- Asunción. AFP / Europa Press
La Unión Europea y los países de Mercosur firmarán hoy el acuerdo de libre comercio con el que las dos regiones culminan casi 26 años de negociación y establecen un nuevo marco de relaciones que tendrá que superar un tenso proceso de ratificación para su aplicación definitiva. Los dos bloques juntos representan el 25 % del PBI mundial y comprenden más de 700 millones de consumidores.
La Comisión Europea negocia desde 1999 este acuerdo con los miembros fundadores del Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) y Bruselas aprobó su texto el viernes pasado.
En la ceremonia, que arrancará a las 13:15 en el Gran Teatro José Asunción Flores del Banco Central de Paraguay, asistirán los presidentes de Paraguay, Santiago Peña (el anfitrión); de Uruguay, Yamandú Orsi; y de Argentina, Javier Milei.
No estará, sin embargo, el presidente de Brasil, Luiz Inácio “Lula” da Silva, quien ha excusado su ausencia por razones de agenda, aduciendo que el programa contaba inicialmente solo con los ministros de Exteriores para la firma y ha sido a última hora cuando se ha cursado la invitación a los mandatarios.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, además del comisario de Comercio, Maros Sefcovic, representarán a la Unión Europea en la ceremonia que tendrá lugar en Asunción, capital del país que ejerce este semestre la presidencia rotatoria de Mercosur.
A partir de la firma, la parte comercial de competencia exclusiva de la UE podría entrar en vigor de manera interina cuando el primer país de Mercosur lo ratifique, y ello sin esperar al consentimiento de la Eurocámara, que aún no tiene fecha para el voto y cuyos grupos afrontan divididos, más atentos a intereses nacionales que de familias políticas, el escrutinio del pacto.
En todo caso, las fuertes críticas que mantiene el sector agroalimentario europeo y la amenaza de eurodiputados de llevar el pacto ante el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) si así ocurre, han hecho que Bruselas se muestre cauta y no aclare si contempla esta entrada en vigor provisional o esperará al consentimiento europarlamentario.
El pleno del Parlamento Europeo puede aprobar o tumbar el acuerdo en su totalidad, pero no enmendarlo. Entretanto, la sesión plenaria de la próxima semana incluye en su agenda dos resoluciones –una de la ultraderecha y otra de la izquierda radical– que piden denunciar la firma ante el TJUE.
El acuerdo de asociación, por su parte, podrá entrar en vigor provisionalmente entonces, pero necesitará además el visto bueno de los 27 a nivel nacional para su aplicación definitiva. Entonces los acuerdos entre la UE y Mercosur afrontarán otro reto en el camino de la ratificación definitiva, habida cuenta de que la luz verde para la firma salió adelante con el apoyo de 21 de los 27, ya que cinco países votaron en contra –Francia, Hungría, Polonia, Irlanda y Austria– y Bélgica se abstuvo.
UN MERCADO COLOSAL
El acuerdo entre la UE y Mercosur permitirá establecer el área de libre comercio más grande del mundo, con 700 millones de personas, y para ello se eliminarán progresivamente el 91 % de los aranceles que Mercosur cobra a las producciones europeas ahora y del 92 % de los gravámenes con los que el mercado único tasa las compras a los países del Cono Sur.
El nuevo marco, que además el pacto comercial establece un acuerdo de asociación de política y cooperación, también aspira a estrechar lazos entre los dos bloques frente a retos como el cambio climático y la transición digital y, sobre todo, ganar peso geopolítico en un contexto de inestabilidad internacional, tensiones transatlánticas en lo comercial y político y la búsqueda de alternativas para romper con las dependencias de recursos estratégicos hasta ahora obtenidos de Rusia y China.
Lula da Silva y Von der Leyen celebran el acuerdo
El presidente brasileño, Luiz Inácio “Lula” da Silva, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, saludaron el día de ayer el inminente acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea como un pacto clave para la prosperidad y el multilateralismo.
Luego de más de veinte años de negociaciones, el tratado se firmará el sábado en Asunción, Paraguay.
Tras sostener una reunión en Río de Janeiro, Lula, uno de los más férreos impulsores del tratado, dijo en una declaración conjunta a la prensa que el entendimiento entre ambos bloques es “muy bueno para el mundo democrático y para el multilateralismo”.
Von der Leyen elogió el papel del mandatario brasileño en las negociaciones y afirmó que el acuerdo “envía un mensaje contundente: este es el poder de la cooperación y la apertura. (...) Y así es como creamos verdadera prosperidad”.
Ambos bloques representan juntos alrededor del 25 % del PIB mundial y comprenden un mercado de más de 700 millones de personas.
Lula no asistirá al encuentro. Según el Gobierno brasileño, la firma fue inicialmente planificada como un evento a nivel ministerial y Asunción invitó a última hora a los presidentes.
Desde que volvió al poder en 2023, Lula ha sido un gran promotor de este acuerdo que creará una de las mayores zonas de libre comercio del mundo y abrirá apetitosos mercados para el gigantesco agronegocio brasileño.
Pero el pacto enfrenta la resistencia de agricultores y ganaderos de algunos países europeos, que se han movilizado en fuertes protestas contra la firma.
Estos sectores perciben con temor la llegada de productos de los países del Mercosur, más competitivos debido a normas de producción consideradas menos estrictas.

