Ante la presencia de errores ortográficos en los libros distribuidos por el Ministerio de Educación, el ministro Eduardo Petta destacó con ironía que la solución es que los chicos encuentren el error. “Que tu hijo encuentre el error en el libro, puede ser una solución”, indicó.
Asimismo, resaltó que no se puede dejar de lado todo por un simple error, lo que es imperdonable tratándose de un libro de educación, que se puede corregir entre todos. “No vamos a corregir. Vamos a hacerle encontrar el error al alumno como una tarea. Todos cometemos errores, todos somos humanos”, ratificó.
Agregó que este no es solo un error del ministro, sino que hay todo un equipo de trabajo. “Por dos o tres páginas, vamos a revisar absolutamente todo. Si hay fe de erratas, se hacen las correcciones, se encuentra el error. Juguemos con los chicos”, expresó tratando de justificar los errores muy visibles en los textos educativos.
Los problemas ortográficos y de concordancia en los libros distribuidos por el MEC se presentan en varias páginas y no solo en el libro de matemáticas del primer grado como fue publicado en los medios de prensa, sino que también en varios textos del primer y segundo ciclos. Los mismos fueron impresos tanto en Mercurio SA como en Industrias Gráficas Nobel SA.
REACCIONES
No se hicieron esperar las reacciones que se generaron en contra del ministro en las redes sociales donde se burlaron y lo trataron de “burro” e improvisado. Una lectora dijo: “Dios mío este señor ya no sabe cómo tapar la mediocridad en la que vive. Y así es como se maneja la educación con este tipo de personaje que nada entiende de este ministerio. Qué pena por nuestros niños y jóvenes”.
NARCISISMO
Así también, la alabanza hacia sí mismo en el prólogo del libro “Semillita” generó todo tipo de comentarios hacia su persona, donde menciona: “El material así concebido es aprobado hace 50 años por resolución ministerial N° 35 del 6 de febrero de 1970, curiosamente el día exacto de la historia que nace el actual ministro de Educación Eduardo Petta San Martín”. De un narcisismo total.

