Cárceles del país están preparadas solo para 9.500 reclusos, pero albergan a 15.500, unos 6.000 más de lo previsto. De seguir la tasa de crecimiento del 6% anual, para el 2030 habrá al menos 10.000 personas más privadas de su libertad.

De aquí a 10 años el país pasará de los 15.000 reos actuales a 25.000, lo que haría colapsar de nuevo las 18 cárceles exis­tentes en toda la República, que en realidad suman 27 si agregamos las instituciones de reinserción de personas condenadas. La situación es el resultado de la falta de políticas de criminalidad del Estado, que alienta la repre­sión, pero no la prevención ni un plan de reinserción social, una vez purgadas las penas.

La cantidad de presos en el Paraguay crece en un pro­medio del 6% anual, que en números representa alrede­dor de 900 personas por año, en tanto que las instalacio­nes carcelarias se encuen­tran hacinadas, albergando a cerca de 6.000 internos por encima de su capacidad real, según datos del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, una institución estatal con autarquía funcio­nal. Fueron infructuosos los intentos por obtener infor­mación oficial del Ministe­rio de Justicia y de otras ins­tituciones.

Pero la cuestión no termina ahí. Otros datos proveídos por la organización señalan que de 15.477 privados de su libertad, apenas el 26% (4.024) tiene condena firme entre los hombres. Vale decir, que el 74% (11.453) de los mismos están en prisión sin la mínima información sobre cuánto tiempo lleva­rán encerrados y la acusación exacta de por qué están ahí. En el caso de las mujeres, las cifras son similares, teniendo en cuenta que el 67% tampoco tiene condena.

La población penitenciaria experimentó un crecimiento constante a partir del 2010, año en que el país contaba con 6.430 presos, para llegar al cierre del 2019 a 15.477, con un aumento de más de 9.300 personas. La estadís­tica señala igualmente que en los últimos 5 años se incor­poraron 4.548 nuevos presi­diarios.

Si nos remontamos a 1995, encontramos que en ese año la cifra de individuos encar­celados llegaba a 2.974 per­sonas.

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CAPACIDAD

Con respecto a la capacidad de las instalaciones, se tiene que la cárcel de Tacumbú cuenta con 3.429 internos, cuando que solamente debe albergar a 1.530; la cárcel de Emboscada tiene 1.472 presos y solo tiene capaci­dad para 408; la cárcel de Ciudad del Este cuenta con 1.188, siendo su límite 636; la cárcel de Pedro Juan Caba­llero tiene 1.030, cuando solo puede contar con 920 perso­nas. En las mismas condicio­nes se encuentran las insta­laciones de Encarnación, Coronel Oviedo, San Pedro, Misiones y otras.

Con relación a la densidad poblacional, el Ministerio de Justicia (MJ) sostiene que la sobrepoblación crítica llega al 79%, la sobrepoblación al 18% y sin sobrepoblación llega a casi el 3%.

Cabe mencionar que el Meca­nismo revela además que la tasa poblacional por cada 100.000 habitantes en el Paraguay al cierre del 2019, la cantidad de presos llega a 216 individuos, contra 99 del 2010.

HECHOS PUNIBLES

El informe se refiere también a los hechos punibles más frecuentes en el país, donde resalta el homicidio doloso (14,11%), el abuso sexual en niños (4,99%), la coacción sexual (3,42%) y lesión grave (1,64%), cuando se trata con­tra las personas.

Cuando son en contra de la propiedad privada, el estu­dio señala que en primer lugar está el robo agravado, con un índice del 22,57%. En segundo lugar se encuentra el hurto agravado (10,16%), ter­cero el hurto (2,91%) y cuarto el robo (2,89%).

Al aludir a los hechos puni­bles en contra de la con­vivencia de las personas resalta la violencia fami­liar, con un 8,54%, un fenó­meno que va en crecimiento constante debido a que los ciudadanos, principalmente las mujeres, están perdiendo el miedo y aprovechan más los mecanismos de denun­cia. La institución aborda en su análisis la ley de drogas, indicando que el nivel de vio­lación de esta legislación llega al 17,56%. Este tipo delito es otro de los que registra un aumento considerable en los últimos tiempos. Llama tam­bién la atención la aparición de datos estadísticos de per­sonas encerradas por hechos punibles contra el patrimo­nio del Estado.

Infructuosa búsqueda de información oficial

La Nación intentó por todos los medios obtener información oficial referente al actual sistema penitenciario en Paraguay, que hemos considerado necesario para el despliegue de la fecha. Desde el Ministerio de Justicia, que encabeza Cecilia Pérez, no fue posible acceder a datos actuales sobre las cárceles del país.

Contactamos con el director interino de Establecimientos Peniten­ciarios, el señor Teófilo Báez, quien mencionó que no podría facilitar información y que solo se realizaría mediante pedidos previos a tra­vés del acceso a la información pública (con formularios).

Báez, quien ocupa desde el pasado miércoles 22 la dirección luego de la destitución de Joaquín González, tras la “liberación” masiva de 75 reclusos de la cárcel de Pedro Juan Caballero, nos derivó a uno de los encargados de prensa de la institución, quien indicó que solo el director general de Establecimientos Penitenciarios, el viceministro de Política Criminal o la ministra de Justicia podían autorizar nuestro pedido.

Nuestro diario también escribió al número telefónico de la ministra Pérez con la finalidad de tener información de primera mano y que pueda ampliar sobre los proyectos a futuro ante la crisis penitencia­ria, pero tampoco obtuvimos respuesta.