La administración municipal, a cargo de Esteban Ríos Ayala, realizó transferencias entre cuentas (intercuentas) por G. 2.765 millones desde las cuentas de Fonacide, royal­ties y bonos a la cuenta de Recursos Propios. La Con­traloría General de la Repú­blica (CGR) no pudo consta­tar la devolución de los fondos a sus cuentas de origen.

Esta falta es una de las varias que se detallan en la comu­nicación de observaciones de la CGR a la Municipalidad de Villa Hayes.

Esteban Ríos Ayala.
Esteban Ríos Ayala.

Las operaciones de transfe­rencias intercuentas se rea­lizaron en los meses de julio y agosto del 2018, y febrero, marzo, junio y julio del 2019.

El ente contralor menciona que este tipo de prácticas no están previstas en las dispo­siciones legales, teniendo en cuenta que cada proyecto o programa debe ser financiado por los recursos asignados respectivamente para el fin con el que fueron recibidos.

En ese sentido, añade que vía decreto se dispone la sepa­ración de cuentas bancarias justamente para no mezclar la finalidad de cada recurso y poder realizar las programa­ciones financieras de manera adecuada, de acuerdo a la disponibilidad económica y finalidad de los recursos.

COMBUSTIBLES

Otra observación de la CGR hace referencia a una defi­ciencia en la utilización de combustibles y lubricantes.

La administración munici­pal pagó en concepto de com­bustibles y lubricantes la suma de G. 274 millones con recursos genuinos y royal­ties en el segundo semestre del ejercicio fiscal 2018 y G. 278 millones en el período del 1 de enero al 31 de julio del 2019.

Al respecto, la Contralo­ría indica que en los lega­jos de rendición de cuentas que respaldan las órdenes de pago, no se aclara el des­tino y finalidad de la utili­zación del combustible. Las órdenes de trabajo no están debidamente llenadas, no se observan las notas de recepción de las mismas, no se adjuntan las notas de pedido de combustible para cada trabajo a realizar, no se identifican los vehículos que utilizaron los distintos tipos de combustibles.

Agrega que no hay supervi­sión e informes del destino de utilización de los combus­tibles, las cargas efectuadas en los bidones y tambores no cuentan con planilla de utili­zación y la falta de una regla­mentación para el uso.

NEPOTISMO

La CGR también menciona nombramientos y contratos de familiares y parientes del intendente en contravención a lo establecido en la Ley Nº 5.295 “Que prohíbe el nepo­tismo en la función pública”.

En el informe del ente apare­cen las hermanas del inten­dente, Graciela y Beatriz Ríos Ayala; su hijo, David Ríos Isasi, su sobrina Mónica Cabrera Aquino y su yerno Luis Marcelo de los Ríos Ayala.

La Nación había publicado en julio del 2019 la nómina de parientes de Ríos Ayala en el municipio y eran una decena.

Además del escandaloso nepotismo que apadrina en el municipio chaqueño, Ríos Ayala también realizó pagos en concepto de honorarios profesionales y por servicios, beneficiando a sus amigos y operadores políticos.

La Contraloría menciona pagos de más de G. 500 millo­nes en concepto de honora­rios profesionales a 23 bene­ficiarios, financiados con fondos genuinos y juegos de azar.

La auditoría señala que en los legajos de rendición de cuentas no se observaron informes de los trabajos realizados que justifiquen la erogación efectuada.

En la lista de beneficiarios saltan radialistas conocidos en la zona como hurreros del intendente, educadores, etc.

SEPA MÁS

Denuncia penal

El intendente de Villa Hayes, Esteban Ríos Ayala, tiene encima una denuncia penal por nepotismo y otros hechos. La denun­cia fue presentada por una ciudadana de Villa Hayes en julio del 2019 y el fiscal a cargo es Alexis Takahashi, quien no respondió a las consultas de este diario sobre el caso.

Por otra parte, la Contraloría debe emitir un informe final una vez finalizado el análisis del descargo que presentó semanas atrás Ríos Ayala, ante la serie de observaciones a su administra­ción tras una auditoría.

Desde la comuna chaqueña se filtró el documento y algunas de las situaciones detectadas podrían constituir hechos punibles.