• Por Richard Moreira
  • Enviado especial

Esa es la síntesis del mensaje que dejó el canciller taiwanés durante una entrevista colec­tiva con periodistas paragua­yos, realizada recientemente en Taipéi. Allí, Lin recordó su segunda visita oficial al país, realizada en julio pasado, donde afirmó que la alianza bilateral entra en una fase de desarrollo más ambiciosa y estructural. Según dijo en la sede del Ministerio de Rela­ciones Exteriores taiwanés, su misión actual es promover “seguridad nacional, coope­ración tecnológica y econó­mica”, todo bajo un mandato claro de su presidente Lai Ching-te: enfocarse “en la prosperidad, la seguridad y la economía”.

El secretario de Estado des­tacó ante la prensa paraguaya que ambos países ya avanzan en una diplomacia económica orientada a resultados tan­gibles. “Hay ocho proyectos para que nuestros aliados diplomáticos alcancen una prosperidad parecida a la de Taiwán”, señaló, subrayando que el objetivo es “hacer y compartir prácticas exito­sas y replicarlas en los países aliados”. En el caso de Para­guay, añadió, se trata de desa­rrollar “proyectos a medida para su crecimiento”.

Lin Chia-lung, canciller taiwanés

El canciller enumeró los pilares de esta cooperación renovada: redes inteligen­tes, nuevas energías, medi­cina y agricultura, además de una apuesta decisiva por la innovación industrial. Mencionó el avance del par­que inteligente que se habi­litó en Minga Guazú en julio pasado, diseñado para impulsar una “doble transi­ción digital en inteligencia artificial y redes 5G”.

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En materia sanitaria, cele­bró el despliegue del sistema de gestión sanitaria HIS en nuestro país: “Hoy está operativo en 120 hospitales públicos de Paraguay, per­mitiendo atención médica y sanitaria a distancia”. Tam­bién reiteró el respaldo a la Universidad Politécnica Tai­wán-Paraguay, asegurando que “Paraguay está en el camino correcto”, al apostar por la educación de alta pre­paración.

APOYO EN ÁREA TECNOLÓGICA

El eje tecnológico fue el más contundente. Lin afirmó que el Gobierno paraguayo “quiere prosperar en inteli­gencia y desarrollo de indus­tria de semiconductores y centros de datos de IA”, y aseguró que Taiwán tiene la capacidad para acompañar ese salto. “Taiwán puede asistir para que Paraguay sea un gigante de la IA en la región”, remarcó. Recordó la propuesta del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien sostiene que Paraguay está en inmejo­rable posición de poder avan­zar en este sentido.

La relación comercial tam­bién muestra señales de for­taleza. “Somos el primer importador de carne por­cina y el segundo de carne bovina paraguaya”, destacó, con un superávit de USD 300 millones a favor de Paraguay. Recordó además que la carne porcina ingresa a Taiwán con arancel cero, lo que “eleva la competitividad paraguaya”.

El canciller no evitó el con­texto geopolítico, habida cuentas de la ofensiva polí­tica y diplomática de China popular. En este sentido, el canciller recordó que las inversiones chinas en la región “terminaron en ban­carrota”, y marcó distancia: “Taiwán apoya a un país para promover el desarrollo; no es un país depredador”. Admi­tió que el crecimiento no es inmediato, pero sí sostenible. Y lanzó una metáfora que sin­tetiza la diferencia estraté­gica: “China presiona; noso­tros no regalamos pescado, lo criamos juntos”.

IDEALES EN COMÚN

A 70 años del vínculo bila­teral, Lin insistió en que la alianza Paraguay-Taiwán se sostiene sobre “ideales de democracia y libertad” y que ambos países son “comple­mentarios, trabajando jun­tos para lograr beneficios mutuos”. En ese sentido, afirmó que uno de los obje­tivos es aprovechar el Mer­cosur para que Paraguay “pueda alcanzar los mercados de Estados Unidos y Europa”.

Para Taiwán, Paraguay posee condiciones únicas: energía barata, abundante y limpia; un consumo interno reducido –“solo un tercio de Itaipú”– y un escenario ideal para el despegue industrial. Por eso, dijo, la meta es acompañar al país para que el desarrollo tecnológico deje de ser pro­mesa y se convierta en polí­tica de Estado.

Con Lin Chia-lung, la rela­ción bilateral abandona la figura clásica del “socio leal” para entrar en una etapa más audaz: la de un motor tecno­lógico compartido que busca transformar la economía paraguaya y consolidar un nuevo equilibrio geopolítico en la región.

LA RELACIÓN CON EL PARAGUAY ES CLAVE

François Wu, vicecanciller

En una reunión con periodis­tas paraguayos, el viceminis­tro de Relaciones Exteriores de Taiwán, François Wu, rati­ficó que las relaciones entre Paraguay y la isla de Formosa “son clave y vitales” para el Gobierno de la nación asiá­tica. Agradeció el apoyo para­guayo en los foros internacio­nales y afirmó que Taipéi está comprometido con ampliar el intercambio comercial y fomentar nuevas inversiones en el país. Aclaró, sin embargo, que el Gobierno taiwanés actúa solo como puente entre Paraguay y las empresas de su país, y no como inversor directo.

Consultado sobre por qué Taiwán no compra soja de forma directa al Paraguay, Wu aseguró que su gobierno retomará las negociaciones con el sector privado de nuestro país para con­cluir con la importación del principal producto paraguayo, dada su importancia estratégica para la economía nacional. “Daremos mayor atención a este sector clave”, subrayó.

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