A 13 años del luctuoso episodio que marcó de negro la historia del Paraguay, hoy las tierras de la Colonia San Óscar Romero, ex Marina Cue, del departamento de Canindeyú, celebró la reconciliación del pueblo paraguayo. Al respecto, el presidente de la República Santiago Peña destacó este gesto señalando que el odio no permitirá levantar a este gigante que todos los paraguayos están buscando reconstruir.
El mandatario encabezó el acto donde se procedió a la entrega de los primeros 82 títulos de propiedad a los agricultores colonos de estas tierras, que por años pelearon e incluso propició que aquel 15 de junio de 2012 marcara uno de los episodios más nefastos en la historia del Paraguay, donde 11 campesinos y 6 policías cayeron muertos tras un enfrentamiento armado dentro de la lucha por la tenencia de la tierra.
Tras 13 años, el gobierno de Peña inició el proceso de titulación y en la fecha 82 familias ya son las primeras beneficiadas. Este acto no solo sirvió para la entrega de los documentos, sino que marcó el abrazo de reconciliación entre los familiares de las víctimas. Darío Acosta, presidente de la Comisión de Fomento y Desarrollo de la colonia San Óscar Romero, entregó una bandera al comandante de la Policía Nacional, Carlos Benítez, en un gesto de reconciliación entre los campesinos y la Policía Nacional. El presidente de la República destacó la presencia del jefe de Gabinete Militar, el general de Div. Alcides Lovera Ortiz, cuyo hermano, el subcomisario Erven Lovera, había fallecido en ese lugar.
“Nunca más tenemos que permitir que un compatriota termine con la vida de otro, esa es la reflexión que nos trae este día especial. El odio nunca nos va a llevar a trabajar por ese gigante que todos los paraguayos queremos reconstruir. Es muy especial este encuentro, porque el jefe del Gabinete Militar, que perdió también a su hermano aquí, su presencia también fue importante acompañando este proceso”, resaltó.
GESTO SIGNIFICATIVO
El mandatario reconoció que si bien el dolor por la pérdida de las vidas humanas es ireemplazable, llegar a este momento es muy significativo e importante. Señaló que muchos le decían que este tema era difícil de resolver, a pesar de eso, luchó y gracias a la intercepción del papa Francisco ante Dios, se abrieron los caminos para que comience el proceso de solución. A su turno, el comandante de la Policía Nacional, Carlos Benítez, agradeció el gesto que recibió en nombre de los campesinos y de los héroes que dieron sus vidas, comprometiéndose a honrar trabajando en pos de la paz el progreso, el desarrollo de todo el pueblo paraguayo.
“Tenemos la mejor predisposición de servir a todo el pueblo paraguayo y reiterar que no somos ni seremos una amenaza armada contra la sociedad, sino que seremos sus garantes y protectores. Celebro este punto de inflexión que nos encuentra unidos entre la sociedad civil y su Policía Nacional, porque somos sus servidores”, remarcó.
LO QUE SUCEDIÓ EN MARINA CUE
El 15 de junio de 2012, en la localidad de Marina Cue, distrito de Curuguaty, departamento de Canindeyú, Paraguay, se produjo un enfrentamiento armado entre campesinos y policías durante un operativo de desalojo. El hecho dejó un saldo trágico de 17 muertos: 11 campesinos y 6 policías, y desencadenó una crisis política que terminó con la destitución del presidente Fernando Lugo una semana después.
Marina Cue era una propiedad en disputa entre el Estado paraguayo y la empresa Campos Morombí. Campesinos sin tierra ocupaban esas tierras desde hacía semanas, alegando que eran propiedad pública y exigían su reforma agraria. El 15 de junio, un contingente de 324 policías, con apoyo de grupos especiales, fue enviado a desalojar el campamento campesino por orden de la Fiscalía de Curuguaty Cuando los agentes ingresaron al lugar, se desató un tiroteo cuyas circunstancias nunca fueron totalmente esclarecidas. Murieron seis policías, entre ellos, el subcomisario Erven Lovera y once campesinos. Hubo decenas de heridos y varios detenidos. El hecho fue el detonante inmediato del juicio político contra el presidente Fernando Lugo, acusado por el Congreso de “mal desempeño de sus funciones” por haber permitido el conflicto.
El proceso concluyó el 22 de junio de 2012 con su destitución y el ascenso del vicepresidente Federico Franco. La masacre de Curuguaty sigue siendo uno de los episodios más oscuros y divisivos de la historia democrática paraguaya.
“Un Paraguay con rostro más humano, solidario y de paz”
La diputada colorada Cristina Villalba celebró la primera entrega de los 82 títulos de propiedad a pobladores de la comunidad San Óscar Romero, ex Marina Cué, del departamento de Canindeyú.
Villalba resaltó que este acto traspasó fronteras, y posiciona al Paraguay en el mundo con rostro más humano, solidario y de paz.
La legisladora representante del decimocuarto departamento del país, recordó que la comunidad de Marina Cué pasó por un proceso largo, sufriendo por el trágico episodio que marcó la lucha por la tenencia de la tierra.
Destacó que el gobierno de Santiago Peña y Pedro Alliana lograron brindar una solución histórica y salda una deuda social con la titulación de las tierras a la emblemática colonia Marina Cué, actual san Óscar Romero, que proyecta al Paraguay en el mundo con una nueva imagen.
OBRAS DE ELECTRIFICACIÓN DE SAN ÓSCAR ROMERO
La Administración Nacional de Electricidad (Ande) entregó las obras de electrificación en la colonia San Óscar Romero (Ex Marina Cué), del distrito de Curuguaty, Canindeyú. De esa manera, después de 21 años, un total de 203 familias de esta histórica colonia, acceden por primera vez a la energía eléctrica trifásica, segura y confiable.
“Con esta acción, contribuimos al desarrollo social y productivo de la comunidad y fortalecemos la equidad territorial”, escribió en sus redes sociales el presidente de la Ande, Ing. Félix Sosa. Rolando Antúnez, presidente de la comisión Proelectrificación, agradeció al gobierno por el logro en el acceso a la energía eléctrica.

