- Nueva York. Estados Unidos. AFP. Europa Press
El derrocado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se declaró ayer lunes no culpable en su primera comparecencia ante la Justicia en Nueva York, dos días después de su captura en Caracas en una poderosa operación militar de Estados Unidos.
Ante el juez, Maduro, de 63 años, afirmó que sigue siendo el presidente de Venezuela. Está acusado de traficar cocaína a Estados Unidos al igual que su esposa, Cilia Flores, de 69 años y que también se declaró no culpable.
“No soy culpable, soy un hombre decente, sigo siendo el presidente de mi país”, dijo Maduro en español, según medios. Aseguró haber sido “secuestrado” en su casa en Caracas. A su vez, Flores declaró: “Soy inocente, completamente inocente”.
El juez Alvin Hellerstein fijó la próxima audiencia para el 17 de marzo. Mientras tanto, ambos permanecerán encarcelados en Nueva York. Sus respectivos equipos legales han indicado que “en este momento” no solicitarán la libertad condicional. El abogado de Maduro ha informado al juez de que tiene “algunos problemas de salud que requerirán atención”, mientras que el de Flores ha denunciado que sufrió “lesiones importantes durante su secuestro”.
Esta comparecencia, que ha durado menos de una hora, ha estado encabezada por el juez Hellerstein, de 92 años y confirmado en el puesto en 1998, durante el mandato de Bill Clinton. La próxima audiencia será el sábado 17 de marzo a las 11:00 (hora local, 17.00 hora peninsular española).
El mandatario venezolano está acusado de cargos de conspiración narco-terrorista, según el pliego de cargos, que cita el Título 21 Sección 960.ª del Código Penal de Estados Unidos. El pliego recoge también un cargo de “fabricación, distribución o entrega de una sustancia controlada”. En concreto se refiere a la posesión de cinco kilogramos de una sustancia con una cantidad detectable de cocaína. Asimismo, está acusado de conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras o artefactos destructivos y conspiración para posesión de ametralladoras o artefactos destructivos.
ABOGADO DE ASSANGE
Una figura conocida en el mundo de la defensa en juicio es el que fue contratado por el expresidente Maduro para defenderlo ante la corte estadounidense en Nueva York. Se trata del reconocido penalista Barry Pollack, quien representó durante varios años al fundador de Wikileaks, Julian Assange, consiguiendo recientemente su liberación. Pollack cuenta con más 30 años de experiencia en defensa penal y está especializado en casos de seguridad nacional, espionaje y delitos financieros. Se graduó con honores de la Universidad de Indiana en 1986 y de la Facultad de Derecho de Georgetown en 1991. Por su parte, el abogado Mark Donnelly, especializado en delitos económicos y exfiscal del Departamento de Justicia, es el que representará a Flores durante este proceso judicial. Ambos abogados ya participaron ayer de la audiencia que se realizó ante el juez Alvin Hellerstein, quien los convocó de nuevo a otra audiencia el 17 de marzo próximo.
“La libertad está cada vez más cerca”
La opositora venezolana María Corina Machado manifestó ayer que la captura de Nicolás Maduro es “un paso enorme que marca la inevitabilidad e inminencia de la transición” en el país latinoamericano. Así, ha aplaudido al “bravo pueblo de Venezuela” que ha salido a las calles “en 30 países y 130 ciudades del mundo” para celebrar el desalojo de Maduro del poder. “La libertad de Venezuela está cerca y pronto vamos a celebrar en nuestra tierra. Vamos a gritar, orar y abrazarnos en familiar, porque nuestros hijos regresarán a casa”, ha expresado a través de su perfil en la red social X. La Nobel de la Paz, en nombre de los venezolanos, ha agradecido a la administración de Donald Trump “por su firmeza y determinación en el cumplimiento de la ley”, mientras que ha asegurado que Caracas será el principal aliado de Washington en materia de seguridad, energía, democracia y Derechos Humanos.
ONU: “Respeto a la independencia política”
El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió ayer respetar la independencia política de los Estados después de que EE. UU. capture al líder venezolano Nicolás Maduro y afirmara estar a cargo del país sudamericano. Guterres exhortó a “respetar los principios de soberanía, independencia política e integridad territorial de los Estados”, según declaraciones leídas en su nombre por la subsecretaria general Rosemary DiCarlo durante una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Venezuela. “Estoy profundamente preocupado por la posible intensificación de la inestabilidad en el país, el impacto potencial en la región y el precedente que podría sentar respecto de cómo se conducen las relaciones entre los Estados”, leyó DiCarlo, citando a Guterres.
Captura fue una “operación policial”, insiste EE. UU.
Michael Waltz, representante de Trump ante la ONU, reiteró que su país actuó de forma legítima.
- Nueva York. Estados Unido. Europa Press.
El representante de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Michael Waltz, ha defendido ayer la intervención militar en Venezuela para capturar al presidente Nicolás Maduro como una “operación policial” para hacer cumplir la ley por las acusaciones por narcotráfico que pesan sobre él “desde hace décadas”. En la sesión de urgencia del Consejo de Seguridad, Waltz ha justificado que el operativo se ha realizado contra “presidente entre comillas”, contra un “narcoterrorista ilegítimo”, y se ha preguntado qué tipo de organización es la ONU si le trata como un jefe de Estado democráticamente electo.
“Nicolás Maduro es responsable de haber perpetrado ataques contra el pueblo de Estados Unidos, por desestabilizar el hemisferio occidental y responsable de haber reprimido de manera ilegítima al pueblo de Venezuela”, ha incidido. “No estamos ocupando un país. Se trata de una operación policial para hacer cumplir la ley y respetar las acusaciones vigentes desde hace décadas”, ha argumentado Waltz, quien ha comparado la captura de Maduro con la del dictador panameño, Manuel Noriega, en 1989, tras haber operado como agente de la CIA. El embajador estadounidense ante la ONU ha asegurado que existen “evidencias abrumadoras” de las acusaciones que le imputa Estados Unidos y que serán presentadas “de manera abierta” durante el proceso judicial que Maduro y esposa, Cilia Flores, tienen ante sí.
El Consejo de la ONU fue escenario de posiciones muy exacerbadas y de condena a la acción militar de EE. UU. en Caracas el sábado último.

