La conformación del Consejo de Paz para Gaza, impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó una expectativa global inmediata, al plantear un nuevo espacio político para abordar uno de los conflictos más sensibles del escenario internacional, aunque también haya discrepancias, en especial en el Gobierno de Israel.
La iniciativa que impulsa la Casa Blanca pretende congregar a un grupo reducido de líderes de países con capacidad de diálogo, legitimidad diplomática y vocación de consenso, en un contexto marcado por la urgencia humanitaria, la inestabilidad regional y la necesidad de soluciones que trasciendan los esquemas tradicionales de mediación.
Entre los líderes convocados por el presidente Trump se encuentran el presidente paraguayo, Santiago Peña, así como los mandatarios de Argentina, Javier Milei y Lula da Silva, del Brasil. La invitación al jefe de Estado paraguayo posiciona a Paraguay dentro de una instancia de alto nivel, con visibilidad y peso político internacional. De hecho, Peña participó el pasado 13 de octubre de 2025, en el balneario egipcio de Sharm el-Sheikh, Egipto de la Cumbre por la Paz en Medio Oriente, que en aquella oportunidad se había reunido para poner fin a las hostilidades, imponer un cese el fuego en la Franja de Gaza, y establecer una hoja de ruta para un futuro más promisorio para los gazatíes.
La conformación del Consejo despierta la atención en cancillerías, organismos multilaterales y centros de análisis global, no solo por el liderazgo estadounidense en la iniciativa, sino por el perfil de los países convocados, pese a que haya cierta oposición por ejemplo en Israel, uno de los principales protagonistas del conflicto en Oriente Medio.
PRONUNCIAMIENTO DE ISRAEL
Precisamente el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se pronunció a través de su vocería sobre esta intención. “El anuncio sobre la composición de la Junta Ejecutiva de Gaza no fue coordinado con Israel y es contrario a su política”, señaló la oficina del gobernante en Jerusalén. Israel se muestra contrario a la participación de líderes de Turquía o de Catar, que se han mostrado en los últimos años en consonancia con el grupo islamista Hamás.
Más allá de ello, otros países se han mostrado favorables a poner fin definitivamente al conflicto y pensar un futuro más digno y más humanos para más de 2 millones de palestinos que viven en el enclave ubicado al sur de Israel.
El Consejo de Paz se centrará en fortalecer las capacidades de gobernanza, las relaciones regionales, la reconstrucción, la atracción de inversiones y de capital, y la financiación a gran escala. El plan de Trump además establece que también se desplegará una Fuerza Internacional de Estabilización en Gaza para entrenar y apoyar a las fuerzas policiales palestinas, y el comunicado de la Casa Blanca indicó que el mayor general estadounidense Jasper Jeffers encabezará esta fuerza para “establecer la seguridad, preservar la paz y establecer un entorno duradero libre de terrorismo”.
“UNA BUENA SEÑAL PARA ISRAEL”
La diplomática israelí Fleur Hassan-Nahoum, exvicealcaldesa de Jerusalén, fundadora del consejo empresarial Emiratos Árabes Unidos – Israel y enviada especial para la Innovación, se refirió a la invitación del presidente Trump al mandatario paraguayo.
“Es una buena señal para Israel que el presidente Trump haya invitado al presidente de Paraguay, porque necesitamos de gente que entienda muy bien sobre la amenaza que representa el yihadismo de Hamás. Santiago Peña ha demostrado que su país es buen amigo de Israel y entiende muy bien quiénes son los enemigos. Yo me quedo tranquila sabiendo que personas como él van a formar parte de una comisión que se va a hacer cargo para que Hamás deponga para siempre las armas”.

