El intendente de Villa Hayes, Esteban Ríos Ayala, quien copó con sus familiares y parientes el municipio, también benefi­ció con sueldos a sus amigos y operadores políticos.

Además del escandaloso nepotismo que apadrina en la comuna chaqueña, Ríos Ayala también efectuó pagos en concepto de honorarios profesionales y por servi­cios, y los beneficiados fue­ron nada más y nada menos que sus amigos y operadores políticos.

La Contraloría General de la República (CGR) comunicó a la Intendencia una serie de observaciones y entre ellas menciona pagos de más de G. 500 millones en concepto de honorarios profesionales a 23 beneficiarios, financiados con fondos genuinos y juegos de azar, sin informes de los trabajos realizados.

Se registraron pagos de G. 247 millones en el segundo semestre del ejercicio fis­cal 2018 y la suma de G. 261 millones del 1 de enero al 31 de julio del 2019.

La auditoría señala que en los legajos de rendición de cuen­tas no se observaron infor­mes de los trabajos realizados que justifiquen la erogación efectuada.

En la lista de beneficiarios saltan radialistas conocidos en la zona como hurreros de Ríos Ayala, educadores, etc.

AMIGOS DE LA COMISIÓN

Otra observación de la Con­traloría menciona pagos en concepto de servicios de aseo, mantenimiento y reparacio­nes por G. 165 millones en el segundo semestre del 2018 y la suma de G. 342 millones del 1 de enero al 31 de julio del 2019, sin notas de recepción e informe técnico del trabajo realizado.

Juan Krauper Jiménez es amigo del intendente, tam­bién vinculado a una “comi­sión de ayuda social” de nom­bre Oñondivepa, quien junto con la familia del jefe comu­nal también tuvo su recom­pensa. Cobró buenas sumas de dinero y el concepto era por limpieza de cuadras y veredas.

En agosto del 2018 percibió G. 5.400.000 por limpieza de 54 cuadras y otros G. 2.500.000 por una baranda para puente. En noviembre del 2018 reci­bió un pago de G. 4.200.000 por limpieza de 42 cuadras y en marzo del 2019 igual monto, mientras que en abril cobró G. 2.100.000.

El informe también subraya que se realizaron pagos en el segundo semestre del ejercicio fiscal 2018 en con­cepto de servicios técnicos y profesionales por G. 226 millones y del 1 de enero del 2019 al 31 de julio por G. 277 millones, y que la rendición de cuentas carece de docu­mentos de carácter obliga­torio.

Añade que no se observa­ron documentos como la resolución de adjudicación y autorización de contrato; en algunos casos ni siquiera se adjunta el contrato, la orden de compra y/o servicio ni el informe mensual de activi­dades realizadas por el con­tratado.

ADMINISTRACIÓN DESPROLIJA

Otra observación de la Con­traloría se refiere a deficien­cias en los documentos de respaldo para pagos en concepto de jornales.

Menciona el informe que no se adjuntan a los legajos la planilla de asistencia y la resolución que autoriza el contrato y el pago, la cons­tancia de la Secretaría de la Función Pública de no ser funcionarios públicos, fotocopia del RUC o decla­ración de no ser contribu­yente ni fotocopia de cédula de identidad.

NEPOTISMO

La CGR también menciona nombramientos y contratos de familiares y parientes del intendente, en contravención a lo establecido en la Ley Nº 5.295 “Que prohíbe el nepo­tismo en la función pública”.

En el informe aparecen las hermanas del jefe comunal, Graciela y Beatriz Ríos Ayala; su hijo, David Ríos Isasi, su sobrina Mónica Cabrera Aquino y su yerno Luis Mar­celo de los Ríos Ayala.

Este diario había publicado en julio del 2019 la nómina de parientes del intendente en el municipio y eran enton­ces una decena.

No está demás recordar que Esteban Ríos Ayala tiene encima una denuncia penal por este y otros hechos.

­EMITIÓ SU DESCARGO

La Contraloría debe expe­dir un informe final una vez concluido el análisis del des­cargo que presentó semanas atrás el intendente de Villa Hayes, Esteban Ríos Ayala, ante la serie de observacio­nes a su administración tras una auditoría.

El pasado 8 de enero se dio entrada en el municipio al escrito de la CGR que detalla las faltas de la administración de Ríos Ayala.

Desde el municipio cha­queño se filtró el documento y algunas de las situaciones detectadas podrían consti­tuir hechos punibles.