- COMENTARIO
- Por Óscar Tuma, abogado
La incertidumbre, la falta de objetivos claros, las promesas incumplidas, el cuento de “Joselo”, el nombramiento de quienes no cuentan con la suficiente competencia para ejercer cargos en el Gobierno, los que cobran mucho para no hacer nada y la reciente novela de “Lamborghini” son algunas de las muchas razones que le hicieron perder a la ciudadanía casi la totalidad de la confianza y credibilidad en el Gobierno, y generaron la duda sobre el tiempo que le queda al presidente de la República en sus funciones, continuidad que está condicionada a que las cosas mejoren, porque el hartazgo ciudadano está por llegar a su quiebre.
La ciudadanía se cansó de tener incompetentes, ineptos y buenos para nada en los más altos cargos del gobierno y ver que se dejan de lado técnicos competentes, a pesar de que eso es muy peligroso para el país y el Partido Colorado que aspira a seguir siendo el partido de gobierno. Cualquiera sabe que, de continuar esto así, en algún momento va a explotar y llevar al desmoronamiento de nuestra economía, lo cual será fulminante para el país y traerá como lógica consecuencia, en las próximas elecciones, que en vez de que el candidato del Partido Colorado se imponga, lo haga otro charlatán como el que ya tuvimos –el que le paseó a Maduro por el Palacio de López–, que llegó al poder gracias al que hoy se encuentra al frente de una de las dos fuentes de ingreso más importantes del país.
Es urgente y fundamental que sin más trámite mejoren las gestiones del Gobierno –sobre las cuales a la fecha solo se escuchan lamentables comentarios– a fin de que en las próximas elecciones resulte nuevamente electo el Partido Colorado, para seguir conduciendo nuestro país por un camino de grandeza y que no se repita la atroz experiencia del 2008, porque no siempre surge alguien que lo conduzca nuevamente al poder en poco tiempo como lo hizo Horacio Cartes, y eso se sabe en las bases “republicanas”.
Pero la justificada preocupación no es solo del Partido Colorado, es de toda la ciudadanía porque de sobrevenir la elección de algún lobo disfrazado de cordero, nuestro país estaría aún en peores condiciones de la que se encuentra en este momento.
El Presidente y los que idearon el cuento de “Joselo” saben que la ciudadanía no tragó esa fábula y otras que en cualquier momento saldrán a luz y si para ese entonces no cambia radicalmente la gestión de su gobierno hasta se puede asegurar que está transitando por los últimos meses de gestión, y nadie, absolutamente nadie, desea que eso ocurra.
Todos sin excepción desean fervientemente que las cosas mejoren, pero nadie puede hacerlo, solo los que están a cargo del Gobierno y es fundamental que lo hagan en el más breve plazo, porque de lo contrario podría llegar a concretarse un cogobierno con un senador de Añetete y alguno de la oposición –donde ya hay anotados– para dar estabilidad política y económica a nuestro país. Ojalá nada de eso ocurra y que el Presidente recapacite y se convenza de que si está en el gobierno es gracias al trabajo de todos los colorados, no solo los que formaban parte del movimiento Añetete, y en especial de Honor Colorado, que aportó todo para que Mario Abdo gane las elecciones generales y, después, para evitar el juicio político, el cual irremediablemente le acarrearía al Partido Colorado la pérdida del poder.
Los cambios no pueden esperar, la ciudadanía y el Partido Colorado reclaman mucho más de lo que se viene haciendo y el Presidente, mandatario del pueblo, debe, imperativamente, trabajar por el bien del país en forma honesta y transparente, lo que hasta ahora no se aprecia, como tampoco se percibe la recuperación de la economía que el Gobierno prometió y al parecer no se va a cumplir, y en consecuencia, que todo vaya mal y cada vez vaya peor. Ojalá nos equivoquemos, pero la lógica esta vez parece estar de nuestro lado.

