Petróleos Paraguayos (Petropar) incorporó en su plantel de empleados a un nuevo asesor, cuya tarea es la de aconsejar a un semianalfabeto que en planilla registra la función de gerente.

Ricardo González Olmedo, de profesión abogado, ingresó hace cuestión de días a Petropar y su función es la de asesorar a Patrocinio Brítez, conocido político del equipo de Friedmann en el Guairá. Los ingresos de un asesor en la institución rondan los G. 15 millones.

Brítez es gerente de Enlace Corporativo de la planta alcoholera de Mauricio José Troche, pero en planilla de funcionarios figura con cargo de asesor. El seccionalero fue nombrado en setiembre del 2018 con la administración de Patricia Samudio.

Meses antes de su nombramiento había manifestado durante un acto político con presencia del entonces candidato a la presidencia y actual mandatario, Mario Abdo Benítez, que la planta alcoholera de Petropar se había convertido en “una chatarra”.

Muchas personas cuestionaron su designación por no poseer el perfil para ocupar tan relevante cargo y por no contar con título universitario.

“Andá en el Ministerio de Educación y averiguá ahí”, fue la respuesta de Brítez, con salario de G. 20 millones, cuando se le preguntó si tenía título universitario. El hombre es cañicultor y se dedica a la producción de miel, según cuentan pobladores de Troche.

Dijo desconocer al contratado y negó tener asesor. “No tenemos asesor acá”, respondió primero, pero ante las insistentes preguntas de repente recordó que el consultor se ubicó en su gerencia.

“Como asesor de la Gerencia de Enlace él entró. Hasta ahora no marca todavía, entonces no le puedo derivar a ningún departamento”, se limitó a señalar al ser consultado sobre el asesoramiento que le brinda el letrado y tampoco pudo precisar cuál es su función en la planta.

Brítez fue concejal departamental de Guairá durante el período 2013-2018 y es del equipo político del cuestionado ministro de Agricultura, también semibachiller, Rodolfo Friedmann. Entre sus antecedentes salta que en el 2010 supuestamente utilizó a su esposa para vender a Petropar caña a precio elevado y volver a comprar el mismo producto más barato.

Petropar tiene una treintena de asesores que cuestan G. 394 millones al mes y prácticamente todos responden al movimiento Colorado Añetete. Sus salarios van de G. 7 millones a G. 22 millones y todos ingresaron a la estatal con la actual administración de Patricia Samudio. El ministro Rodolfo Friedmann también metió mano en Petropar, donde ubicó a gente de su entorno político. Uno es Félix Careaga Roa, conocido hurrero de Guairá, contratado como asesor con un salario de G. 10 millones. María Luisa Fernández es otra asesora de Petropar, con salario de G. 20 millones. Es esposa del ex diputado Ramón Cabral y fue miembro de la Junta Municipal de Villarrica el período anterior.
Petropar tiene una treintena de asesores que cuestan G. 394 millones al mes y prácticamente todos responden al movimiento Colorado Añetete. Sus salarios van de G. 7 millones a G. 22 millones y todos ingresaron a la estatal con la actual administración de Patricia Samudio. El ministro Rodolfo Friedmann también metió mano en Petropar, donde ubicó a gente de su entorno político. Uno es Félix Careaga Roa, conocido hurrero de Guairá, contratado como asesor con un salario de G. 10 millones. María Luisa Fernández es otra asesora de Petropar, con salario de G. 20 millones. Es esposa del ex diputado Ramón Cabral y fue miembro de la Junta Municipal de Villarrica el período anterior.
Patricia Samudio.
Patricia Samudio.