Políticos opositores que rondaron siempre el fracaso, entre ellos varios oenegeros que se quedaron sin el sueldo proveniente de la agencia Usaid, declarada corrupta por el Gobierno de EE. UU., terminaron contaminando la convocatoria que se había atribuido a la llamada Generación Z. Estos aprovechadores se movieron con los mismos intereses mezquinos de siempre: tumbar gobiernos de los que no pueden formar parte por falta de votos, evidenciaron estar ávidos de violencia en busca del poder que las urnas le denegaron.
Una vez más la coalición mediática de partidos de la oposición y oenegeros fueron contra el Gobierno y sus aliados, pero aprovechando una marcha juvenil que pudo haber sido genuina en su desarrollo sino se hubieran colgado los oportunistas de siempre.
Enviaron a sus operadores políticos para hacer una serie de sketch, entre ellos el alusivo a la reiterada narrativa de los “sobres del poder”, pero solo sirvió para el ridículo ya que ni el relato tenía sustento y uno de los actores que, de primera aparentaba ser un joven indignado sin objetivos proselitistas, resultó ser un político: el concejal de San Lorenzo por el partido País Solidario del equipo del diputado Raúl Benítez y otros. Es decir, fueron claras las intenciones políticas detrás de la iniciativa en la que usaron como prenda a los jóvenes.
Rápidamente, las redes sociales fueron identificando varios casos de emisarios políticos que se mimetizaron entre los jóvenes, espantando adherentes que pudiera haber y llevando así al fracaso la convocatoria con una escasa participación y una lista desatinada de reclamos.
Esta es una de las razones por la que no hubo ni 500 personas en la Plaza de Armas, que debió estar colmada de manifestantes si el descontento fuera generalizado y si hubiera razones legítimas para salir a protestar.
APROVECHADORES
Oenegeros como Esther Roa, de profesión escrachadora selectiva, beneficiada con honorarios provenientes de la declarada agencia corrupta Usaid, mediante su aliado en Paraguay, el Centro de Información y Recursos para el Desarrollo (CIRD), también marcó su “presencia” en la manifestación. Es sabida la condición política de la señora que fue candidata a diputada por el Partido Febrerista en las últimas elecciones generales.
Fátima Rallo, conocida militante de la izquierda paraguaya cuya foto trascendió en el 2020 junto con el colombo-venezolano Raúl Reyes, considerado autor intelectual del secuestro y asesinato de Cecilia Cubas.
Hasta la abogada de los González Daher, clan tan perseguido por los activistas opositores, sponsoreados en su momento por Usaid, aparecieron detrás de los manifestantes, que habían quedado presos por el disturbio que ejecutaron en las calles del centro de Asunción. Lejos de apoyar, boicotean cualquier iniciativa con la ambición del poder que no son capaces de conquistar con el voto de la mayoría.

