El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, mantuvo una conversación con el presidente de la República del Paraguay, Santiago Peña, en la que abordaron temas centrales vinculados a la seguridad hemisférica y a la defensa de la democracia en la región. El diálogo se dio en un contexto de creciente preocupación internacional por la situación política e institucional en Venezuela y el avance de regímenes autoritarios en América Latina.

Durante la conversación, Rubio se refirió a la captura de los fugitivos acusados Nicolás Maduro y Cilia Flores, un hecho que, desde la perspectiva estadounidense, representa un paso significativo en la lucha contra la impunidad y el crimen transnacional. El jefe de la diplomacia norteamericana destacó además el rol de Paraguay como un aliado firme en los esfuerzos por fortalecer la seguridad regional y promover el respeto al Estado de derecho.

El secretario de Estado agradeció explícitamente el respaldo del Gobierno paraguayo a las iniciativas destinadas a consolidar un hemisferio más seguro, subrayando la importancia de la cooperación entre países que comparten valores democráticos. En ese sentido, Rubio resaltó que la colaboración entre Estados Unidos y Paraguay es clave para enfrentar desafíos comunes como el narcotráfico, el terrorismo, la corrupción y las redes criminales que operan más allá de las fronteras nacionales.

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PEÑA REAFIRMA COMPROMISO

Por su parte, el presidente Santiago Peña reafirmó el compromiso de Paraguay con la democracia, la libertad y el bienestar de los pueblos del continente. A través de un mensaje institucional, el mandatario subrayó que los valores compartidos con Estados Unidos constituyen la base de una relación bilateral sólida y estratégica. Peña coincidió en la necesidad de trabajar de manera conjunta para promover la seguridad, la estabilidad política y la prosperidad económica en la región.

Este intercambio entre ambos líderes refleja una convergencia clara en materia de política exterior y una visión común frente a los desafíos que enfrenta América Latina. En un escenario regional marcado por tensiones, crisis institucionales y amenazas a la gobernabilidad democrática, la coordinación entre países afines se presenta como un factor determinante para preservar el orden democrático y garantizar un futuro de mayor estabilidad para la región.

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