El Consejo de la Unión Europea aprobó ayer la firma del acuerdo con el Mercosur, con lo que concluyó una etapa de negociaciones para uno de los acuerdos comerciales más grandes de la historia. La firma de este acuerdo comercial se realizará el sábado 17 de enero en Asunción, según lo confirmó el ministro de Relaciones Exteriores, Rubén Ramírez Lezcano, en una comparecencia virtual la tarde de este viernes.
En medio de fuertes presiones de sectores productivos y agrícolas de Francia e Italia, el bloque europeo concluyó con la mayoría necesaria para la aprobación de la firma del acuerdo, que ahora deberá ser ratificado por los Congresos de los países miembros del Mercosur, Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay y también de los europarlamentarios. Este acuerdo vincula a dos bloques que crea un mercado de 720 millones de habitantes, más de USD 100.000 millones anuales y un PIB per cápita de USD 34.000, según los detalles que dio a conocer el canciller paraguayo.
El documento consta de tres capítulos: comercial, político y de cooperación. El punto más contendido fue el comercial, con reclamos por parte de productores agrícolas europeos sobre las facilidades arancelarias para productos de América del Sur que no están sometidos a las mismas normas de producción. El ministro Ramírez Lezcano señaló vía Zoom que este pacto “es el principio que nos va a permitir crecer, mejorar el ingreso de nuestros empresarios, de forma que estamos avanzando en una negociación que tuvo muchísimos desafíos y, por lo tanto, es un momento histórico”, indicó el secretario de Estado. Entre los beneficios adicionales de los que goza Paraguay se encuentran una cuota de 50.000 toneladas de azúcar y de 1.500 toneladas de carne porcina, además de una cuota para aumentar la exportación de autopartes fabricadas en nuestro país.
CALMAR A EUROPEOS
Para calmar la ira de agricultores y ganaderos, temerosos del impacto que tendría la reducción de aranceles, la Comisión diseñó una serie de cláusulas y concesiones en los últimos meses. “Las prioridades agrícolas han estado en el núcleo” de las negociaciones, y “hemos negociado como locos”, destacó el jueves Olof Gill, uno de los portavoces de la Comisión Europea, informa la agencia France Press. Entre las medidas, la Comisión anunció en setiembre una serie de garantías para sus sectores cárnico, avícola, del arroz, la miel, los huevos y el etanol, limitando el cupo de productos latinoamericanos exentos de arancel e interviniendo en caso de desestabilización del mercado. En diciembre, la Comisión anunció además que abrirá una investigación si el precio de un producto del Mercosur es al menos un 5 % inferior al de la misma mercancía en la UE, y si el volumen de importaciones aumenta más de un 5 %. El ejecutivo europeo se comprometió igualmente a legislar sobre los residuos de pesticidas en las importaciones, un aspecto que los agricultores denuncian como indicador de una “competencia desleal”.
“Equilibramos nuestros intereses”
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, expresó su confianza en que el acuerdo UE-Mercosur pueda traer “beneficios a muchas áreas”, subrayando que las potenciales ventajas del mismo para la industria y las exportaciones del país transalpino no podían ser a costa de los agricultores italianos, para los que asegura haber conseguido resultados “muy importantes”.
“Aprobamos el acuerdo del Mercosur, lo que significa que equilibramos nuestros intereses claramente divergentes entre la protección de los agricultores y el impulso proveniente del sistema industrial y, por supuesto, de otros sectores”, dijo. “Por lo tanto, espero que el acuerdo pueda traer, como creo, beneficios a muchas áreas, y esperamos que para todos”, ha celebrado.
“Es un hito en la política comercial”
Friedrich Merz, el canciller alemán y por tanto jefe de gobierno de la República Federal, afirmó que el acuerdo entre la UE y el Mercosur “es un hito en la política comercial europea” y una clara señal de la soberanía estratégica y capacidad de acción.
“Esto es positivo para Alemania y para Europa”, ha celebrado el político alemán, aunque también ha lamentado que los 25 años de negociaciones necesarios “fueron demasiado tiempo”, por lo que ha afirmado que la UE necesita avanzar con mayor rapidez. La mayoría de los dirigentes europeos se mostraron a favor del acuerdo pues coinciden que el tratado de libre comercio entre los Veintisiete y Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay representa una gran oportunidad para todas nuestras empresas.

