Una comitiva de autoridades nacionales mantuvo una reunión considerada “altamente productiva” con el subsecretario de Estado de los Estados Unidos, Christopher Landau, y con el equipo técnico del Departamento de Estado, en el marco de la conmemoración del aniversario del histórico laudo Hayes, que consolidó la soberanía territorial del Paraguay tras la Guerra de la Triple Alianza.
Durante el encuentro se abordaron temas claves de la relación bilateral, entre ellos el análisis sobre la influencia china en la región, los desafíos de seguridad hemisférica y las oportunidades de cooperación futura entre ambos países.
La delegación paraguaya presentó además el informe final de la Comisión Bicameral de Investigación, documento que generó “interés y aprecio” por parte de los funcionarios estadounidenses, según destacaron los presentes.
“Fue una reunión franca, de alto nivel y con resultados muy positivos. Existe un claro interés común en fortalecer la alianza estratégica entre Paraguay y los Estados Unidos”, señaló el senador y presidente del Congreso, Basilio Núñez.
REPRESENTACIÓN PARAGUAYA
La delegación estuvo integrada por los senadores Basilio Núñez, Antonio Barrios, Natalicio Chase, Patrick Kemper y Dionisio Amarilla; el embajador paraguayo en Washington, Gustavo Leite; el ministro de Urbanismo y Vivienda, Juan Carlos Baruja; y el asesor jurídico del Congreso Nacional, Sergio Godoy.
La presencia de representantes legislativos, diplomáticos y del Poder Ejecutivo dio a la reunión un carácter multidimensional, permitiendo abordar tanto cuestiones políticas como de cooperación técnica y estratégica.
CONTEXTO HISTÓRICO Y SIMBÓLICO
El viaje se desarrolló en coincidencia con un nuevo aniversario del laudo arbitral del presidente estadounidense Rutherford B. Hayes, decisión que en 1878 otorgó a Paraguay una vasta extensión del Chaco, reforzando un lazo histórico que hoy sigue siendo un pilar de la diplomacia bilateral.
La comitiva paraguaya calificó el encuentro como un “nuevo capítulo” en la relación bilateral, destacando que la respuesta del Departamento de Estado abre puertas para futuros proyectos conjuntos

