Benítez. Está acusado de cohecho pasivo agravado por presuntamente recibir favores de Marcus Vinicius Espíndola Marques de Padua, narcotraficante actualmente detenido en Brasil. Durante la audiencia, el Ministerio Público podría solicitar la inclusión de pruebas contundentes relacionadas con los posibles vínculos de Giuzzio con el narcotráfico. Estos elementos fueron recolectados en Brasil tras la captura del presunto “pez gordo” Lindomar Reges Furtado, quien habría mantenido una fluida comunicación con el entonces ministro Giuzzio.
En marzo de 2025, los fiscales del caso informaron al Tribunal de Sentencia –presidido por la magistrada Adriana Planás– que solicitaron a las autoridades brasileñas el registro de llamadas y mensajes entre Reges Furtado y Giuzzio. La Fiscalía explicó que, de obtener acceso a dicho cruce de comunicaciones, solicitará formalmente su inclusión como prueba en el juicio oral y público. El requerimiento fiscal se fundamenta en que Reges Furtado formaría parte de la estructura criminal de Marcus Vinicius Espíndola. Este último tenía la aparente intención de convertirse en proveedor del Estado paraguayo durante la administración de Abdo Benítez, valiéndose de su cercanía con Giuzzio.
EXTRACCIÓN DE DATOS EN BRASIL
Información proveniente del vecino país sugiere la existencia de conversaciones directas entre el exministro y el capo narco Reges Furtado. De corroborarse este escenario, la situación procesal de Giuzzio podría agravarse significativamente, permitiendo a la Fiscalía abrir nuevas líneas de investigación por vínculos directos con el tráfico de drogas.
CAPTURA EN RÍO DE JANEIRO
Reges Furtado fue detenido en enero de 2025 en un lujoso condominio de Recreio dos Bandeirantes, en Río de Janeiro. Sobre él pesaba una orden de captura emitida por Paraguay desde febrero de 2022, luego de su mediática fuga del Paraná Country Club durante una intervención de la Senad y la Fiscalía. Se sospecha que Giuzzio no solo recibió obsequios de Reges Furtado, sino que pudo haber colaborado en su huida en el marco del fallido operativo Turf.
APELACIÓN
Giuzzio recurrió la decisión del juez Rodrigo Estigarribia que había desestimado una denuncia penal contra el expresidente Horacio Cartes. El magistrado dio trámite a la apelación y dio traslado a las partes. Se espera que la Cámara de Apelaciones rechace una vez que reciba el caso.
EL “ARCO LIBRE” Y AVANCE DEL NARCOTRÁFICO
Cuando fue titular de la Secretaría Nacional Antidrogas de la era Abdo, Arnaldo Giuzzio tuvo una serie de cuestionamientos en su gestión, principalmente tras levantar los controles que dejaron el “arco libre” al crimen organizado. El levantamiento de los controles antidrogas en los puertos, una camioneta “prestada” de Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua (que le costó el cargo en Interior), el uso irregular de equipos de inteligencia de la Senad son algunos de los hechos “llamativos”.
Giuzzio enfrenta un proceso judicial por cohecho pasivo agravado debido a que habría recibido favores de Espíndola. Este habría ofrecido diversos servicios y beneficios a Giuzzio a cambio de influir en licitaciones públicas de Ministerio del Interior para proveer chalecos antibalas y blindados. Entre los favores se incluyen la reparación de vehículos y el préstamo de una camioneta que Giuzzio usó para un viaje familiar a Brasil, en diciembre de 2021. De acuerdo a la Fiscalía, Giuzzio y Vinicius mantenían contacto frecuente, mientras el exministro impulsaba la posibilidad de que el “empresario” de blindados pudiera convertirse en proveedor del Estado. Estas conversaciones a través de la plataforma de WhatsApp se iniciaron en julio de 2021, mientras que la última comunicación registrada se dio el 14 de febrero de 2022, poco antes del operativo Turf.

