La Cámara de Sena­dores rechazó ayer y envió al archivo el pro­yecto de ley presentado por el senador Paraguayo Cubas que buscaba eliminar el título de “honorable” del reglamento interno. Cubas sostuvo que es incorrecto el uso de “honora­ble”, siendo que no se aplica a los antecedentes de algunos legisladores y también por­que cobran una dieta por sus funciones.

Específicamente, la pro­puesta de Cubas solicitaba que solamente se llame Cámara de Senadores y no más Honorable Cámara de Senadores.

Refirió que –según la Real Academia Española (RAE)– el adjetivo “honorable” se atribuye a alguien que es digno de ser honrado o acatado, el tratamiento que se le da en algunos lugares a ciertas personas y tam­bién a quienes trabajan “ad honorem”.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

“Ad honorem es una locu­ción latina para caracterizar a alguien que realiza una acti­vidad sin percibir beneficio económico, que lo hace por la honra o prestigio, pero nosotros cobramos. Además, honorable también es cuando alguien hace algo “pro bono”, por el bien, por honrar o respetar el mérito de alguien”, sostuvo.

El senador colorado Enrique Riera se opuso plenamente a la iniciativa de su colega y manifestó que su aprobación sería un grave error. “Aque­llos que no se consideran honorables que no se mencio­nen. Pero grave sería autorre­bajarnos a nosotros mismos declarando que no somos honorables. Yo me considero honorable. No me considero perfecto, pero trato de hon­rar el cargo. Cometo mis erro­res, pero no por eso dejo de ser honorable”, afirmó.

Déjanos tus comentarios en Voiz