El presidente del Congreso Nacional, Basilio “Bachi” Núñez, anunció que, junto a otros legisladores de la Cámara Alta, presentará hoy un proyecto de ley que busca reglamentar el artículo 189 de la Constitución Nacional, el cual establece la figura de la senaduría vitalicia para los expresidentes de la república electos democráticamente.
Dicho artículo constitucional dispone que los exmandatarios acceden automáticamente a la condición de senadores vitalicios, salvo en los casos en que hayan sido sometidos a juicio político y hallados culpables. Asimismo, la Carta Magna establece con claridad que estos senadores no forman parte del cuórum, tienen derecho a voz pero no a voto en las sesiones del Senado, y gozan de fueros especiales derivados de su investidura.
Estos fueros implican que los expresidentes no pueden ser procesados judicialmente sin que previamente se levanten dichas garantías, un punto que históricamente ha generado debates políticos y jurídicos en torno al alcance real de la senaduría vitalicia y a la necesidad de una reglamentación más precisa que evite interpretaciones discrecionales.
CONF ORME A LO ESTABLECIDO EN EL ARTÍCULO 203
El anuncio fue realizado por el legislador a través de sus redes sociales oficiales, aunque sin brindar mayores detalles sobre los aspectos específicos que serán abordados en la propuesta. No obstante, Núñez adelantó que el proyecto será presentado conforme a lo establecido en el artículo 203 de la Constitución Nacional, que faculta al Congreso a dictar leyes reglamentarias para la correcta aplicación de los preceptos constitucionales.
En el mismo mensaje, el titular del Congreso expresó su expectativa de contar con el respaldo mayoritario de la Cámara de Senadores para la aprobación del proyecto y su posterior sanción, en un contexto en el que la figura de la senaduría vitalicia vuelve a instalarse en la agenda pública.
La iniciativa legislativa será presentada a pocos días del inicio del receso parlamentario, previsto a partir del 21 de diciembre y que se extenderá hasta el 1 de marzo del próximo año. Una vez ingresado formalmente, el proyecto deberá ser remitido a las distintas comisiones asesoras del Senado para la emisión de los dictámenes correspondientes, antes de su eventual tratamiento en sesión plenaria.

