El juez en lo civil y comer­cial de Asunción, Juan Francisco Blanco, hizo lugar a una medida cau­telar presentada por la firma itti SAECA e itti USA, LLC y ordenó la paralización de la fusión entre los bancos Atlas y Familiar hasta que se deter­mine, mediante pericias, que no se afecten los derechos de propiedad intelectual de itti en su calidad de licenciante de sotfware ITGF.

La Justicia hizo lugar a la medida cautelar y ordenó al Banco Central del Paraguay (BCP) “se abstenga de pronun­ciarse respecto del proceso de fusión por consolidación entre banco Atlas SA y Banco Fami­liar que involucra la puesta en producción del nuevo core ban­cario de las entidades fusiona­das hasta tanto se determine, a través de pericias técnicas, que este no se afecta derechos de propiedad intelectual de itti en su calidad de autor y licen­ciante del software ITGF”, señala la resolución.

Asimismo, mediante la reso­lución judicial se tiene por suspendida la fabricación del nuevo core bancario de la enti­dad que resulte de la fusión del banco Atlas con el Banco Familiar hasta constatar que el software no está siendo usado como fuente de propie­dad intelectual de itti; es decir, no sean objeto de un plagio.

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Con la presente determinación el proceso de fusión se paraliza de manera indefinida, hasta tanto se realicen las diligencias en salvaguarda de los derechos de propiedad intelectual de itti respecto del software.

Igualmente, ante la inmi­nencia del quebrantamiento de los derechos de itti por las irregularidades, la decisión judicial busca que no se pro­duzca la traslación del sof­tware a la nueva entidad fusionada en abierta contra­dicción con el contrato. En esas condiciones, se torna inviable la fusión, debido principalmente a las irre­gularidades a las que habría incurrido el banco Atlas en el manejo de su software madre (core bancario), que perte­nece a itti.

Resolución del juez Blanco

COMPLEJA COYUNTURA

La mala praxis de la enti­dad bancaria perteneciente al Grupo Zuccolillo con res­pecto a los derechos de propie­dad intelectual le sitúan hoy en una compleja coyuntura que pone en jaque los derechos legítimos de autor de la com­pañía itti.

Los abogados de itti habían señalado que la relación comercial entre la firma y el banco Atlas data de hace 21 años, mientras que el incum­plimiento del contrato se registró en los últimos 4 años. Según pudieron constatar los peritos de la firma tecnológica, la magnitud del daño es impor­tante: más de 37.000 líneas de código incorporadas encima de la materia prima, la base que el contrato autorizaba a usar.

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