La auditoría interna de la previsional refleja una conclusión contundente: se dilapidaron más de G. 828 mil millones a través del contrato de fideicomiso administrado por el banco Atlas.
En los próximos días el Consejo de Administración del Instituto de Previsión Social (IPS) deberá analizar y definir las acciones a tomar a raíz de dos informes conclusivos de auditoría interna y externa que han confirmado notorios hallazgos por la mala utilización de los fondos de fideicomiso gestionado por banco Atlas, financiado con recursos del Fondo Común de Jubilaciones y Pensiones.
Entre los hallazgos más importantes da cuenta que G. 828.800.000.000 de estos fondos que debían destinarse a la construcción de cuatro hospitales, finalmente no se hicieron, pese a que se realizaron todos los pagos.
El informe final de la auditoría interna de la previsional confirmó las graves irregularidades que podría implicar hechos punibles, por la mala administración y una mala planificación en la ejecución de los recursos. A raíz de esta grave situación, entre las inminentes acciones que impulsará el ente se encuentra la remoción de la entidad bancaria como responsable fiduciario.
DIRECCIÓN JURÍDICA
Al respecto, el director de la Asesoría Jurídica del IPS, Dr. José González, explicó a La Nación/Nación Media que está previsto el análisis y la aprobación por parte del Consejo de Administración, que es la máxima autoridad del IPS. Pero, además se ha remitido a la Dirección Jurídica para su correspondiente análisis, si corresponden los sumarios pertinentes a los funcionarios que estuvieron entonces a cargo. No obstante, señaló que ya con el primer informe de auditoría externa habían presentado denuncias ante la Contraloría General de la República para que se expida al respecto de los hallazgos y el Ministerio Público, que cuenta con una carpeta fiscal abierta.
“También le hemos hecho reclamo al fiduciario de porqué crearon la cuenta que genera interés y también hemos denunciado eso ante el Ministerio Público. Pero ahora está pendiente de la aprobación del Consejo y pendiente de nuestra emisión del dictamen”, indicó.
González aclaró que no podría adelantar cuál será la decisión final que adopte el Consejo; no obstante, mencionó que entre las opciones está la remoción del ente fiduciario, así como la nulidad. Insistió en que ya se denunció ante la Fiscalía y la Contraloría General. Explicó que son varias las acciones que se podrían desarrollar, pero en todas ellas se están recolectando todos los elementos que son necesarios.
INTERVENCIÓN DEL BCP
Asimismo, González explicó que al estar involucrada una entidad bancaria, que el Banco Central del Paraguay, como entidad reguladora del ecosistema bancario, podría intervenir en el caso.
“También habíamos solicitado en su momento la intervención del BCP. Nosotros ya hemos presentado todas las notas, hemos exigido al banco Atlas la devolución de los intereses. Caso contrario, le hemos emplazado con advertencia de denuncia ante la Fiscalía, como ellos no cumplieron, ya denunciamos también ante el Ministerio Público. Nosotros vamos a agotar todas las instancias administrativas y jurídicas si fuera necesario, para hacer lo que se tenga que hacer”, enfatizó el asesor jurídico.
RESULTADOS DE LA SEGUNDA AUDITORÍA
A su turno, la directora de la Auditoría Interna del IPS, abogada Alicia Olazar, explicó que esta segunda auditoría interna se llevó a cabo a solicitud de la máxima autoridad para ampliar el primer informe presentado por una consultoría externa contratada por la actual administración del IPS. Indicó que en ese primer informe ya se habían revelado irregularidades en la ejecución del fideicomiso.
Explicó que el Consejo instruyó ampliar el informe de la consultoría en cuanto a la parte formal del contrato de fideicomiso en sí, para comprobar las observaciones de la auditoría externa. Mencionó que este estudio les llevó varios meses, porque debieron escudriñar las documentaciones justamente para no cometer injusticias.
Señaló que al concluir el informe lograron confirmar una gran mayoría de las observaciones de la auditoría externa, sobre todo observaron las falencias de carácter formal desde la planificación, la formalización y la ejecución del contrato en cuanto a documentos.
Indicó que el principal hallazgo es el incumplimiento contractual por ambas partes, tanto por parte del banco Atlas como de funcionarios de la administración en su momento del IPS, que tenían a su cargo el control de las documentaciones.
Recordó que originalmente en el año 2017, cuando se iniciaron los estudios para la formalización de este fideicomiso, su objetivo era la construcción de cuatro hospitales que eran necesarios: Hospital Ingavi, el Hospital Hemato-Oncológico, el Hospital Día y el Policlínico. Indicó que se contrató a una consultoría para que haga el estudio previo.
Explicó que esta consultoría realizó los cálculos correspondientes, el monto era de 828 mil millones, que tenían que ser distribuidos para la construcción de esos cuatro hospitales.
“Por el camino, mientras la proforma se fue ajustando, eran remitidos los antecedentes al banco Atlas, volvían al IPS, se fueron ajustando. En algún momento de ese proceso se incluyó un ítem más a esas cuatro obras que decía ‘Otros establecimientos de salud’, generando un descalce en los recursos previstos, que trajo como consecuencia que los cuatro hospitales no se terminen y se realizaron en su lugar obras de mantenimiento”, precisó.
SOLICITARON INFORMES
Explicó que la Auditoría Interna solicitó información al banco Atlas, a la Superintendencia de Bancos, a la Fiscalía; internamente también a la Gerencia de Administración y Finanzas, con el fin de determinar cuál fue el momento y a instancia de quién se incluyó, o quién solicitó la inclusión de ese punto 5, porque en realidad esa inclusión fue una mala decisión.
“Buscamos la manera de armar ese rompecabezas, analizando todos los informes, concluimos que ese pedido no partió del IPS. No tenemos al menos documento que respalde, que fue el IPS el que haya solicitado la inclusión del ítem 5. Esa proforma del contrato cuando se fue al banco para su verificación y supervisión no tenía el punto 5, pero cuando regresó del banco al IPS para la aprobación por parte del Consejo ya estaba incluido ese punto 5 y así se aprobó y así se firmó el contrato”, acotó.
Olazar destacó que han detectado que a partir de la inclusión de ese punto 5 dentro del contrato, que no figuraba inicialmente, fue cuando surgieron en cadena las demás falencias formales que generaron las diversas irregularidades.

