Miguelito Cuevas es otro que cree que está zafando de la Justicia.
Cuentan que tiene el visto bueno de un ministro de la Corte que es superintendente en su feudo para el operativo blanqueo.
Dicen que esta vez el pueblo no le perdonará. Cuevas ya había sido “perdonado” gracias a un juez “amigo” de apellido Cabriza.
También por un caso de cobro irregular de guaraníes salió limpito mediante los favores de los magistrados Alfonso y Esquivel.
Carlita, la “ministra yoga”, sigue vivita y coleando en el cargo.
Hasta una auditoría del Poder Ejecutivo determinó una malversación de G. 1.500 millones, pero ella ni se inmuta por lo ocurrido.
¿Quién será el poderoso padrino de Carlita que la sostiene en el cargo?
Carlita dará mucho que hablar todavía. A esos G. 1.500 millones habrían que sumarle también otros G. 1.300 millones por la compra irregular de simuladores de maquinarias pesadas para el SNPP.
Esta última compra la hizo a pesar de las advertencias hechas por sus propios funcionarios responsables de la capacitación.
Esos simuladores están juntando polvo en uno de los depósitos del SNPP. ¡Qué cosa che!
Nicadrón firmó un convenio de cooperación con la aso de fiscales. La EBY le dará a la asociación G. 500 millones. Habría que ver cómo se comportan los fiscales cuando tengan que investigar al ex tendota por algún chanchullo. ¿Y la objetividad?
Por fin salió ayer lo de la emergencia penitenciaria. Tuvo que suceder otro caso de amotinamiento para que las autoridades reaccionen. Esperemos que la emergencia sirva para acelerar por lo menos la contratación de más guardiacárceles y no para el fato de los muchachos.
El intendente de Asunción tiene un santo aparte. Por ahora se está salvando de una intervención de la municipalidad a su cargo, pero su intento de entregar el servicio de cobro del impuesto inmobiliario a terceros tiene hartos a todos los contribuyentes.
Hasta el defensor del pueblo ya tuvo que intervenir a ver si el DJ escarmienta.
Ivanka, quien estuvo en el país el jueves y viernes último, sorprendió con su humildad y carisma en cada uno de los lugares donde estuvo.
Bailó música paraguaya, tomó tereré, valoró la artesanía nacional y posó para las fotos con todos los que le solicitaron.

