“Ellos han identificado que el título de propiedad es la base de toda política de desarrollo rural”, expresó el titular del Indert.

El presidente del Ins­tituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra sostuvo que actual­mente existe un importante reconocimiento de diferentes gremios de producción, tanto del sector ganadero, como de la agricultura, por varios elemen­tos en común sobre la política de titulación masiva de tierra que está impulsando el presi­dente Santiago Peña.

En comunicación con La Nación/Nación Media, indicó que tanto la Unión de Gremios de la Producción, como la Federación Cooperativa de la Producción han reconocido el gran trabajo que está llevando adelante esta política de titula­ción de tierra desde la adminis­tración del Gobierno nacional, a través del Indert.

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Sostuvo que, para cualquier pequeño productor, el tener el título de sus tierras es la base de los trabajos que se impulsan para realmente llevar bienes­tar al campo, que a la vez es un reconocimiento indiscutible del impacto que está teniendo la titulación masiva de tierra en los pequeños productores.

“Ellos han identificado que el título de propiedad es la base de toda política de desarrollo rural. En los tiempos moder­nos, donde el acceso al crédito es considerado por las Nacio­nes Unidas como un derecho fundamental a través de un mecanismo que se llama inclu­sión financiera; las personas no solamente tienen que poder acceder a un título de propie­dad; también el poder desarro­llarse”, señaló.

ES UN MEDIO

Al respecto, indicó que el título de propiedad es un medio para alcanzar ese propósito, que es el desarrollo rural. Pero, indicó que, si el acceso al crédito no existe, tampoco existe acceso a tecnología y a capital y, por lo tanto, las familias rurales generalmente quedan atra­padas por los bajos niveles de productividad y bajos niveles de ingresos. “Es un círculo de la pobreza en el ámbito rural”, acotó. Agregó que todos saben que para que el campo, en todas sus dimensiones, ya sean gran­des productores y pequeños productores, esté trabajando en paz, en armonía, es necesa­ria la titulación de tierra, por­que con eso comienza a dar oportunidad a las familias rurales. Luego de esto, viene la evaluación del sector privado, los gremios de producción, y de financiación.

“Es ahí cuando nos vinculamos con el sector privado mediante la alianza público-privada; tanto la Unión de Gremios de la Producción, como la Federa­ción Cooperativa de la Produc­ción hace tiempo que vienen desarrollando un experimento social justamente para verifi­car si pueden coincidir grandes productores y pequeños pro­ductores trabajando con nive­les de productividad en armo­nía”, precisó.

COLABORACIÓN

Ruiz Díaz señaló que estos grandes gremios han tomado varias asociaciones rurales de pequeños productores, donde casi el 100 % de esos grupos coincide que son colonos del Indert. Mencionó el caso de la colonia Andrés Barbero que se está titulando, así como la asociación de productores, que hoy día es una cooperativa, en la zona 1 de la colonia Maris­cal López.

“Hay diferentes casos donde se brinda oportunidad a estos pequeños productores. Nos piden al Indert la titulación de sus tierras; ellos empie­zan a negociar con los gran­des productores, quienes les ayudan a gestionar los prés­tamos para los pequeños pro­ductores. Al mismo tiempo les dan esta asistencia técnica, les fomenta el cooperativismo entre los pequeños producto­res, y luego les formaliza. Bajo ese criterio, los pequeños pro­ductores se vuelven agroex­portadores, como los grandes productores. Resultado de esos esfuerzos se está exportando o vendiendo a países de Europa, Asia”, comentó.

Por lo expuesto, Ruiz Díaz remarcó que importa, en rea­lidad, que exista el crédito, que cuenten con asistencia médica, que tengan vivienda, que ten­gan capacitación, que sus hijos estudien en escuelas técnicas.

“Todo esto con la asistencia de la Unión de Gremio de la Pro­ducción; del Gobierno, a tra­vés principalmente del Cré­dito Agrícola de Habilitación, el Banco Nacional de Fomento, Indert que entrega los títulos de la tierra, la asistencia del Ministerio de Agricultura y Ganadería. Entonces, ese es un poco el modelo que estamos llevando adelante. Además de eso, estamos trabajando con los camiones del Indert para la entrega de semillas que son donados por la UGP”, acotó.

EN FAVOR DE LAS MUJERES

Señaló que este año, se están focalizando en entregar a las mujeres jefas de hogar, las semillas de maíz para que ellas puedan cultivar, tener media hectárea de tierra y poder, además de preparar la sopa, el chipa guasu a fin de año y lograr que ellas puedan ven­der el resto de su producción.

Destacó igualmente que, en este marco, también están trabajando con la organización privada Instituto de Biotecno­logía Agrícola (INBIO), que a su vez la asociación de producto­res, la cooperativa, contó con un préstamo del Banco Nacio­nal del Fomento que estuvo respaldado por la UGP.

Con lo expuesto, el presidente Ruiz Díaz remarcó que este camino en todos los países del mundo para lograr el desa­rrollo de las familias rurales. “Nunca el enfrentamiento fue la solución para los problemas y nunca el enfrentamiento llevó al desarrollo de los países, ni bienestar de las familias. El enfrentamiento lo único que producen son pérdidas tanto materiales como pérdidas sociales”, reflexionó.

Finalmente, señaló que en el Paraguay se está viviendo un momento muy importante donde todos los casos, donde alguna vez hubo conflictos por tierra hoy lo que se ve son pro­ductores que están vendiendo su producción a través justa­mente de este nuevo enfoque de ruralidad que el presidente Santiago Peña está impul­sando. “El caso del programa Jepytaso, que brindará apoyo a los trabajadores rurales con créditos con tasas reducidas, plazos flexibles, garantías a través del Fogapy y asisten­cia técnica. Nosotros estima­mos que para el año que viene estaríamos viendo resultados impactantes, porque son prés­tamos que se le van a brindar a microemprendedores rurales”, concluyó.

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