Alicia Pomata Gunsett juró ayer como nueva ministra de la Mujer, señalando que uno de sus ejes será la lucha con­tra la violencia hacia la mujer y que continuará con los proyectos de su antecesora, Cynthia Figueredo, quien renunció ayer por motivos personales. La médica asu­mió el cargo en un acto en el Palacio de Gobierno, ante el presidente Santiago Peña, y tomará posesión hoy, tras cerrar su función como coor­dinadora general del Despa­cho de la Oficina de la Primera Dama (OPD).

“La mayoría de los proyec­tos tendrán continuidad, pero pretendo imponer una impronta propia y con un equipo técnico para lle­gar a territorio de manera más abarcativa, inclusiva en beneficio de las mujeres”, dijo Pomata en una conferencia de prensa.

DESTACADA LABOR

Reconocida por su desta­cada labor en la lucha contra el cáncer, Pomata fue la primera mujer en dirigir el Programa Nacional de Con­trol del Cáncer (Pronac) del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, llevando adelante las políticas públi­cas orientadas a la prevención y tratamiento en hospitales públicos del país, así como la representación del país ante organismos internacionales.

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La alta funcionaria de Estado aseguró que bajo su gestión se prioriza con fuerza la lucha contra la violencia femini­cida. “Esto es un problema muy doloroso, es un flagelo que debemos atacar como política de Estado. Tenemos una ley poderosa, que habla de la responsabilidad del Estado y la Justicia. Desde el Ministe­rio de la Mujer queremos ser una puerta de entrada para que las mujeres accedan a la justicia, pero también vamos a trabajar en la prevención, promoción y en las campañas de sensibilización”, comentó.

ERRADICAR VIOLENCIA

Afirmó que la erradicación de la violencia “será uno de los puntos más importantes en mi gestión, quiero decirle a las mujeres que estoy de su lado, estoy para apoyarlas, defenderlas y para que ya no tengamos que lamentar nin­gún tipo de violencia, no solo la feminicida, sino erradicar todo tipo de violencia contra las mujeres”.

Por otra parte, el vocero pre­sidencial Guillermo Grance informó que la renuncia de Figueredo obedece a “razones particulares y profesionales”. La aclaratoria surge teniendo en cuenta las versiones de que bajo la gestión de la exministra se registraron casos de nepo­tismo y maltrato. “Veremos si existieron denuncias, vamos a interiorizarnos del área admi­nistrativa, de los programas”, manifestó Pomata.

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