El presidente de la República, Santiago Peña, promulgó ayer la reforma del transporte público en el Área Metropolitana, que tiene como fin la modernización del servicio a través de tecnologías innovadoras, modelos de gestión sostenibles y un enfoque que prioriza el bienestar de los usuarios.
“La promulgación de esta ley simboliza la construcción de un Paraguay gigante, implementar políticas de Estado porque llegar a este punto solamente encuentra problemas, dificultades, porque tenemos todos el temor, usuarios, empresarios y el Gobierno en saber si esta reforma funcionará y si cambiará el sistema. Hay muchas incertidumbres en este camino, pero a partir de ahora tenemos que empezar a construir certezas“, comentó Peña durante un acto en Mburuvicha Róga.
La normativa impulsada por el gobierno de Peña apunta, mediante el fortalecimiento del sistema, a brindar a los ciudadanos un servicio más seguro, accesible y confiable, con mejores tiempos de viaje y mayor previsibilidad.
La ley estipula que el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) será el encargado de elaborar, proponer y ejecutar las políticas y disposiciones del Ejecutivo, referente a las obras públicas y el transporte. Por otra parte, declara como imprescindible el servicio del transporte público metropolitano de pasajeros, y como tal, las empresas deben garantizar su prestación continua y regular.
Además, la normativa establece que las concesiones del servicio de transporte público metropolitano de pasajeros se deberán otorgar por medio de un contrato y previa licitación pública.
Detalla que los buses no podrán contar con más de 15 años de antigüedad, y que el contrato de prestación de servicios tendrá una duración máxima de 15 años y una mínima de 7 años, con el fin de buscar dar seguridad a los operadores para planificar inversiones y mantenimiento.
La ley impulsa la creación de un fideicomiso a ser administrado por la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) para el financiamiento del servicio de transporte público.

