El ministro de Relacio­nes Exteriores, Anto­nio Rivas Palacios, y el presidente de la Ande, Luis Villordo, anunciaron ayer en Palacio de López, la presen­tación de los miembros de los grupos de trabajo estableci­dos y el cronograma de reu­niones de trabajo en torno a la renegociación con el Bra­sil del Anexo C del Tratado de Itaipú. Esto ocurre al día siguiente de la reunión con el canciller brasileño, Ernesto Araújo.

Tanto el canciller, como el presidente de la Ande y el jefe de Gabinete, Juan Ernesto Villamayor, com­partieron con el presidente Mario Abdo toda la informa­ción y las acciones previstas con Brasil en el caso relacio­nado con la hidroeléctrica binacional. Rivas y Villordo serán los principales voceros del equipo negociador para­guayo.

El canciller Rivas, coordi­nador del grupo negociador, explicó que tras la confor­mación del equipo negocia­dor definitivo y la integra­ción de los grupos de trabajo en las áreas económica, técnica, judicial y comer­cial, ahora se procederá de acuerdo con el cronograma de trabajos.

A través de estos grupos se analizará “la gran cantidad de variables que están en la agenda” para la revisión del Anexo C, señaló Rivas. En este sentido, anunció que la reunión del equipo jurídico, liderado por el MRE, iniciará esta semana, en la sede de la Cancillería.

PROSPECTIVA ENERGÉTICA

Por otra parte, el presidente de la Ande, Luis Villordo, quien lidera los grupos de trabajo técnico y comer­cial, llevará a cabo la pri­mera reunión. “Mañana a las 15:00 se tiene prevista la reunión de dos grupos de trabajo: el grupo técnico y el grupo comercial, donde se empezarán a definir las estrategias principales”, anunció Villordo. Asimismo, explicó que la Comisión Ase­sora será la receptora de todos los insumos y estu­dios, para posteriormente remitirlos a los distintos grupos de trabajo.

Villordo destacó que uno de los principales objetivos de los diversos grupos de trabajo es ponerse de acuerdo en la “prospectiva de energía eléc­trica del Paraguay; es decir, cómo iremos a crecer en 20 años, es un punto de partida”.

Cabe puntualizar que la pros­pectiva energética estratégica consiste en la determinación y análisis de los escenarios futuros más probables para un determinado sistema energético, y constituye una herramienta indispensable para elaborar las opciones estratégicas más apropiadas, que aporte sentido y coheren­cia en las acciones puntuales.